Tuesday, September 27, 2011

Friday, September 23, 2011

House Music, hedonismo y joie de vivre

(LG por Annie Leibovitz)

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La música house apareció por los años ochenta. En principio, como reacción a la música disco, o en todo caso, como encuentro de la música disco sincopada al paroxismo con la música electrónica europea. En forma simultánea influida por el hip hop primitivo del gran Afrika Bambaata y la gelidez matemática del techno pop de Kraftwerk.

¿Qué hace que la música house me atraiga, me seduzca, me interese, me haga pensar? Desde el "Colón" housero Frankie Knuckles a David Morales, Miguel Migs, Roger Sánchez, todo el french touch (Bob Sinclair, Daft Punk, Air, Bang Bang, Kid Loco, Dimitri from Paris, Cassius), Erick Morillo y centenares de DJ's y Divas del house como Crystal Waters, me producen un gozo epidérmico, latino, mediterráneo, impersonal y global.

La música house -nacida en aquellos ochenta y tantos en Chicago- tiene varias aristas conceptualmente. Por ello, pienso justificar o describir porque me parece extraordinaria.

Veamos:

• Como su nombre lo indica -del Warehouse- es una música que surge de una categoría física, territorializada, concreta. Ningún otro estilo musical tiene un nombre territorial. Literalmente, "House", "Home", "Casa". Esto quiere remitir mucho. Es una música cartográfica, espacial, por ende, corporal, anatómica, física. Por ello es bailable. O por lo menos nace como bailable.

• A diferencia de los otros estilos bailables (trance, techno, progressive) el house conserva la melodía, tiene líricas (ya veremos de que tipo), tiene voz humana, calidez, latinismo, tambores, trompetas, saxos, fineza.

• De la misma manera que Nietzsche alababa en la última etapa de su vida a la ópera Carmen de Georges Bizet por su mediterraneización del arte, por su carácter leve, gozoso, alegre y hasta impersonal, en detrimento del catolicismo mortífero y nausebundo de su ex-padre Richard Wagner, el house opera como una especie "Carmen" de nuestra época. Tanto el house como el deep house y el beach house son puntas de lanza de una levedad tan placentera que recuerdan las palabras cargadas de belleza de Nietzsche a propósito de la música de Bizet.

• Claro está: el house es una música bailable, hecha para la pista; pero no sólo para la pista. El house fino y jazzy es música de cocktail, de living, de cama, de barra, de restaurant, de cigar lounge. En mi caso, es la música ideal para escribir. Acompaña alegremente la escritura, da ritmo, ayuda las ideas a emerger. Las manos se mueven al ritmo del movimiento de los hombros. Tal vez produzca en mí un efecto similar al producido en la escritura de los beatniks el be-bop. Es como un fluir -cuasi automático y eyaculatorio.

• Volviendo. El house es música cartográfica. Visual. Cinética. Cirenaica. Gourmet. Altiva. Relajada. Erótica. Onanista. Narcótica. Es tiempo -como toda la música- pero territorializado (en términos de Gilles Deleuze). Música física y con una insinuante levedad tan placentera que se olvida rápidamente.

• El house forma parte de la gran cadena de la música negra urbana y contemporánea. Blues, Jazz, Soul, R&B, Funk, Disco, "House", Hip Hop. Como tal, el elemento negro impregna de coolness vital su fluido sonoro.

• La letras de la música house son, literalmente, una exaltación del joie de vivre. Su optimismo es descontado, pero va más allá, es como una euforia cool hija del canto de una epidermis orgásmica. Un canto a lo grosso de vivir. Todas son letras eróticas. Amorosas. Plenas de poder. Fuertemente, anti-cristianas. Letras que extirpan la culpa y toda la escatología culpógena y despreciadora de la carne. Por ende, en cierto sentido, son letras claramente políticas.

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Thursday, September 22, 2011

Michel Onfray: la recepción en Argentina

(2011, 2° curso, EF).


(2010, 1° curso, librería)

(2009, 2° charla, librería)

(2008, 1° charla, vinoteca)

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Me interesa analizar las condiciones de recepción de la filosofía de Michel Onfray en Argentina. No sólo por ciertas curiosidades que lo posicionan en una situación de privilegio respecto de otros países -incluso Europa y Estados Unidos- sino para articular una suerte de línea de tiempo más sólida a 12 años de traducciones de sus textos en español. Algunas cifras: Onfray publicó 53 libros en francés -sin contar audiolibros, DVDs de sus cursos y otros formatos-, de los cuales se encuentran traducidos 19 textos, es decir, menos de la mitad. Aún así es mucho mayor que sus traducciones en inglés, italiano o portugués.

Traducciones. El primer texto de Michel Onfray traducido al español fue Política del rebelde (1997) que editó Perfil Libros (Buenos Aires) en abril de 1999. Ese mismo año se editaron tres libros más de Onfray -todos en editoriales con sede en Argentina-: El vientre de los filósofos (Perfil, Buenos Aires, julio de 1999), La razón del gorumet (De la Flor, Buenos Aires, agosto de 1999) y El deseo de ser un volcán. Diario hedonista Tomo I (Perfil, Buenos Aires, octubre de 1999). Posteriormente, en Abril de 2000 se editó La construcción de uno mismo. La moral estética (Perfil, Buenos Aires). Es decir, en dos años se editaron 5 libros del corpus central del pensador y todos en la Argentina. España recién lo empezó a traducir a partir de 2002: Cinismos por Paidós Ibérica (Barcelona).

Condiciones socio/políticas de Argentina. La llegada de las traducciones de Onfray al país se dio de modo sincrónico con el fin del menemismo, el arribo de la Alianza y la debacle económica de 2001. A partir del año 2000 comenzó a desarrollarse en la industria gastronómica y del vino una sofisticación progresiva que llevó a instalar las categorías de lo gourmet a partir de los medios: señales de cable -El Gourmet. com, en 2000-, revistas como JOY que aportaron otra mirada sobre el vino y el placer, la Escuela Argentina de Sommeliers y varias escuelas de gastronomía. El auge del hedonismo gourmet en la Argentina post 2001 se potenció desde la llegada de Néstor Kirchner al gobierno y se emplazó una nueva zona como Palermo Soho y Hollywood. En ese marco, los libros y la filosofía hedonista de Onfray -especialmente gourmet, de sus primeros libros- encontró cierto caldo de cultivo mucho más propicio que en otros lugares. Algo de ello, ya menciona brevemente el sociólogo Matías Bruera en su libro La Argentina fermentada. Vino, alimentación y cultura (Paidós, Buenos Aires, 2006).

Cursos de Filosofía Hedonista. A partir de 2008 comencé a dar cursos de filosofía en librerías y vinotecas de Buenos Aires articulando las principales ideas de Michel Onfray e introduciéndolo en el país de modo sistemático. Mis primeros cursos fueron sobre Hedonismo y Dandismo -imprimiendo gran parte de su aporte-, posteriormente, di conferencias y comencé con el proyecto de Catas de Ideas inspirado en la alianza de filosofía y cultura gourmet. En 2010 dicté el primer curso sobre la obra de Michel Onfray, y volví a hacerlo este año a través de EF. Escuela de Filosofía, la primera escuela autónoma inspirada por el concepto de la Universidad Popular de Caen de Michel Onfray: libre, popular y con los cursos de Filosofía como arte de vivir y filosofía hedonista como centrales.

Condiciones de recepción. La forma en que se leyó (y se lee aún) a Michel Onfray en la Argentina tiene dos períodos diferenciados: 1) una primera etapa, que va desde 1999 a 2009, predomina un uso mayormente estético y anclado en lo gourmet y el mundo gastrónomico, 2) una segunda etapa, de 2010 en adelante, en la que se comienza a ampliar esta dimensión hacia una ética hedonista -que continúa el proyecto de Mayo del 68 de Foucault o Deleuze-, potenciada por mis cursos a partir de 2008 y la fundación de EF en 2010. En 2019 se cumplirán 20 años de traducciones de Onfray en español y Buenos Aires fue la ciudad donde mejor se lo recibió, primero se leyó, y se lo comenzó a enseñar. A diferencia de Europa o Estados Unidos -hay muy poca obra traducida al inglés- donde la cuestión del ateísmo -El tratado de ateología- fué la que más impactó y recepcionó, en Argentina predominó el uso estético de su obra, y, lógicamente, extrauniversitario. Así como Onfray no es un autor académico, en Argentina recién está comenzando a ser introducido a través de mis cursos privados, en escuelas de gastronomía, de sommelier y otros lugares alternativos. En ese aspecto, mi tarea se encuentra abocada a seguir recibiendo el pensamiento de Onfray e introduciéndolo en la enseñanza de modo más consistente, por fuera del "uso estético" y ampliando lo que es mi juicio su mayor logro: haber sistematizado el corpus de la filosofía hedonista y como arte de vivir.

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Wednesday, September 21, 2011

Nuevos lanzamientos de Paradoxia



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Editorial Paradoxia presenta dos nuevos títulos: Pornopunk de Juan Terranova y Pulsión de Esteban Castromán

El viernes 30 de septiembre de 2011 a las 21h, en Frank´s (Arévalo 1445, Buenos Aires) la editorial Paradoxia presenta sus dos nuevos títulos: Pornopunk de Juan Terranova y Pulsión de Esteban Castromán. El evento cerrará con un concierto de Militta Bora Live Acoustic y un pequeño cocktail.

Pornopunk es un libro de 4 cuentos; Terranova los describe así: “los temas de mis relatos son siempre los mismos. Masoquismo, paranoia, ansiedad digital, violencia doméstica. Las diferentes versiones del dolor y del placer. Me hago preguntas y trato de responderlas. ¿Es posible retratar el masoquismo argentino sin caer en la ironía? ¿Cómo nos relacionamos con el arte, con el narcisismo propio y el ajeno, con las formas de nuestra neurosis y nuestra libido?”.

En Pulsión de Castromán un malón zombisexual corretea por las rutas desde el microcentro de Buenos Aires hasta la provincia de Córdoba, atravesando la columna vertebral de la patria sojera argentina para propagar el germen de la libertad. Sin embargo, tanto el Club del Rifle y una logia conformada por comisarios de los pueblos aledaños al camino intentarán detener tanta energía catártica a cualquier precio.

Paradoxia es un sello editorial independiente dedicado a la divulgación del erotismo en todos los formatos relacionados al arte. La intención es crear mixturas que sumen al imaginario colectivo, con alto grado de calidad y reflexión en la temática.

Más información sobre la editorial hacé click acá.

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Cata de Ideas, unos vinos con Thoreau



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Hay profesores de filosofía, pero no filósofos.
Y si es admirable profesar la filosofía
es porque otrora fue admirable vivirla
H.D.Thoreau, Walden


Vaya aquí un breve excerpt de mis apuntes y notas de la Cata de Ideas de ayer, donde pensamos junto a Henry David Thoreau, y en particular respecto de las nociones de éxito y fracaso, en relación a la ansiedad por el status en la sociedad contemporánea.

Henry David Thoreau (1817-1862, Massachusetts) puede ser visto como uno de los primeros filósofos norteamericanos junto a Ralph Waldo Emerson -su mentor- y creador de la escuela de Concord que postulaba el trascendentalismo. Estudió griego, latín e inglés en la Universidad de Harvard, y construyó un pensamiento lírico y ensayístico -fue un gran lector de los Ensayos de Michel de Montaigne. Thoreau apoyó las siguientes causas: fue contrario a la esclavitud, al pago de impuestos (rehusó pagar los Us$ 2 de su diploma en Harvard), fue anti-imperialista, defensor de las minorías indias, defensor del derecho al ocio y el placer, propulsor de la conciencia ambientalista y de la filosofía como forma de vida. Además, fue homosexual (todas las biografías que leí coinciden) y pacifista. Se pueden detectar tres influencias en su pensamiento: Emerson, Montaigne y el budismo zen. Posteriormente, Thoreau será leído por Nietzsche -uno de los primeros pensadores americanos que lee- e impactará fuertemente en la contracultura norteamericana de los años 50 a 70: los beatniks, hipsters y hippies, así como en los movimientos de derechos individuales, sexuales y raciales. Su obra no es muy profusa pero se pueden destacar como textos centrales: Desobediencia civil (1849), Una semana en Concord (1851), Walden o la vida en los bosques (1854), su texto fundamental, y Walking (1962), un divertido libro sobre la flanerie en América.

La filosofía de Thoreau en 5 conceptos. Si bien su pensamiento no es sistemático, uno puede detectar en la lectura cruzada de varios textos y particularmente en Walden, cinco ideas fuerza que marcan el sesgo de su filosofía: el individualismo libertario como matriz.

1) Una vida sin principios. Este el axioma central de Thoreau, partir siempre de lo particular, de la singularidad sin poder llegar a universalizar nada. Un "fundamento" anárquico pleno.

2) Ser rico disminuyendo las necesidades. Una ética de la necesidad donde el lujo no sólo no es indispensable, sino que es un estorbo para libertad. Emerson lo dijo: "He chose to be rich making his wantings few".

3) La individuación. Algo que expresa de la siguiente manera: "Que haya tantas personas tan diferentes como sean posibles". Thoreau no pide que copien su estilo de vida, sino que forjen el propio.

4) El vitalismo y el riesgo. Extraer lo bajo y mezquino para vivir espartanamente la vida, lo cual lleva a admitir el riesgo como consustancial de la libertad.

5) Una política libertaria. Se expresa en el precepto que toma de Jefferson y Madison (dos padres fundadores de Estados Unidos): "El mejor gobierno es el que gobierna menos", contra el federalismo propugnado por Alexander Hamilton.

El proyecto intelectual de Thoreau, basado en la experiencia propia de haberse ido a vivir 2 años y 2 meses al lado del lago Walden en Concord, es el disparador de su filosofía como experiencia y forma de vida. Uno puede leerlo como una experimento de autogestión, autarquía y libertarismo. Quizá la parte más sustancial del texto sea la llamada Economía, dónde describe con detalle los gastos en construir su casa, hacer el pan, la vestimenta y su día a día. Frente a las acusaciones de ermitaño, Thoreau decía: "Tengo tres sillas en mi casa: una para la soledad, dos para la amistad y tres para sociedad". El retiro a Walden fue sólo temporal y luego regresó integrado, enseñando y escribiendo junto a Ralph Emerson y Walt Whitman, como una de las tres voces centrales del pensamiento prototípico de los Estados Unidos profundo. Henry Miller lo llamó un "aristócrata de espíritu".

Cata de Ideas: Thoreau ayuda a desactivar la ansiedad por el status. Lo interesante de Thoreau es ver de cómo ayuda a redefinir los conceptos de éxito y fracaso, hoy en el marco del capitalismo global e hípercompetitivo. Tres preguntas centrales.

1) ¿Qué es el status social hoy? Según mi óptica se manifiesta a partir de tres variables: la posición profesional en determinado campo, el dinero y la fama. La ansiedad disparada por ello adviene de medir nuestro éxito o fracaso por el grado de acercamiento a esas variables, o por lo menos a una de ellas.

2) ¿Qué causa la ansiedad por el status? En mi criterio son cinco las posibles causas: la falta de amor o afecto, el snobismo, las expectativas (competencia, envidia), la meritocracia (esforzarse para "llegar"), y la dependencia (de talentos o empleadores). Ser "exitoso" en gran medida responde a estas variables que generan la ansiedad por la legitimidad o el reconocimiento sea de modo profesional, económico y a nivel de exhibición famosa.

3) ¿Cómo solucionar el problema de la ansiedad por el status con Thoreau? De dos formas: partiendo de la idea que el lujo no sólo no es indispensable sino un estorbo para la realización personal, y, por otro lado, entendiendo que la riqueza se mide por la cantidad de cosas de las que podemos prescindir. En gran medida, la percepción del éxito y fracaso tiene que ver con no responder a una forma de vida que es impulsada por los valores mayoritarios (posición, dinero y fama). La adopción de la filosofía de Thoreau en los barrios bohemios e indies de ciertas ciudades -el Village en New York, Venice Beach en Los Ángeles, North Beach en San Francisco, Montparnasse en París o quizá Palermo viejo o San Telmo en Buenos Aires- implica esta redefinición.

Dos conclusiones: 1) los que "triunfen" no necesariamente son los mejores sino los que responden de modo más automático a los valores (éticos, estéticos) mayoritarios, 2) la contracara es la confianza en uno mismo, en la forma de vida propia, antinormativa y los valores propios. Desactivar esa ansiedad nos lleva a plantearnos objetivos singulares con la forma de vida que buscamos. Cada uno debería encontrar su "Walden": no hace falta irse al bosque, el campo o la montaña, puede ser en la ciudad misma. Ser exitoso en gran medida reside en ser conciente de los valores que uno tiene y ser consecuente con ellos. ¿Qué es ser exitoso para mí? Tres formas: 1) vivir de lo que me gusta, 2) ser autónomo, 3) ser libre. No es necesario nada más.

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Saturday, September 17, 2011

Hedonismo subversivo: carne y pueblo


(la erótica popular de Bo, 1968)


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Dos hedonismos. En Europa el corpus hedonista se constituye como oposición o "contrahistoria" al platonismo/cristianismo/idealismo. La operación de Michel Onfray consiste en historiografiar a los "enemigos de Platón". En Argentina está vertebrado de otro modo. Aquí no pensamos en términos de izquierdas/derechas, sino otras dicotomías -en particular, en términos de alto/bajo-. Civilización y barbarie es el par binario inaugural que coloca el idealismo contra el instinto, lo europeo versus lo nativo y corporal. Mi propósito es deconstructivo: la barbarie en la civilización. La invasión de lo otro -lo bárbaro- en lo propio -la civilización. Lo social y político en lo simbólico del placer, y en especial, de la sexualidad: sodomía. El hedonismo argentino está inserto en el marco político. La penetración anal de unos sobre otros, es, a la vez, invasión de lo bajo en lo alto o viceversa. El esquema placer/poder determina el dispositivo de lectura, tal como marca Foucault: "las relaciones estratégicas de poder como fuentes de placer". De El matadero de Echeverría a El niño proletario de Lamborghini asistimos a violaciones: de los federales al unitario, o de los burgueses al niño proletario. La sodomización es inextirpable de las relaciones de clase. Reconocer un hedonismo argentino implica legitimar la "barbarie" y no todos están dispuestos a hacerlo. La única posibilidad de expresión de placer en el plano local viene de la legitimidad de lo bárbaro en lo civilizatorio: de la fascinación.

Mataderos. ¿Cómo se piensa y representa el placer en Argentina? En un lugar: el matadero. El placer viene de la mano de violencia de forma constitutiva. El erotismo es sadomasoquismo. La gastronomía es carnívora y etílica. El matadero como espacio de placer se representa como geografía de exceso y transgresión a la ley. En el arrabal y las orillas, la sangre, el alcohol y la sodomía son las formas de expresión. Nuestra forma de representar el placer interioriza la violencia y el caudillismo en vivencia del placer/dolor. Existe un hedonismo argentino y es plebeyo y lumpen. La peronización del placer hace de la llamada "barbarie" el marco en el cual el libertinismo local se da. El matadero de Echeverría es como el castillo del marqués de Sade. Y desde allí hasta la "carne sobre carne" de Armando Bo en el cuerpo de la Coca Sarli.

Tres preguntas: 1) ¿Por qué no hay un hedonismo en la literatura argentina?, 2) No hay, o tenemos un tipo de hedonismo particular, 3) ¿Por qué? Mi hipótesis es la siguiente: sí, existe un hedonismo representado en la literatura argentina, pero es inescidible de la violencia y la simbología política. El hedonismo argentino sólo puede ser plebeyo y el dandismo lumpen. Por fuera sólo existe el matrimonio o la oligarquía. ¿Por qué el placer se representa de un modo sadomasoquista y excesivo? Por qué se vive de una manera clandestina, culposa y transgresora. El placer es lo que quebranta la ley. Una la ley implícita marca que sólo una clase es la que tiene el derecho del gozo, por lo tanto, la irrupción de las otras clases -barbarie, inmigrantes, cabezas, gronchaje, lumpenaje- hace de la vivencia del placer un acto subversivo con respecto a la clase que tenía el patrimonio. Esa subversión del hedonismo lo es por tres razones: 1) va contra esa confiscación del placer por parte de las clases acomodadas, 2) va contra lo productivo, reproductor, oligárquico, hegemónico y católico, 3) se ve como "invasión" en las clases acomodadas -por ende, se representa como sodomización. Desde Echeverría en adelante la cuestión será ¿por qué el lumpenproletariado tiene que gozar? Precisamente, la subversión consiste en legitimar y habilitar el derecho al placer y el ocio de lo lumpen.

Ejes conceptuales: placer, clase social y comunidad. El placer -el sexo especialmente- está al servicio del proyecto político. El placer y el sexo son "problemas" a desentrañar. Sexualidad, violencia y alegría popular tienen en la sodomía la matriz. Metáfora literaria de la intrusión o invasión de los bárbaros en lo civilizatorio: de los federales a los peronistas. Cuatro ejemplos: 1) Echeverría, 2) Mansilla, 3) Lamborghini, 4) Copi. En Echeverría el sadomasoquismo y el deseo sexual se montan en la verga y la garcha federal. Es también la erotización de la barbarie que hace Sarmiento en el Facundo. En este caso -y en todos- el sexo violento y promiscuo proviene de los sectores popularees. Es un placer bajo prostibular, homosexual y travesti. Puro instinto. En Mansilla los indios ranqueles se dan sus "fiestas del vino y orgías homosexuales nocturnas". Sólo un dandi decadentista como Mansilla pudo captarlas con esa fineza. El hedonismo y el sexo como "teatro político". Cómo señala Viñas: violación de las masas sobre el cuerpo civilizatorio. El sadismo es la única forma de goce en el Río de la Plata. Con el peronismo el cabecita negra es interpelado y erotizado en términos de invasión: del chongo al trava. Expresa lo vital, espontáneo, bajo, pansexual, vulgar, errante. Y sólo una zona erógena privilegiada: el ano. A través de Lamborghini vemos como en El Fiord la CGT da a luz a Vandor con la intervención del Loco Rodríguez (Perón). El bacanal de órganos y exceso es lo más extremo a darse. En Copi los personajes son animales parlantes o sexualidades alternativas: hombres infames. El goce escatológico y las funciones orgánicas -comer, cagar, mear, acabar- apuntalan la desintegración del cuerpo y la memoria: lo trágico se impone con crueldad. En el lirismo surrealista de Copi se cruzan identidades sexuales, lingüísticas y nacionales: un travestimo literario.

Lo "civilizado" desea lo "bárbaro". La violencia política es producto del encubrimiento del deseo mimético. El deseo por la barbarie es lo que violenta la civilización y la transfigura en una curiosa forma de hedonismo sadomasoquista que erotiza la tensión invasor/invadido y activo/pasivo. El placer, entonces, es un problema a controlar por una clase sobre otra. La ausencia de literatura argentina erótica celebratoria se debe a dos razones: 1) el placer es visto como "problema" no como goce, es decir, es objeto de la política: biopolítica, 2) la negación o el desprecio de la cultura popular por parte de los sectores altos: el cuerpo es "bajo", genital y "sucio". Efectivamente, el hedonismo y la pornografía son "riesgos" para los sectores conservadores. El sexo y la bebida son los reductos del placer de los sectores populares: la carne explotada se rebela -y subvierte- por medio de los sentidos. La carne baja tiene derecho a gozar del sexo, la comida y la bebida. El potencial subversivo para las clases acomodadas que confiscaron el derecho al placer en sus manos se quiebra a través de la construcción de un hedonismo plebeyo que inventa nuevas formas de vida que resisten la homogeneidad productiva de los sectores concentrados. Allí la clave.

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Tuesday, September 13, 2011

Curso en ESEADE: Foucault y el liberalismo


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La lectura de Nacimiento de la biopolítica (curso del College de France, 1978-1979) es extraordinaria, compleja y cuestionadora de determinadas construcciones que damos por naturales y evidentes. Michel Foucault en este curso da cuenta de lo que llama una “nueva razón gubernamental” liberal a la que estudia en el marco general de la biopolítica, es decir, la población que el gobierno desde el siglo XVIII debe manejar. La interrogación que Foucault hace del liberalismo lejos está de una lectura jurídica o económica –las tradicionales- sino desde el poder vía Nietzsche, es decir, multipolar y anclada en la subjetividad. Coherente con su filosofía, el pensamiento de Foucault no razona a partir de universales sino desde prácticas concretas que originan subjetividades –dispositivos-. Por ello, no piensa el liberalismo como teoría ni ideología sino como práctica, como “modo de actuar”: como modo de gobierno de sí y de los otros. Partiendo del principio que “siempre se gobierna demasiado”, Foucault leerá la relación entre la libertad individual –el “vivir peligrosamente”- y la condición de la seguridad –la Polizeiwissenchaft, o ciencia policial.

La lectura de Foucault del liberalismo es más una reflexión sobre la práctica gubernamental que un análisis de una doctrina o ideología. En este aspecto, el filósofo disecciona en detalle las grandes escuelas del liberalismo de posguerra -el alemán y el norteamericano- también denominadas ordoliberalismo y anarcocapitalismo. Analizando algunas ideas de las teorías de Eucken, Röpke, Böhm, Von Rüstow, Von Mises, Schumpeter, Hayek, Gary Becker o Milton Friedman -única incursión que hace al pensamiento del siglo XX en su obra, por ende, no es un dato menor-, se mueve en dirección hacia el concepto de gubernamentalidad, es decir, del grado de injerencia del Estado en las vidas y en el poder de decisión de los individuos. A diferencia de la mirada errónea sobre el liberalismo, Foucault planteará que el problema, lejos de ser la liberación total del mercado y la ausencia de control estatal, más bien se debería plantear en términos de una suerte de dialéctica entre libertad y seguridad. El vivir peligrosamente que tiene como condición los diferentes liberalismos, obliga al despliegue de dispositivos de seguridad que, en ciertos casos, pueden tornarse (o no) letales para los individuos. En este sentido, lo que debe proteger, en rigor, termina anulando o impidiendo su desarrollo. Foucault despliega las diferentes razones de las fobias al Estado y las diferencias (no tan sutiles) entre el liberalismo alemán y el liberalismo norteamericano; en este aspecto, la clave es la generalización de lo empresarial, y en ella, se encontrará el actor principal: el homo economicus, este es, el individuo que es empresario de sí mismo.

Programa:

Clase 1. Francia en América: Foucault y la French Theory
Francois Cusset, French Theory. Foucault, Derrida, Deleuze & Cía. y las mutaciones de la vida intelectual en Estados Unidos, Melusina, Barcelona, 2003.

Clase 2. El liberalismo alemán: ordoliberalismo
Michel Foucault, Nacimiento de la biopolítica. (Curso del College de France 1978-1979). FCE, Buenos Aires ,2007.

Clase 3. El liberalismo norteamericano: anarcocapitalismo
Michel Foucault, Nacimiento de la biopolítica (Curso del College de France 1978-1979). FCE, Buenos Aires, 2007.

Clase 4. Una hipótesis: los “dos Foucault”, el anarquista y el liberal
Michel Foucault, Nacimiento de la biopolítica (Curso del College de France 1978-1979). FCE, Buenos Aires, 2007.

Metodología de trabajo: El curso se desarrollará en cuatro clases expositivas y se dará lugar a preguntas y debates sobre los temas expuestos.

Bibliografía: se sugerirá bibliografía para profundizar el estudio de las escuelas presentadas.

El curso se desarrollará durante los cuatro miércoles de octubre de 2011 (miércoles 5, 12, 19 y 26), de 19 a 21 hs. en Uriarte 2472, Capital Federal.

Costo: $400.- (beca del 50% para exalumnos de ESEADE)

Informes e inscripción: Manuela Trujillo (mtrujillo@eseade.edu.ar)

A cargo de Luis Diego Fernández. Licenciado en Filosofía con Diploma de Honor (Universidad de Buenos Aires). Se ha especializado en filosofía contemporánea y estética. Dicta seminarios y conferencias en universidades, instituciones educativas y culturales -Facultad de Derecho UBA, Escuela Argentina de Sommeliers, CCEBA-. Es autor de Sobre la estética en Jacques Derrida (Tesis, UBA) y de Furia & Clase (Paradoxia, 2009), un ensayo filosófico hedonista que ha sido elogiado por escritores como Damián Tabarovsky –que además ha prologado- y Luis Chitarroni. Colabora regularmente con artículos de filosofía, literatura y cultura pop en la revista Ñ de Clarín, el Diario Perfil, el blog de Eterna Cadencia, y tiene la columna de filosofía urbana de la revista Brando. En 2010 fundó y dirige EF Escuela de Filosofía, la primera escuela en Argentina que concibe a la filosofía como un arte de vivir y dónde dicta cursos de filosofía hedonista. Es, además, creador de la Cata de Ideas, un evento que combina la filosofía y el vino de manera inédita. Actualmente, está coordinando el 1° concurso de ensayo filosófico sub 40 en el CCEBA (Centro Cultural España Buenos Aires).

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Monday, September 12, 2011

Curso Octubre: Tres Estoicos


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Idea:

Cuatro escuelas de filosofía - epicureísmo, estoicismo, cinismo y esceptismo- surgen en el marco del denominado período helenístico: desde el advenimiento de Alejandro Magno hasta el Imperio Romano, de finales del siglo IV a.C a finales del siglo I a.C –el suicidio de Cleopatra en el 30 a.C suele establecerse como el final-. El rol de la filosofía y del filósofo deja de ocupar el centro de la escena como ocurría en siglo de oro de Pericles, con las figuras de Sócrates, Platón y Aristóteles, y pasará a tomar una posición mayormente privada –lo cual no quiere decir que carezca de interés político-, cosmopolita –al tener contacto con otros centros como Macedonia, Siria y Egipto- y centrada en la terapéutica –el modo de vida, la conversión existencial-: una ética, en definitiva, como cultivo del yo. Dentro de ellas, el estoicismo era esencialmente la filosofía reducida a la ética pura. La doctrina estoica sea en su escuela griega -año 300 a.C, luego de la muerte de Alejandro Magno- como en su renacimiento en la Roma Imperial -con Marco Aurelio, Epícteto y Séneca- era dos cosas: 1) un método de autotransformación, 2) un camino hacia la felicidad individual.

El resurgimiento del estoicismo a partir de los años 80 se da a través de la lectura de Michel Foucault en sus cursos finales del College de France y en sus últimos libros. Este neo-estoicismo contemporáneo de la mano de Foucault, también adquiere fuerza a partir de los estudios de Pierre Hadot y Paul Veyne. Algo que a fines de los 90 sucederá con el neo-epicureísmo de la mano de Michel Onfray. Las razones del neo-estoicismo -y también del neo-epicureísmo-, de alguna manera, implican el reposicionamiento del yo como único apoyo frente al peligro del mundo exterior. Ni Dios, ni naturaleza, ni tradición, ni imperativo categórico: sólo el yo. Ese repliegue hacia el yo implica una suerte de inmunización y una protección frente al mundo fragmentado -otrora el Imperio Alejandrino, en tensión y guerras; hoy, el mundo global.

El estoicismo veía en la vida la manifestación de la verdad. La vida filosófica desaparece por dos motivos -que Foucault señala en su último curso-: 1) la confiscación de la verdadera vida por parte de la Iglesia en el medioevo: del filósofo al santo, 2) la institucionalización del decir veraz por parte de la Universidad en la Ilustración: del filósofo al profesor de filosofía. Sin embargo, con el Renacimiento vuelve, a través de Montaigne y Spinoza, el concepto de arte de vivir y luego sigue con figuras como Nietzsche y el propio Foucault. La idea de héroe filosófico como contrafigura del profesor de filosofía, o del santo. La vida estoica no puede tener más actualidad.

Programa:

• Clase 1. La Stoa: el estoicismo en Atenas. Siglo III a.C – I a.C

Zenón de Citio, Cleantes, Crísipo de Soli, Panecio y Posidonio, Fragmentos

• Clase 2. Séneca: el estoicismo del Imperio Romano. Siglo I a.C – III d.C

Séneca, Epístolas morales a Lucilio.

• Clase 3. Epícteto y Marco Aurelio: el estoicismo del Imperio Romano. Siglo I a.C – III d.C

Epícteto, Disertaciones a Arriano.
Marco Aurelio, Meditaciones.

• Clase 4. Michel Foucault: un neoestoicismo contemporáneo. Siglo XX.

Michel Foucault, El uso de los placeres. Historia de la Sexualidad II
Michel Foucault, El cuidado de sí. Historia de la Sexualidad III

Textos Complementarios:

• A.H. Armstrong, Introducción a la filosofía antigua.
• María Lorenza Chiesara, Historia del escepticismo griego.
• M. Daraki y G. Romeyer, El mundo helenístico: cínicos, estoicos y epicúreos.
• Diógenes Laercio, Vidas de filósofos ilustres.
• Carlos García Gual, Epicuro.
• Frédéric Gros (ed.), El coraje de la verdad
• William K.C. Guthrie, Los filósofos griegos
• Pierre Hadot, ¿Qué es la filosofía antigua?
• Pierre Hadot, Ejercicios espirituales y filosofía antigua.
• Werner Jaeger, Paideia
• H.D.F. Kitto, Los griegos
• Paul Veyne, Foucault
• Paul Veyne, Séneca. Una introducción

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Duración: 4 clases
Costo: $ 250 (incluye material de lectura y una copa de vino por clase).

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Wednesday, September 07, 2011

Osvaldo Lamborghini: un hedonismo libertino


(Teatro Proletario de Cámara)


(Dandi lumpen, por OL)

(Porno y política)

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"Me puse un tallercito para pintar todo el material porno que consumo. Es eclesial. Las caras bestcelestiales de las mujeres gozando, ardiendo en technicolor -mal impreso en España, es decir, impreso por Goya: chorreando de la vulva sobre el peligro (pene) amarillo. Delicias expresionistas. Los artistas del género ya lo están despreciando".

Osvaldo Lamborghini

"Los textos del Teatro Proletario de Cámara reproducían, de otra manera, la receta (política y pornografía) de El Fiord. El resultado, sin embargo, distaba del brillo de aquel texto inaugural y la puesta en página de aquellas digresiones políticas precedidas, sucedidas o interrumpidas por el desparpajo multicolor de penes, vaginas, nalgas, pechos, bocas, manos e incluso pies en todas las combinaciones imaginables revelaba que la explicitación plástica del deseo (o del "sexo sin objeto y sin objetivo") era demasiada compacta (las muchachas de las fotografías eran, en general, bellísimas; los hombres, apetitosos)".
Ricardo Strafacce

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1. Libertinaje. En principio sugiero leer este post donde expuse el contenido de la filosofía libertina de los siglos XVII a XIX a partir de Cyrano, La Mettrie y Sade. En alguna medida las variaciones de esa categoría siguen vigentes en la literatura de Osvaldo Lamborghini en clave local y lumpen, en particular en su obra final inacabada titulada Teatro Proletario de Cámara (1982-1985). En función de ello también sugiero leer mi post sobre las principales ideas que analicé sobre el pensamiento y la estética lamborghiniana desde la magnífica biografía de Ricardo Strafacce, editada por Mansalva. Ahora bien, Michel Foucault lo define: el libertinaje es la inquietud y presencia de la "sin razón" en la razón. O bien: el instinto y la pulsión enraizados en la razón. Dice Foucault: el derecho a la monstruosidad del hombre del pueblo conlleva a la desviación y el abuso de poder. El marques de Sade, para Foucault, es quien ha implementado una erótica disciplinaria. Es el "sargento del sexo". Algo de ello podemos ver aquí vía Lamborghini: no hay sexo sin violencia y abuso de poder. Son relaciones inescindibles.

2. Trangresión. Siguiendo a Foucault en el Prefacio a la transgresión, podemos decir que la categoría de transgresión implica dos cuestiones: A) la sexual, la anomalía de los cuerpos, B) la discursiva, de la flexión de la lengua, la incorporación o contaminación de lo plebeyo, vulgar, soez, en el marco de la jerga filosófica o psicoanalítica. Lo lumpen. Transgredir, en este sentido, es profanar o pervertir, esto es: desactivar un viejo uso para generar nuevos. Un profanar sin objeto. La transgresión es una categoría estetica en Lamborghini. Esa matriz ya está en El Fiord: deseo y violencia. Una revolución política y pornográfica. En ese aspecto continúa el linaje de autores como Sade, Genet, Bataille, Klossowski, y del propio Foucault.

3. Pulsión. Es la única ley. Todos los personajes de Lamborghini son pedazos de carne ("carne social") movidos por la única dirección posible: la pulsión. Por fuera de valores o instituciones. El decir mismo está desestabilizado por lo sexual. La omnipresencia sexual transgresiva remite todo a asuntos pulsionales. Dice Julio Premat: "si hay un marqués de Sade en la Argentina ese es Lamborghini". La transformación de las palabras implica lo fálico que irrumpe en diversas formas. Esa incapacidad de representar va contra lo populista y lo liberal.

4. Cuerpo. La literatura de Lamborghini puede ser grotesca, un género imposible, una subversión del lenguaje y una perversión textual. El Fiord y Sebregondi retrocede son una inmensa orgía de órganos y personajes despersonalizados. Y la crueldad se da como espectáculo. El cuerpo de los libertinos de Lamborghini se diferencia de los de Sade en el sentido que estos trasladan la fantasía en un mundo real y los de Lamborghini la asumen como abyección interna. El matadero de Echeverría marca esa forma de cuerpos: violación y sangre: crueldad. La identidad se reduce a puro cuerpo: mutante y fuera de género. Cuerpo transexual. Cuerpos anómalos, fuera de ley.

5. Norma. El crimen se vuelve experimento en Lamborghini. Y se reduce el individuo a mera fisiología. La anomalía y la anormalidad. El caudillismo violento se interioriza en la norma y de ese modo todo placer solo se da si o sólo si, se suspende esta: la escritura chorrea allí. Pornografía y política van de la mano: abuso de poder.

6. Placer. En Lamborghini todos resisten la norma coercitiva. Y la producción de placer se da en la intervención de los cuerpos. Allí no es posible pensarlo sin violencia. El hedonismo libertino de Osvaldo Lamborghini es movido solo por la pulsión. Los herederos de esta línea en la tradición local son Néstor Perlongher y Copi. La transgresión y el exceso lamborghiano se reflejan en el neobarroso lumpen perlongheriano y en el goce escatológico de Copi que borra identidades nacionales, sexuales y lingüísticas ("un autor argentino que escribe en francés"). De la misma manera que Borges operó con Macedonio contra Lugones, Aira opera con Lamborghini contra Borges para desmontarlo.

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Monday, September 05, 2011

León Rozitchner (1924-2011)


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Como homenaje a León Rozitchner vaya esta entrevista brillante, donde señala la necesidad de desarrollar un pensamiento filosófico fuerte, original y vigoroso no reducido o por fuera de la Academia, en el límite o la incomodidad. Y confía en los jóvenes.

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Saturday, September 03, 2011

Pensar en las O: Hedonismo Cristinista (XIX)

(Cristina Fernández, Presidenta de la Nación)

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1. Barroco y Cristinismo. Dice Gilles Deleuze que el barroco es el pliegue. El filósofo francés marca que el barroco es la consecuencia de la razón clásica que se desmorona y se despliega hacia el infinito. El siglo de Oro español es eso, pero también el neobarroco en su medida. Deleuze lee a Leibniz como el filósofo barroco por excelencia: su obra participa del principio del pliegue y el descentramiento total. La simulación forzada. Existen claras relaciones entre el barroco deleuziano (1988) y la concepción del placer y la estética durante el kirchnerismo, pero específicamente el cristinismo y la propia figura de Cristina Fernández.

2. Tres condiciones del hedonismo. El hedonismo dado en las condiciones de posibilidad del kirchnerismo puede ser leído bajo tres patas: 1) la fisonomía a través de las medidas concretas de gobierno en torno al dispositivo del placer, 2) las características políticas del gobierno incrustadas en el plexo de los cuerpos, 3) el cuerpo y la figura de Cristina Fernández.

3. Vino y Boda. Existen, a mi criterio, dos medidas ineludibles para dar cuenta del tipo de placer estructurado en esta casi década kirchnerista: A) la oficialización del vino como bedida nacional argentina (24 de noviembre de 2010), B) la legalización de una zona roja oficial trans de oferta de sexo en la vía pública (con dos espacios, en 2004 y 2008, ambos en Palermo). Estas dos medidas han configurado en gran medida el mapa de la "carne social" durante el kirchnerismo cristinista. El vino y el cordero patagónico como emblema se enfrentan a la pizza con champagne menemoide. La oficialización y visibilización de las sexualidades polimorfas, así como el otorgamiento de derechos civiles -boda gay, 15 de julio de 2010- versus la heterosexualidad machista cabría del NOA, propia del caudillismo riojano. Podemos decir, una erótica queer patagónica contra una erótica fálica norteña.

4. Placer Nac & Pop. Como segundo plano es viable leer dos elementos claves del cristinismo insertados en las prácticas hedónicas: la conciencia latinoamericana y lo "nacional & popular". Un placer enófilo y queer popular configurado como arma contra un placer tilingo y fálico menemoide. Así como Néstor Perlongher y Copi construyeron la estética del mito de Eva Perón y pusieron en primer lugar la erotización del cabecita negra (algo que Sebreli y Correas teorizarán), el mismo ejercicio de una hedónica del lumpenaje se puede percibir hoy. El lumpen del NOA, del NEA y del Conurbano es la versión paralela del black en Estados Unidos. Como bien señaló el propio Sebreli: "el lumpen es el mal y lo abyecto que atrae a las clases medias". Esa peronización del placer lleva esta consecuencia lógica. En el caso del cristinismo se legitiman y se visibilizan de modo superador las minorías y la vivencia del placer no dicotómico.

5. "Rulo" Cristinista o el neobarroco hoy. Cristina Fernández dijo: "no se hagan los rulos". Pero ella sí se los hace. El "rulo cristinista" es como el pliegue de Deleuze: un barroco exasperado, y es lógico. Moda barroquista, maquillaje evidente y uñas excesivas, botox y cirujías, bucles y tacos altos. Oralidad u oratoria exquisita. Mirada inquisidora. Cristina Fernández reúne prácticamente todos los requisitos propios de la estética de una mujer fálica, tal como se observa en esta foto: dedo índice en alto -cual tapa de El Fiord de Osvaldo Lamborghini-, gesto repetido de su marca -el fetiche que sustituye el pene ausente-. Del falo brilloso menemoide pasamos al dedo fálico cristinista. Pero el índice alzado también tiene otra expresión: el "rulo cristinista", algo que es, paradójicamente, la contracara de la estética brutal, desarrapada y desprolija de Néstor Kirchner: mocasín de Guido, saco cruzado abierto y Bic azul en mano. Lo rudimentario de Néstor -o lo poco esbozado en el plano del placer y la estética- es el contrapunto del neobarroco cristinista.

6. Hedonismo K. Hay un placer cuyas condiciones son propias del kirchnerismo, y el cristinismo específicamente. Si existe un hedonismo cristinista (2007-?) este se manifiesta -como todos- en el cuerpo de la propia Cristina Fernández. El cuerpo siempre habla, pero existen restos que resisten a lo discursivo (un reservorio de resistencia), y resulta imperioso dejar de manifiesto por completo esa vivencia de lo placentero. El hedonismo y el kirchnerismo no son antitéticos: hay un placer cristinista; todos, en algún sentido, lo vivimos en su gradación adecuada.

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Friday, September 02, 2011

Pensar en las O: Hedonismo travesti (XVIII)

(Naty Menstrual lee)


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1. Sor Juana, el primer travesti. El Siglo de Oro español (1600) momento de surgimiento del barroco como categoría estética y literaria nace con el travestismo. Sor Juana Inés de la Cruz se travestía de hombre. Y su poética masculinista marca su sueño: "ser hombre". Dice Octavio Paz: "Su masculinidad no fue física ni anímica sino más bien una respuesta a una interdicción de orden social que le prohibía estudiar en la Universidad". Algo textual en su fuerte erotismo y ambigüedad: dosis de femenino y masculino. Siglos después, el neobarroco latinoamericano recupera esa operación pero inversa: el travestimo no es masculino, sino femenino. El travesti femenino es el ícono del neobarroco latinoamericano: Lezama, Sarduy, Carpentier, Cabrera Infante, Lamborghini, Perlongher, Copi y en alguna medida, Puig (quizá no puede circunscribirse a la categoría neobarroca). El travesti como ícono es enmarcado por Sarduy y ello responde a tres cuestiones: 1) es el nuevo sujeto de la sociedad del espectáculo, 2) es una forma de la subjetividad que marca la ambigüedad o la androginia sexual -es travesti y no transexual, 3) es la forma de individualizar el exotismo carnavalesco latino: el disfraz.

2. Erótica trava. El hombre travesti es el símbolo de la hibridez descentralizada, del culto a la feminidad y la contraconquista política (como diría Lezama). El carácter compulsivo, nervioso, instintivo y pulsional de la sobrexcitación de los sentidos pone al neobarroco como una verdadera poética hedonista (su fin siempre es el placer, nunca el dolor) que hace mella en el inconsciente. El travesti también, en este sentido, es una crítica a todo "origen" o "verdad" y la exaltación de la simulación y el artificio deliberado. El travesti es simulación "como si", madre, hembra como ídolo y cosmética del origen (cosmos), es decir: un comienzo estetizado, artificial. El hedonismo neobarroco pone a la mujer como deseo, enfermedad y madre a la vez. La voluntad de "ser hombre" de Sor Juana, es, ahora, la voluntad de "ser mujer" en Sarduy. Algo que se ve en la poética: el rechazo del lenguaje transparente, mimético y representativo, por un lenguaje explosivo, no representativo y simulado. El erotismo del lenguaje neobarroco va contra el lenguaje como orden y representación, y una reacción contra el autoritarismo de la transparencia.

3. Lamborghini, Copi y Perlongher. Los tres hijos bastardos de la literatura argentina por su neobarroco hedonista y excesivo. Su antiborgismo da cuenta de dos elementos propios del hedonismo local: 1) la trangresión como categoría estética, es decir el placer unido siempre al exceso y la violencia, 2) la pulsión como única ley, contra lo institucional, los discursos, los valores, la cultura y la representación. Las "fiestongas de garchar" que habla Lamborghini son la expresión vernácula del linaje: Sade, Genet y Bataille. Ese erotismo anal, se ve con claridad: Lamborghini firmaba algunas cartas o textos como "travesti y mujer con pene". Los personajes de sus textos son dos cosas: 1) criaturas enfrentando su "naturaleza" y cuerpos ilegibles opacos a la norma, 2) entidades que ven el placer como algo criminal, es decir, "extrajurídico", fuera de ley. La producción de mayor placer en Lamborghini siempre implica suspender la ley. Allí donde la norma se retira, aparece el placer, un pliegue más. En los Tadeys, vemos el término "amujerar", como expresión del devenir "hembra", la puesta en escena de esta subjetividad indisciplinada.

4. Dandismo y travestismo. Uno hombre/mujer, otro mujer/hombre. El artificio atraviesa ambos como puesta en escena de la homosexualidad fetichista por antonomasia: la subjetividad hedonista se debe construir a partir de la ropa y el exterior. En el caso latinoamericano, el dandi y el travesti son dos vedettes lúmpenes, fuera de ley; donde la transgresión se convierte en su categoría estética las convierte en sus encarnaciones perfectas. El dandi latinoamericano -Lezama, Sarduy, Cabrera, Lamborghini, Copi, Puig- tiene en el travesti a su ícono y en el neobarroco a su estética. Lejos del dandismo inglés más mesurado o al dandismo francés de cuño más simbolista.

5. Del vino al alcoholismo. Una prueba cabal del hedonismo latinoamericano son las propias vidas de quienes hicieron de él sus obras más importantes. En Osvaldo Lamborghini el placer del vino es alcoholismo, en Copi el placer del erotismo deviene en Sida. Alcoholismo y Sida expresan la visión enferma del placer violento: el exceso y la transgresión. El hedonismo argentino se cierra sobre ellos como se abre con El matadero de Echeverría: violación y sangre. El caudillismo se incorpora a nuestra forma de vivir el placer: amo y esclavo.

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Thursday, September 01, 2011

Barroco y Neobarroco, sobre Sarduy


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En la revista Ñ de la semana pasada publiqué un artículo sobre el concepto de neobarroco de Severo Sarduy, a propósito de la reedición del gran libro que disparó una estética propiamente latinoamericana, que yo conecto con nuestra forma de hedonismo.

Aquí lo pueden leer.

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