(La librería fundada por Lawrence Ferlinghetti)
(Sección Beat en el Poetry room de City Lights)
"My life is a vast inconsequential epic"
Jack Kerouac
Jack Kerouac
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Me interesa realizar un mapa conceptual de la llamada Generación Beat, sobre todo, a modo de despejar dudas, malos entendidos, prejuicios, pésimas lecturas o formas impropias de acercarse. En primer lugar hay que ubicar temporalmente lo que se llamó "generación beat" -en rigor, nunca existió como movimiento con un manifiesto-: esto es, en la segunda posguerra (1945-1960). La década del 50 fue el momento dorado del ideario beat. A diferencia de la llamada Lost Generation -de los años 20, la primera posguerra-, con figuras como Francis Scott Fitzgerald, los beats se desmarcan radicalmente de ello. Es posible dividirlos en dos bandos: los beats calientes -de la East Coast, hot jazz- y los beats fríos -de la West Coast, cool jazz-, también a veces similares a los New dadá: vestidos completamente de negro.
Fundamento fisiológico. La poética beatnik no es dadaísmo -no buscan destruir superestructuras-, ni expresionismo -no buscan criticar la inmoralidad política-, ni surrealismo -no pretenden destruir la supremacía del conciente por el inconsciente- ni tampoco existencialismo -no pretenden ir contra la norma a favor de un imperativo categórico. Los beatniks tienen tres enemigos claros: Freud, Marx y Einstein. Van contra la normalización del inconsciente del psicoanálisis, contra la mecanización productiva y colectivista del marxismo y contra la bomba atómica einsteiniana. Será el cuerpo y no el intelecto el territorio desde el cual "hablan", y "escriben": la vida es la fuente de inspiración. La experiencia es TODO. Vida es cuerpo: carne, sangre y semen. Los beatniks hacen un himno a la intensidad de la vida y el hedonismo: las experiencias sexuales diversas, la experimentalidad de la existencia; pero vida como realidad física: vitalismo y entusiasmo. Amor al vivir. Jack Kerouac escribe con excitación, con prisa, como un orgasmo. La prosa beatnik -de Kerouac en particular- se sustenta en una realidad biológica y fisiológica. El fundamento de la escritura es el cuerpo, ni el insconsciente, ni la razón. Es claro: la prosa beat va contra la representación racionalista, por ello el fluir. Toda escritura beat se asienta en la vida, en la experiencia.
Fuentes intelectuales y estéticas. Los beatniks tienen tres grandes fuentes de las cuáles se embeben: 1) el llamado freudo-marxismo, con autores como Wilhelm Reich y Herbert Marcuse: la represión del instinto sexual funda toda neurosis, algo que exponen en sus libros La función del orgasmo y Eros y civilización -citados por Kerouac y Ginsberg, 2) el jazz, en tanto lenguaje musical como libre fluir de la mente: improvisación espontánea y el tomar aliento entre cada frase, pero también el slang, dialecto negro y la jerga del getto, 3) el anarquismo político, pero no como movimiento, sino como mero individualismo libertario, como expresión de la subjetividad personal innegociable. Para los beatniks la vida comienza de modo hostil y extraña: el presente liberado de lo espacio-temporal y evidenciado en la escritura y el pensamiento beat tiene cuatro disparadores: 1) el orgasmo (sexo), 2) la meditación (el zen), 3) la improvisación pasional (el jazz), 4) los paraísos artificiales (alcohol y drogas). El beat busca producir una realidad en el instante de la liberación: el momento de la escritura adviene de allí. Es una escritura con fundamentos fisiológicos, con el orgasmo como motor. En algún sentido, símil a los dandis del siglo XIX: Baudelaire también hacía un culto de los paraísos artificiales -opio, hachís, vino-, y, al igual que Kerouac, tenía una amante negra, como Mardou Fox, presente en Los subterráneos. Resulta claro: la escritura automatizada de Keroauc, el cut-up de Burroughs es lo mismo que el dripping de Jackson Pollock en el expresionismo abstracto o los iconmensurables solos de saxo de John Coltrane o Charlie Parker.
Objetivos. Los beatniks se oponen a la "mecanización del espíritu", sea esta marxista, productivista o psicoanalítica. "La carretera es la vida", dice Kerouac, y se asientan en territorios claros: Venice Beach en Los Angeles, North Beach en San Francisco y Greenwich Village en New York City. El Beat rechaza el modo de vida standarizado y propone un modelo alternativo que se basa en ampliar los límites de la percepción y en la crítica de la economía y la moral puritana y del trabajo. Propone la autogestión, pero no es comunitario ni agreste como luego, en los 60s, será el hippie. Aquí un malentendido: el beat no tiene nada en común con el hippie ni ética ni estéticamente. El beat es urbano, individualista, zen, viste de negro -a veces de saco y corbata- busca cierta elegancia afectada, bebe más alcohol que prueba drogas. El hippismo solo preserva -en el devenir de la contracultura californiana- lo pulsional como rector -experiencias sexuales diversas, alcohol, drogas- pero incorpora lo comunitario, agreste, rural, folk, es lo lisérgico más que el alcohol. Beat es golpeado, pero también beato. El beat valora más que nada la libertad individual, nada se coloca por encima de ella. El deseo de vivir en libertad, con velocidad y sin ser manipulado. El lirismo y la voluntad exagerada de creer en algo o en sí mismo, hacen del beat un enemigo del cinismo, la mentira y el resentimiento -el pop es cínico y el punk es resentido. Su violencia evidenciada a veces es producto de la fuerza vital, del golpe como celebración o el exceso en los placeres como forma de afirmación radical de la existencia. El latido de la búsqueda del beat, los lleva a cierta sabiduría fisiológica: zen. El budismo parte de la inmanencia, de los sentidos, del deseo, de la piel y la percepción. No hay culpa ni pecado, en todo caso, hay dolor que debemos extirpar siendo estrictamente precisos con el deseo necesario.
Filosofías. El principio fisiológico del pensamiento y la escritura beat es el trance físico: ni razón ni racionalidad, pero tampoco insconciente. Esas fuentes son: 1) Nietzsche, 2) el freudomarxismo -Reich y Marcuse, 3) el budismo zen -su recepción en US a través de DT Suzuki y la Black Mountain College de New York, 4) posteriormente, los filósofos del mayo del 68 continuan esta línea: Michel Foucault y Gilles Deleuze, 5) en el presente es el hedonismo libertario de Michel Onfray, quien retoma y actualiza esta tendencia.
Nombres. Jack Kerouac, William S. Burroughs, Allen Ginsberg, Gary Snyder, Diane Di Prima, Lawrence Ferlinghetti, Neal Cassady, LeRoi Jones, Carl Salomon, son los principales. ¿Y Argentina? Aquí tuvimos escritores y pensadores que admiraron y, en gran medida, se inspiraron en su legado -muchos de ellos viajando a US-, algunos: Héctor Libertella, Osvaldo Lamborghini, Néstor Sánchez, Hugo Mujica, Enrique Symns, Rodrigo Tarruella, Miguel Grinberg, entre otros.
Aquí un artículo sobre Jack Kerouac
Aquí el programa del curso "Los Beatniks y la filosofía" que comenzamos el lunes pasado.
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