Sunday, July 31, 2011

Andy Warhol por Arthur C. Danto


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En el Suplemento de Cultura de hoy publiqué un artículo sobre el libro de Arthur C. Danto sobre Andy Warhol. Uno de los mejores libros del año.

Aquí lo pueden leer.

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Wednesday, July 27, 2011

Filosofía Sub 40, concurso de ensayo


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La filosofía y el ensayo latinoamericano desde el siglo XIX siempre ha tenido grandes nombres en su tradición; nutrida de diferentes corrientes de pensamiento y diversidad, el pensamiento latinoamericano ha sido vigoroso y renovador en el pasado. Pero resulta visible en estos últimos años, y décadas, la ausencia de nuevas voces filosóficas, voces que piensen el mundo contemporáneo con sus propia lógica y herramientas, voces nuevas cuyo impulso quiera ganar espacios y conformar la próxima generación de nuevos filósofos latinoamericanos.
A diferencia de la narrativa o la poesía, donde uno puede ver con facilidad un recambio generacional en los jóvenes nacidos entre 1970 y 1980 que ya han publicado su primer libro y tienen un diálogo entre ellos, una presencia en el circuito literario, cultural y periodístico, en el caso del ensayo y, particularmente, de la filosofía, no es así. Las razones para esta falta de visibilidad podrían ser diversas -editoriales, económicas, culturales-, pero también es cierto que uno puede encontrar una circulación y producción a través de blogs, redes sociales o espacios alternativos a la universidad donde algo de esto se puede percibir. Por lo tanto, es importante descubrir y comunicar de modo contundente la nueva generación de filósofos latinoamericanos del siglo XXI. El siglo que se ha iniciado requiere imperiosamente de nuevos conceptos, categorías, ideas y modos de pensar una realidad mucho más compleja que la de décadas pasadas.
Por todo ello, es que la selección y edición de una antología con las mejores voces filosóficas de la nueva generación de América Latina debería resultar el puntapie inicial para posicionar a los pensadores del siglo XXI en nuestros países.
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Aquí pueden ver las bases y detalles del concurso que estaré coordinando. Participen!
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Russell y la búsqueda de la felicidad


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No soy un experto ni un fascinado por la filosofía angloamericana, es más, me parece tediosa, logicista, sectaria y carente de pasión. Se sabe que la filosofía está dividida en dos universos: los continentales -Alemania, Francia, Italia, España- y los angloamericanos de cuño más analítico. Claramente, yo adscribo a la primera vertiente. Pero cada tanto veo y leo figuras que me impactan y me resultan admirables del otro lado como David Hume, John Stuart Mill, John Dewey, Richard Rorty o, claramente, Bertrand Russell. Si bien Principia Mathematica siempre me resultó abstrusa, sus textos éticos y políticos me parecen maravillosos y estimulantes. Y su figura anarquista, pacifista, atea, feminista, con sentido del humor, así como su vida casi centenaria -vivió 98 años- siempre me gustó mucho. Uno de los libros que suelo releer y me encanta, es un pequeño opus titulado de manera fresca: La conquista de la felicidad. En este pequeño libro escrito de manera llana y con vocación de llegar al gran público -Russell que fue un gran filósofo popular en su tiempo- expresa de modo simple y pleno de lucidez las razones de la felicidad y la infelicidad. Cierto tono heredado de la filosofía de Spinoza se deja ver allí, en particular en sus referencias a las causas que originan nuestras afecciones felices e infelices.

Voy a analizar algunos puntos.

1. ¿Cuáles son las afecciones positivas que procuran felicidad en nosotros? El entusiasmo, el cariño, el afecto familiar o amistoso, el trabajo, y los intereses no personales. Russell da cuenta que es el interés amistoso por las personas y el mundo, los intereses amplios y las reacciones amistosas, las que nos llevan a un afecto no posesivo y empático, y eso propicia el estado de felicidad.

2. ¿Cuáles son las afecciones negativas que disparan infelicidad en nosotros? La competencia, el aburrimiento o el tedio, la fatiga, la envidia, el sentimiento de pecado, la manía persecutoria y el miedo a la opinión pública. Para Russell estos conceptos erróneos que llevan a comportamientos y hábitos destructivos, demuelen el entusiasmo natural del hacer cosas, del deseo. Todo ellos, en el fondo, operan por el miedo. Algo que se ve muy claramente en el temor a la opinión pública o la manía persecutoria.

3. ¿Cuál es el origen de la infelicidad? La absorción en sí mismo propia del pecador -culposo-, el narcisista o el megalómano. Para peor es también lo que Russell llama "infelicidad byroniana", esto es, la gente que disfruta del sufrimiento -pienso en Sabato, por ejemplo- que no es otra cosa que un neurótico irremediable. El elogio del sufrimiento como superioridad mental y moral es un obstáculo a vencer. El sabio es feliz, no infeliz. Por lo tanto, Russell propone desterrar esa imagen del sabio infeliz, lo cual sería un contrasentido.

4. ¿Cuál es el origen de la felicidad? El interés amistoso por las personas y las cosas. Por el mundo. En algún sentido, la ética que propone Russell se acerca a la moral afirmativa de Montaigne, Spinoza y Nietzsche. La afirmatividad -el amor fati nietzscheano- que implica la expansión hacia la realidad compleja y conflictiva. En el fondo, es un afecto no posesivo y empático.

5. ¿Cuál es la personalidad del hombre feliz? Tiene dos rasgos claros: 1) su personalidad no está escindida contra sí misma -no se desprecia, se reconcilia consigo mismo, 2) su personalidad no está enfrentada con el mundo, acepta su discurrir. La infelicidad es desintegración, odio o miedo al mundo. Por el contrario, el hombre feliz, para Russell, se apoya en la integración y en el destierro del concepto de la infelicidad gozante. Como bien dice el filósofo: "para ser feliz hay que dejar de ser interesante". Brillante.

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Tuesday, July 26, 2011

Nietzsche y el Querer ser


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Para Nietzsche la tipología del filósofo se reduce a tres formas: 1) el filósofo-médico, que interpreta síntomas, 2) el filósofo-artista, que modela y crea tipos, 3) el filósofo-legislador, que determina rangos. Según el filósofo, la noción de representación envenena la filosofía, proviene de una lectura mediocre y baja del poder, así como reduccionista y que solo pone el foco en lo epistemológico. La filosofía de la voluntad nietzscheana destruye y supera la metafísica, el idealismo. Querer es crear valores nuevos. En La genealogía de la moral Nietzsche quiere rehacer la Crítica de Kant. Según Nietzsche, la filosofía kantiana no supera las fuerzas reactivas del hombre -los ideales ascéticos, la culpa, mala conciencia y la moral de rebaño y resentimiento del cristianismo/idealismo. Para Nietzsche, a diferencia de Kant, no hay hechos morales, sino interpretaciones morales de los hechos. La pespectiva -la mirada, el ángulo, la lectura, al ver la realidad- es una crítica a la Crítica, o la anti-crítica. El conocimiento representativo es una ilusión o un error.

1. ¿Cómo es la mirada ética de Kant? La razón es la legisladora de la moral. La razón está esclavizada por ideales regulativos -Dios, libertad, inmortalidad- es decir, abstracciones inexistentes pero necesarias como normas. Una ética que mantiene y fomenta la escisión entre lo sensible e inteligible. El deber ser articula la acción.

2. ¿Cómo es la mirada ética de Nietzsche? La razón crea valores, no hay bueno o mal uso. La razón no es esclava sino "artista", creadora, y piensa contra sí misma, buscando lo otro en lo mismo. El querer ser destruye la escisión entre lo sensible e inteligible. La pulsión y el instinto tienen primacía sobre la racionalidad práctica idealizante.

3. Kant y Nietzsche. Diferencias. Podemos verlo en cinco puntos, tal como lo señala Gilles Deleuze: 1) Una ética regida por principios trascendentales contra una ética regida por principios genéticos o históricos, es decir, los valores se fundan en interpretaciones que cambian. 2) Un pensamiento legislador que obedece a la razón contra un pensamiento que va contra la razón como ideal regulativoa. 3) El juez de tribunal como metáfora contra el genealogista que ve guerras en las luchas interpretativas. 4) Un hombre reactivo que es sacerdote y fiel a la vez contra un hombre activo que es voluntad de poder. 5) La justificación de los fines del hombre como objetivo contra otra sensibilidad que produce un superhombre.

4. ¿Hechos morales? Según Kant, hay hechos morales regidos por ideas regulativos, así como valores con pretensión absoluta y universales. Para Nietzsche hay interpretaciones morales de diferentes hechos. Los valores cambian históricamente y son consecuencia de batallas ganadas. Nietzsche demuele la ética puritana e idealista en la que sea asienta Kant y propone una ética de la forma, de la singularidad y hedonista.

5. La ética de Kant en una línea. "Si debés, tenés que hacerlo". Kant no acepta la vida y el mundo como es y propone un actuar "como si" esos ideales existiesen cuando es imposible conocerlos. Su ética es puritana y contrafáctica.

6. La ética de Nietzsche en una línea. "Si querés, debés hacerlo". Nietzsche acepta la vida y el mundo como es -con su diferencia, conflictividad, crueldad y belleza. Y el eterno retorno de lo mismo es la manifestación de esa afirmatividad vitalista.

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Sólo un anticipo de lo que veremos en el Curso Nietzsche vs Kant que daremos en EF a partir del 15 de agosto. Los espero!

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Sunday, July 24, 2011

El sermón de un ateo, sobre Jean Meslier


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(Artículo publicado en el Suplemento Cultura de Perfil del 24 de julio de 2011)


Jean Meslier nació el 15 de enero de 1664 en Mazerny. Fue un cura que vivió de los ingresos de dos parroquias y de la renta de una parcela de tierra. Amaba a la gente de su pueblo y su vida transcurría entre la modestia y la simplicidad. Sin embargo, al margen de las tareas asignadas por la parroquia, meditaba, pensaba y escribía. Dentro de sus autores predilectos se encontraba Montaigne. Claramente, la vida de Meslier no presenta brillos ni eventos especiales: fue un simple cura francés del siglo XVII. Pero su singularidad reposa en lo que podríamos llamar, tal como lo hace Michel Onfray –quien lo rescata de cierto olvido-: su bomba filosófica. Porque Meslier escribe a mano y con pluma de oca durante diez años ininterrumpidos un texto que el tiempo dio en llamar Testamento de un cura ateo, y que recién vio la luz a su muerte en 1729. El testamento de Meslier, pasados los siglos, fue reivindicado por los pensadores ilustrados, tal es así que Voltaire compra el ejemplar y hace una edición compilada del voluminoso libro de más de trescientes sesenta y seis páginas. Lo mismo sucederá con otros filósofos del siglo XVIII como La Mettire, Helvecio y D’Holbach que lo leerán y emplearán en sus desarrollos filosóficos.

Jean Meslier se formó en la filosofía cartesiana, y algunos señalan que esa lectura combinada con su fascinación por los Ensayos de Montaigne originaron este testamento. Sucintamente, el testamento de Meslier provee en ochenta y siete capítulos, y con una escritura barroca propia de su siglo, ocho pruebas que demuestran la falsedad de la religión cristiana: la prueba de la vanidad y falsedad de las religiones, la fé que entra en contradicción con la razón iluminista, las visiones proféticas como locuras, las profecías que nunca se cumplen, la contradicción cristiana frente a todo lo que enseña la naturaleza, la complicidad del cristianismo con las tiranías políticas, el ateísmo como una idea antiquísima del mundo y, por último, la mortalidad del alma, tan antigua como el ateísmo. De alguna manera, con sus herramientas conceptuales pobres –su biblioteca y acceso al conocimiento limitado- el texto de Meslier puede verse como la primera gran obra que postula el ateísmo en la historia del pensamiento. Difiere de las aproximaciones anteriores –Epicuro, Lucrecio o Spinoza-, que de alguna manera plantean la presencia de los dioses o lo divino a través de diferentes manifestaciones: desde la ausencia de la providencia hasta el panteísmo. En el caso de Meslier la radicalidad es absoluta: Dios no existe, sólo existe la naturaleza.

Pero lo interesante de Meslier no pasa solo por su proceso de demolición de la religión cristiana, sino en su proposición de una vida hedonista que se diferencia de ese ideario. Meslier critica al matrimonio y elogia el contrato hedonista entre pares, así como incita al divorcio y la unión voluntaria: “Si dejasen a hombres y mujeres en plena libertad de unirse maritalmente los unos con los otros según sus inclinaciones y de volverse a separar a tono con su voluntad o cuando su inclinación los moviera a establecer otra unión, podemos estar seguros de que no se verían tantos malos matrimonios ni tantas discordías conyugales”. En algún sentido, Meslier comienza a esbozar una moral poscristiana desde el siglo XVII. El cura mantiene el estilo y el tratamiento de Montaigne en cierto carácter autobiográfico, pero también es más activo y poderoso en relación a la cuestión política: el cura incita, a la manera de Henry David Thoreau, a la desobediencia civil, rechazar el pago de impuestos y, al modo de La Boetie, quebrar la dinámica del poder a través de la insurrección: el que es gobernado o dominado, en primer lugar se deja gobernar o dominar.

Antes de la Revolución Francesa –hacia 1775- fueron condenadas a ser destruídas todas las copias y reediciones del Testamento de un cura ateo que circulaban en Francia, algo que siguió durante la Restauración. Finalmente, en 1864 un admirador de la obra se hizo acreedor del texto en tres tomos, y de allí en más, circuló por siempre.

El testamento es la toma de conciencia de un hombre simple, un cura rural que despierta frente al engaño en el que se fundan todas las religiones, y que hacen usufructo de la ignoracia de las muchedumbres. Es la visión de un cura que vivió en un tiempo duro en el que la injusticia, el despojo y las enormes contradicciones del cristianismo, lo sublevan para plantear el nacimiento de un proyecto nuevo. La copia de su testamento que deja en su propia parroquia antes de morir señala: “he visto y conocido los errores, los abusos, las vanidades, las necesades y las maldades de los hombres; los he odiado y aborrecido; no me he atrevido a decirlo en voz alta mientras viví, pero quiero decirlo al menos en la muerte y después de ella, por lo que registro aquí mis pensamientos, para que puedan servir de testimonio de la verdad a los ojos de cuantos vean estas páginas”. Si el testamento de Jean Meslier fuera solo un grito rebelde y silencioso contra la religión que lo formó no tendría la dimensión que aún mantiene pasados los siglos. El testamento de un cura ateo es un manifiesto político –escrito desde la intimidad-: una verdadera obra de filosofía libertina.

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Friday, July 22, 2011

Cata con Séneca: deseo real y frustración


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"Que la filosofía erija una fortaleza inexpugnable
que la fortuna asediará con su artillería sin abrir una sóla brecha"
Séneca, Carta 82 a Lucilio



Transcribiré las ideas centrales que trabajamos ayer en la Cata de Ideas de Séneca, donde pensamos, en primer lugar, los conceptos claves del estoicismo, luego pusimos el foco en Séneca y finalmente lo anclamos en la vida concreta, con ejemplos puntuales de como su filosofía se puede insertar en la realidad. Para ello utilicé la edición de Gredos de las Cartas a Lucilio de Séneca, y los textos complementarios de Pierre Hadot -¿Qué es la filosofía antigua? y Ejercicios espirituales y filosofía antigua- y Séneca y Sexo y poder en Roma de Paul Veyne.

Estoicos.

1. ¿Cuál es el principio fundador del estoicismo? Seguir lo natural contrario a la ley de la Polis. Contra las convenciones sociales y normativas, el sabio estoico sigue la racionalidad del cosmos o la naturaleza. El estoicismo es una filosofía nacida en el helenismo -el imperio de Alejandro Magno- en el siglo IV a.C que se mantiene vigorosa hasta el siglo I d.C en el Alto Imperio Romano. Su fundador fue Zenón de Citio, y sus figuras Crísipo de Soli, Panecio de Rodas y Posidonio, luego en la etapa romana: Musonio Rufo, Epícteto -un esclavo-, Marco Aurelio -un emperador- y el propio Séneca.

2. ¿Cuál es el origen del dolor y el mal para los estoicos? El hombre que sobrepasa la medida de lo natural y quiere más de lo necesario y suficiente para vivir. Por lo tanto, el problema, la causa del dolor, será el deseo innecesario e irreal. El problema no será el mundo que para el estoico es perfecto y racional, sino los juicios que tenemos sobre el. El problema no son las cosas sino las opiniones o creencias que tenemos sobre ellas.

3. ¿Cómo es la razón estoica? Es una conciencia de los deseos y una búsqueda de la apatheia, es decir, la ausencia de pasiones o deseos innecesarios. El sabio estoico, el hombre virtuoso, es apático, pero no en el sentido que lo entendemos hoy -indolencia, carencia de interés en todo- sino en la sabiduría de saber separar y discernir lo concerniente al deseo natural y necesario, del innecesario -en eso es igual a Epicuro y el hedonismo. Las personas inteligentes no necesariamente son sabias, pueden ser esclavas de la pasión (pathos) y del vicio. De allí la diferencia de la conciencia y el apetito satisfecho, respecto de la inteligencia y el deseo innecesario. También se encuentran algunas resonancias al budismo zen -en el sentido de la restricción del deseo en el estoicismo.

4. ¿Por qué la pasión es peligrosa? Porque nos hace dependientes. El sabio estoico -como el epicúreo o el cínico o todo filósofo- busca la autonomía, la autarquía y libertad. La pasión es manía o locura, sea de alimentos, bebidas, sexualidad o fama.

5. ¿Cómo es feliz el hombre estoico? Es rico si es pobre en deseos. Cuánto más sabio menos precisa para ser feliz. Y sigue la recta razón de la naturaleza. Sólo existe en el presente: el pasado y el futuro coexisten en el presente. Las virtudes del sabio son la prudencia, la sabiduría, el valor y la autarquía. El bastarse así mismo. El hombre estoico es sin pasiones ni deseos innecesarios. Es indiferente e impersonal frente un mundo caótico, ensanchado, peligroso, descompuesto y en tensión permanente. La naturaleza -la recta razón- ordena la vida; el mundo, la polis, la desordena.

6. ¿De qué somos libres para el estoico? De nada, a excepción de una cosa -no menor-: la voluntad. Nos deben ser indiferentes la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, la fealdad y la belleza, la pobreza y la riqueza. Menos la voluntad.

7. ¿Qué es la voluntad estoica? Dos cosas: A) la modificación de uno mismo y su relación con los demás, B) la intención del actuar bien independientemente del resultado. Para ello, tendremos los ejercicios espirituales (askesis) que hacían los filósofos estoicos, como la presunción de males, el examen de conciencia, entre otros.

8. ¿Cuál es la clave de la ética estoica? La siguiente pregunta: ¿qué depende y que no depende de mi? Lo que depende de mi es mi voluntad -el hacer con buena intención- y la transformación de mi rutina, de mis prácticas. Que no es poco. Lo que no depende de mi son aquellas cosas cuyas causas son ajenas a mi voluntad.

Séneca.

1. ¿Quién era? Un rico banquero de Córdoba, España, que fue asesor y consejero de emperadores romanos, como Nerón, Tiberio y Calígula. Nació en el año 1 y murió en el 63 -se suicidó en un baño o sauna de Roma, hoy sería un spa.

2. ¿Cómo era el estoicismo para Séneca? Dos cosas: A) una receta para la felicidad individual, B) un método de autotransformación. El interés en la filosofía de Séneca resurge en los años 80 de la mano de pensadores como Pierre Hadot, Paul Veyne y el propio Michel Foucault que rescató su pensamiento y elaboró en sus últimos textos y clases un "neo-estoicismo" que dio en llamar "estética de la existencia", esto es, una moral de la forma, anti-normativa y anti-universalista: una moral individual auto-regulativa. El estoicismo de Séneca era una suerte de sistema inmunitario frente al mundo agresivo y complejo que vivía. El yo era la única arma y sostén. La filosofía para Séneca era esencialmente un arte de vivir que se refleja en sus Cartas a Lucilio, donde aconseja sobre los procederes, las prácticas, y los modos de vida más sabios que apuntan a la felicidad.

3. ¿Qué es la teoría de los preferibles de Séneca? El concepto de que hay ciertas cosas que son mejores que otras. Las que son mejores son aquellas que siguen la recta razón natural, las no preferibles son las que estimulan deseos innecesarios que originan el dolor y la dependencia. No es tan cierto que el estoicismo sea "duro" frente a la desgracia y que espante el placer, sino, en todo caso, plantea que hay mejores cosas que otras, y que debemos ser indiferentes a las cuales no podemos modificar.

4. ¿Cómo funciona la filosofía de Séneca? Como una prescripción médica frente al mundo complejo y peligroso. No es una descripción ni el filósofo es un moralista, sino un médico del alma -como Epicuro-. Séneca apunta a desterrar los miedos -a los dioses, la muerte, el dolor y la ausencia bienes necesarios- para ser libres y felices, del mismo que el epicureísmo. La filosofía estoica es accesible a esclavos y mujeres y popular -como la cínica. En las antípodas de la Academia de Platón que era elitista y dejaba afuera a las mujeres y esclavos.

5. ¿Cómo es la moral de Séneca? Es una autodisciplina, una reacción terapéutica frente al mundo ensanchado del imperio alejandrino, donde el mosaico de reinos y ciudades se vuelve peligroso y agresivo. La función de la filosofía es un fármaco que nos protege y ordena. Y sobre todo que discrimina aquello que no depende de nosotros para no sufrir y frustarnos vanamente.

Cata de Ideas: ejemplo práctico.

1. El estoicismo de Séneca es un pesimismo activo o un optimismo moderado. La clave será reconciliarnos con la auténtica dimensión de lo real para evitar la frustración y el dolor. Frente al deseo irrealizable y platónico, la filosofía de Séneca nos ayuda a entender un deseo pragmático y realista, concreto y realizable. Esto implica reconciliarnos con la "imperfección" de la existencia. Los romanos eran prácticos y evitaban la frustración. Lo sabio será discernir aquello que depende de nosotros para ser modificado de aquello que no. ¿Cómo distinguirlo? Lo que depende de nosotros es donde se afinca el deseo concreto y real, realizable y pragmático.

2. ¿Cuál es mi deseo? Vivir de la filosofía. Ello implica un desgloce en actividades concretas, por ejemplo: dar clases, conferencias charlas en EF u otras instituciones, o escribir y comunicar la filosofía en medios periodísticos -diarios, revistas, radio, TV.

3. ¿Qué depende de mi? Armar y proyectar los cursos, comunicarlos de modo atractivo, diseñarlos, hacer contactos, llevar propuestas a medios, sugerir ideas, generar redes, armar blogs y tener presencia en todas las redes sociales, analizar los cursos de mayor éxito, etc. Muchas cosas dependen de mi.

4. ¿Qué no depende de mi? La cantidad de gente que venga, las variables del clima, el tiempo, las ganas, el impacto de los temas, etc. Son causas ajenas a mi voluntad.

5. ¿Qué es un deseo real? Crecer parcialmente en mi trabajo, subir un 20% la gente que asiste a mis cursos año a año, apuntar a determinado lugar específico y llegar allí paso a paso. Por el contario, un deseo irreal sería pretender multiplicar o vivir totalmente en poco tiempo de ello. Tener expectativas desmedidas, es decir, irreales o platónicas. El estoicismo de Séneca nos ayuda a planificar de manera pragmática un deseo en términos de proyecto.

6. ¿Qué nos frustra? El deseo innecesario o irreal que sobrepasa la medida de lo alcanzable para nosotros. Un deseo tanto impulsado por normativas sociales o mandatos, o bien por la publicidad. En ello, Séneca, como Epicuro, son maestros que nos demuestran que sólo precisamos unas pocas cosas para ser felices y autónomos.

7. ¿Cómo evitamos la frustración? De cuatro formas: A) discriminando los deseos concretos de los irrealizables en nuestra posición hoy, B) teniendo menos y más claros deseos, C) siendo indiferentes a lo que no depende de nosotros para su modificación, cuyas causas son ajenas, D) siendo indiferentes al resultado de mis acciones. Lo que depende de mi es la intención en el actuar bien, pero el resultado siempre incluye otras variables -externas, históricas, climáticas, contextuales- que me exceden.

En definitiva: el deseo real depende de mi para su realización y proviene de una lectura más lúcida y pragmática del mundo tal como es -como opera-, con su imperfección, conflictividad y especificidad. Para lograr lo que deseamos tenemos que centrarnos en nuestra voluntad, esto es: la intención de nuestra acción y la modificación, la transformación de lo que somos -nuestras rutinas. En ello, la filosofía estoica prueba su efectividad y actualidad en tiempos globales donde el yo es protagonista.

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Thursday, July 21, 2011

Onfray, sobre el Manifiesto hedonista (2 y 3)





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Segunda y tercera parte de la entrevista a Michel Onfray en la TV de Francia, donde presenta su nuevo libro Manifiesto hedonista. Aquí se explaya sobre la ética hedonista, la politica libertaria -su concepción de un capitalismo libertario, y no liberal-, y otros temas interesantes.

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Wednesday, July 20, 2011

Sólo un recordatorio: Cata de Ideas: Séneca


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El estoicismo es esencialmente la filosofía reducida a la ética pura. La doctrina era dos cosas: 1) un método de autotransformación, 2) un camino hacia la felicidad individual. El resurgimiento del estoicismo a partir de los años 80 se da a través de la lectura de Michel Foucault en sus cursos finales del College de France y en sus últimos libros. Las razones del neo-estoicismo -y también del neo-epicureísmo-, de alguna manera, implican el reposicionamiento del Yo como único apoyo frente al peligro del mundo exterior. Ni Dios, ni naturaleza, ni tradición, ni imperativo categórico: sólo el Yo. Ese repliegue hacia el Yo implica una suerte de inmunización y una protección frente al mundo fragmentado, en tensión y guerras; hoy, el mundo global.

El estoicismo de Séneca no era una descripción del mundo, sino una prescripción médica que, de algún modo, retrotrae al concepto de epimeleia heautou -ocuparse de uno mismo. La buena vida para el estoico será la vida de aquel que se ocupa de sí -o la vida examinada socrática. No es la vida del deseo -que sí será para Nietzsche o Freud. La política estoica se reduce a una moral de la autodisciplina: una reacción terapéutica frente al mundo ensanchado, frente al mosaico de reinos enemistados, de ciudades independientes y fragmentadas. De esa instancia emerge la filosofía fármaco. El estoicismo veía en la vida la manifestación de la verdad. La vida filosófica desaparece por dos motivos -que Foucault señala en su último curso-: 1) la confiscación de la verdadera vida por parte de la Iglesia en el medioevo: del filósofo al santo, 2) la institucionalización del decir veraz por parte de la Universidad en la Ilustración: del filósofo al profesor de filosofía. Sin embargo, con el Renacimiento vuelve, a través de Montaigne y Spinoza, el concepto de arte de vivir y luego sigue con figuras como Nietzsche y el propio Foucault. La idea de héroe filosófico como contrafigura del profesor de filosofía o del santo. La vida estoica no pueden tener más actualidad y utilidad.

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Tuesday, July 19, 2011

Luc Ferry: filosofía para mentes jóvenes


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Me interesa analizar algunas ideas centrales del libro de Luc Ferry, titulado Aprender a vivir. Filosofía para mentes jóvenes. Conceptos que comparto en su mirada general, y en particular sus observaciones sobre Nietzsche.

Veamos.

1. ¿Qué es la filosofía? Un cierto saber para vivir bien cuya función implica vencer los miedos o la banalidad que paralizan la vida. En algún sentido, es una "salvación" por uno mismo, no por Dios.

2. ¿Qué no es la filosofía? Ni teoría de la argumentación ni reflexión crítica. Estas dos son medios o instrumentos de la filosofía pero no su finalidad. La finalidad, en última instancia, es moral: la vida, la forma de la existencia.

3. ¿Qué origina la filosofía? El miedo a la muerte. Un miedo ancestral y que nos impide vivir bien. El miedo que obtura el deseo y genera otras consecuencias -angustia, irreversibilidad, culpa, deuda, nostalgia, melancolía. Filosofar adviene de un disparador: el miedo a la muerte. Ya Marco Aurelio, como gran parte de los filósofos estoicos, decían que filosofar implica "vivir y morir como un Dios". O bien Epicuro que planteaba la filosofía como medicina -terapia- para curanos de los cuatro medios que el filósofo llamaba tetrafarmakon.

4. ¿Cuál es el objetivo de la filosofía? Vencer la angustia y suprimir los miedos, reconvirtiendo una vida mutilada en una vida filosófica. Así lo pensaban los estoicos, epicúreos, Montaigne, Spinoza, Nietzsche, Foucault y tantos otros.

5. ¿Qué es una vida buena? Una vida libre. Una vida reconciliada con lo que es: aceptar el mundo como tal. Nietzsche hablaba del amor a lo real: amor fati, o amor al destino.

6. ¿Qué es la vida buena para Nietzsche? Para el filósofo la modernidad ilustrada inventó conceptos y valores "por encima de la vida", por medio de los cuáles se intentaron adecuar las condiciones vitales y los deseos. Una buena vida para Nietzsche es aquella donde no hay nada más allá de la realidad, ni por debajo ni por encima, aquella donde todos los ideales -de izquierda o derecha- son ficciones que se vuelven contra lo vital mismo.

7. ¿Qué es el mundo para Nietzsche? Un cúmulo, un fluir caótico de fuerzas en pugna, de pulsiones, instintos y deseo que son irreductibles a la unidad. El mundo está en nosotros. Todo los ideales regulativos -la Idea platónica, Dios, la razón ilustrada, la Historia- son corsets que han encerrado la vida al mismo tiempo que la han condenado. En Nietzsche el mundo no se reduce a ningún valor, sino al deseo singular. El cuerpo abre más puertas y perspectivas de vida que actualizan la potencia: acrecentamiento de poder. Este el principio que han tomado los filósofos de Mayo del 68 o los beatniks norteamiercanos para leer a Nietzsche en clave libertaria, hedonista o anarquista, sea Foucault, Deleuze, Guattari o el mismo Michel Onfray hoy.

8. ¿Cuál es la ética de Nietzsche? Es una moral de "inmoralista" o extra-moral, esto es, una ética que permite y estimula la existencia de fuerzas plurales, irreductibles, que se enfrentan entre sí. Una ética donde las fuerzas -instintos y pulsiones- no se ocultan. Por el contrario, si las fuerzas se ocultan de manera interna nos impiden vivir bien, nos enferman, nos neurotizan. La vida buena para Nietzsche es intensa, armoniosa y elegante, donde las fuerzas vitales cooperan entre sí dando prioridad a unas -las activas- sobre las otras -reactivas-. No se bloquean ni oponen. El gran estilo emana de ello.

9. ¿Que es la volunta de poder? El deseo de gozar de la vida con intensidad.

10. De nuevo, ¿que es la filosofía? Un arte de vivir, un fármaco, un sentido, una terapéutica para todos y no una disciplina escolástica sectaria.

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Onfray, sobre el Manifiesto hedonista



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Primera parte de una entrevista a Michel Onfray en un programa de TV en Francia, a raíz de la publicación de su último libro titulado Manifiesto hedonista, suerte de manual o compilación de sus principales ideas.

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Sunday, July 17, 2011

Alain de Botton, una filosofía del éxito



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Brillante charla TED del filósofo Alain de Botton donde examina nuestras ideas sobre el éxito y el fracaso, y cuestiona las suposiciones subyacentes a estas dos valoraciones. ¿El éxito es siempre merecido? ¿Lo es el fracaso? Hace una elocuente y aguda argumentación para ir más allá del esnobismo y encontrar verdadero placer en nuestro trabajo.

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Friday, July 15, 2011

Sólo un recordatorio: "Filosofía y Series de TV"


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Idea:

Hubo un tiempo donde la cultura popular (TV, cine de Hollywood, música pop) era vista como una inmensa maquinaria que desarrollaba estrategias tendientes a lograr o constatar la pasividad del receptor. Diversas teorías estéticas veían en los diferentes productos culturales ejercicios que iban desde la intrascendencia frívola a la dominancia de un discurso propagandístico. Las series exitosas de televisión, por ejemplo, eran sinónimo de aburguesamiento y consumismo cultural. Series lineales y obvias, con tramas y giros previsibles. El arquetipo del televidente apoltronado y sin el menor estímulo intelectual resultaba unánime en los análisis. Sin embargo, las series de TV, los grandes tanques de Hollywood y la música pop ya no son lo que eran. Algunos signos parecen estar cambiando radicalmente en el horizonte de la cultura pop. La cultura popular también sirve para pensar.

Desde hace ya más de una década los productos de la cultura pop –en especial las series de TV-, por un lado, han perdido la transparencia, simplicidad, linealidad y sistematicidad de otrora y, por el otro, han ganado en estructuras densas, complejas e hipertextuales, dando cuenta de una gran oportunidad para abrir la filosofía a un público mayor, haciendo uso de teorías, conceptos y hasta nombres de filósofos como protagonistas de ellas. En este curso analizaremos cuatro capítulos de cuatro series exitosas –House, Lost, 24 y Sex & the City- tomándolos como disparadores y escenificadores de diversas filosofías –Nietzsche, Kant, Deleuze o Foucault- y a modo ilustrativo veremos las tensiones que se manifiestan entre los diversos personajes. No se tratará tanto de aplicar las categorías de ciertas filosofías a las series de modo directo, sino, a la inversa, de desentrañar, primero, los conceptos y los valores que las series plantean en sí mismas, y luego, relacionarlos con ideas de la tradición filosófica.

En definitiva, lo que las series de TV están poniendo en evidencia es que todos nosotros actuamos –sepamos o no- bajo ciertas pautas morales que corresponden a determinada filosofía de vida. Aquí veremos esa diversidad moral y subjetiva a través de la tele. La serie como cerebro.

Programa:

Clase 1.
- Serie a analizar: House + Nietzsche

Clase 2.
- Serie a analizar: Lost + Kant

Clase 3.
- Serie a analizar: Sex & the City + Foucault

Clase 4.
- Serie a analizar: 24 + Deleuze

Bibliografía:

• Jorge Carrión, Teleshakespeare
• Diedrich Diederichsen, Personas en loop. Ensayos sobre cultura pop.
• Eloy Fernández Porta, ER0$. La superproducción de los afectos.
• William Irwin, La filosofía de House. Todos mienten.
• William Irwin, The Matrix and Philosophy.
• Steven Johnson, Everything bad is good for you. How Today’s Popular Culture is Actually Making us Smarter.
• Albert László Barabási, Linked. How Everything is Connected to Everything.
• Simone Regazzoni, Lost. La filosofía.

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Duración: 4 clases – Costo: $ 250 (incluye material de lectura y copa de vino).
Todas las series son originales y se proyectarán en reproductor de DVD y TV de 21’.

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Monday, July 11, 2011

Onfray: La risa de Demócrito



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Maravillosa conferencia de Michel Onfray sobre Demócrito.

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Cata de Ideas Julio: Séneca


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El estoicismo es esencialmente la filosofía reducida a la ética pura. La doctrina era dos cosas: 1) un método de autotransformación, 2) un camino hacia la felicidad individual. El resurgimiento del estoicismo a partir de los años 80 se da a través de la lectura de Michel Foucault en sus cursos finales del College de France y en sus últimos libros. Las razones del neo-estoicismo -y también del neo-epicureísmo-, de alguna manera, implican el reposicionamiento del Yo como único apoyo frente al peligro del mundo exterior. Ni Dios, ni naturaleza, ni tradición, ni imperativo categórico: sólo el Yo. Ese repliegue hacia el Yo implica una suerte de inmunización y una protección frente al mundo fragmentado, en tensión y guerras; hoy, el mundo global.

El estoicismo de Séneca no era una descripción del mundo, sino una prescripción médica que, de algún modo, retrotrae al concepto de epimeleia heautou -ocuparse de uno mismo. La buena vida para el estoico será la vida de aquel que se ocupa de sí -o la vida examinada socrática. No es la vida del deseo -que sí será para Nietzsche o Freud. La política estoica se reduce a una moral de la autodisciplina: una reacción terapéutica frente al mundo ensanchado, frente al mosaico de reinos enemistados, de ciudades independientes y fragmentadas. De esa instancia emerge la filosofía fármaco. El estoicismo veía en la vida la manifestación de la verdad. La vida filosófica desaparece por dos motivos -que Foucault señala en su último curso-: 1) la confiscación de la verdadera vida por parte de la Iglesia en el medioevo: del filósofo al santo, 2) la institucionalización del decir veraz por parte de la Universidad en la Ilustración: del filósofo al profesor de filosofía. Sin embargo, con el Renacimiento vuelve, a través de Montaigne y Spinoza, el concepto de arte de vivir y luego sigue con figuras como Nietzsche y el propio Foucault. La idea de héroe filosófico como contrafigura del profesor de filosofía o del santo. La vida estoica no puede tener más actualidad y utilidad.

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Saturday, July 09, 2011

Diario de California, Junio-Julio 2011




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Argentinos y californianos. Los argentinos no tenemos filosofía; los californianos tampoco. ¿Qué tienen? West Coast, 50/60, los beats, 60/70, feminismo, 80/90, queers. Una cultura más relajada, construida. Sin esencias: todo es producido. ¿Escritores argentinos en California? Lascano Tegui, Libertella, Néstor Sánchez, Barón Biza, Sarmiento, Puig -en New York. Una filosofía hecha desde lo pop: piensa desde ello y debe conocer el territorio. Produce estilos de vida: tattoo, piercing, bodybuilding, skate, surf, marihuana, cocktail, fetish, cirujía, celebridad. Cuerpo y productos masivos.

El mito del escritor argentino. París -vanguardia, Sabato, Saer, Cortázar: todos francófilos-, pero también Copi, Tabarovsky y Terranova. Borges es un isla anglófila -Chitarroni, su émulo. USA tiene a Sarmiento, Lascano, Barón Biza, Libertella, Puig, todos ellos americanófilos. California como mito: pragmatismo, vitalismo, beatniks, Hollywood y pop culture. "El otro te dice lo que sos", en un viaje. Otra nacionalidad, otro lenguaje. El contacto con lo diferente, afirma o dispara la pregunta por lo propio. ¿Argentina? ¿Qué registro? Lenguaje popular + Lenguaje teórico o filosófico = Filosofía argentina. Escribir y pensar en argentino. Lo ordinario, lo bajo y lo conceptual. Este viaje es iniciático en relación a mi vocación: filósofo y escritor. Un territorio no cultural te afirma en lo propio. San Francisco fue iniciático en relación al amor. ¿Qué lógica se esconde detrás? Del contraste: ir a la ausencia de cultura para afirmarme como escritor. Construir lo propio desde la ausencia. Lógica nietzscheana: no hay origen puro. Lo otro de lo mismo. ¿Qué es lo argentino para mí? Algo sin esencias ni metafísica. Es un modo de sentir, un arte de vivir particular; un lenguaje -el español rioplatense; una ciudad -Buenos Aires. Esto es la filosofía argentina, la mía. Un arte de vivir apasionado: una libertad libertaria. Ni liberal (mercantil), ni socialista (uniforme). Contra el engranaje maquínico: ni rentabilidad ni uniformidad igualitaria fascistoide. El valor es vivir bien en el marco del ocio y la estética. ¿El hedonismo californiano es como el argentino? No. El californiano es minimalista, healthy, relax, neg/otium, fast food, gay bodybuilder. El argentino es neobarroco, excesivo, otium, carne, vino.

Mi pensamiento es producto del contraste. La diferencia, el opuesto. Lógica del constraste, deconstructiva, de la oposición. Me construyo a partir de la oposición -de un disparador. Ir a la ciudad gay para ¨descubrir¨mi heterosexualidad. Ir a la ciudad frívola, para ¨descubrir¨ mi vocación de escritor y filósofo.

L.A. no está hecha para humanos. Sí para máquinas y autos: nadie camina por las calles ni anda en subte. No es fea: me gusta. Todavía no hice playa. Quizá sea el punto clave: la playa. Es rara. Es rizomática: no tiene centro; es multipolar. Es lo contrario de N.Y.: blanco y negro. S.F. es middle point. Es friendly. L.A. es la ciudad más desculturalizada que conozco: no hay signos culturales. Es de una decadencia encantadora. Se nota que David Lynch es local, como Marylin Manson o Guns and Roses. Tres perfectos productos californianos: suerte de vitalismo retorcido y posthumano. Y que Arnold haya gobernado es lógico. Los Angeles es un pulpo. Nunca vi tanta apología de la marihuana como aquí. Smoke Shops. También maniquíes de ropa fetichista para mujeres con tetas desproporcionadas. California (US) es un país tetómano. Argentina es culómano. Ellos, tetófilos; nosotros, anófilos. Las tetas son del norte, los culos son del sur: es lógico. El culo del mundo, el culo es unisex. Ellos son fetichistas; nosotros, sodomitas. Un Osvaldo Lamborghini habría sido imposible que surja en la literatura norteamericana. Su anofilia es muy argenta. Que se valoren más las tetas en U.S. y el culo en Argentina marca cuestiones políticas evidentes: el culo es un territorio extraño. Las tetas se exhiben; el culo, el ano, no.

Hacer filosofía en Los Angeles es un deporte extremo. Un desafío extremo. Nadie lo hizo. Por eso me fascina: poner pensamiento donde no hay. [uso los dos puntos como Fogwill]. Recuerdo un texto de Alan Pauls que decía que había sido su mayor aporte: coincido. El filósofo más importante de principios del siglo XXI: Agamben, Onfray, Zizek. El filósofo de la Argentina más importante de principios de siglo XXI: LDF. Todos los grandes creadores fueron muy locales y muy universales. Yo, porteño. ¿Qué voz? Sarmiento: popular + teórica. Filo plebeya.

Filosofía plebeya. Bajo, pop, uso popular de la teoría. Vida y filosofía. Filosofía para vivir (bien). Pensamiento y cultura pop en Buenos Aires. Un plebeyo de la filosofía (hedonista, te critican, y a vos te importa un huevo y medio). Muy firme, estoy. Estructura: 1) Cirene -personaje, "ficción"-, 2) Pensar en las Orillas -ensayo, 2B) Método pop -en "El cuerpo hedonista". Voz + Ensayo + Sistema.

"Uno viene a L.A. a reinventarse". Dice el guía. A eso vine, fue la mejor frase en lo que va del viaje. L.A. es una ciudad dónde tenés que abrir las puertas para descubrirla. Eso es lo iniciático para mi. Mi mito como escritor en U.S. -California. Ya entendí: una identidad profesional. Sos filósofo. "Tendrías mucho trabajo", me dicen. El pasado bien enterrado está. Soy filósofo. L.A. es la ciudad de la reinvención: no se muestra, es como un puzzle, hay que reconstruirla. Su identidad se construye. Lo mismo conmigo: vine a reconstruir mi identidad profesional, a fijar valores y metas. Cada barrio es una puerta que abrís, una imagen diferente de la ciudad: de vos. No lo sabía: es la ciudad ideal para eso. Cuando viajé en 2009 a San Francisco no sabía que iba a enamorarme por primera vez en mi vida, más bien pensaba lo contrario. Dos años después en L.A., nunca pensé que iba dispararme tantas ideas para reconstruirme.

"Sos un entrepreneur". Obligarte a hablar de lo que sos frente a gente de lugares remotos como Nueva Zelanda, Suiza, Holanda o China, implica pensarte de nuevo quién sos: ya me presenté como filósofo y escritor, y me dicen, cuando cuento que fundé mi propia escuela, que soy un entrepreneur. Exacto, digo. Soy un emprendedor. Recomendado: L.A. es la ciudad de las reivenciones. En N.Y. no podrías hacerlo, no te lo permite, es una ciudad vertical, jerárquica, con raíz. Es una ciudad para crecer o desparecer. L.A. es una ciudad de paso -todos lo están-, casi no conocí angelinos/as. En efecto: todos están para reinventarse. L.A. es la ciudad del "mientras tanto". No tiene centro ni nativos. En L.A. descubrí mi porteñidad: mi territorio es B.A. Soy un filósofo argentino, de Buenos Aires. Y popular.

Los Angeles: meca de la cultura pop. Con la que crecí -el cine, la TV, la música-, es como haber llegado al espacio físico, "real", de dónde salieron las cosas que me formaron. Mi neurosis me hizo filósofo -como a todos los filósofos de la historia, chequear biografías- para adaptar una forma de vida propia -un arte de vivir-. Pienso y pensaré a partir de objetos pop: es mi ADN cultural, es casa: de Michael Jackson a Playboy: de la niñez a la adolescencia. Objetos pop de aquí y de allá. La cultura pop argentina. Un filosofía plebeya, es la mía. La plebeyez de mi pensamiento es el emplear las filosofías que me formaron a partir de lo pop de mi infancia: un uso popular -y con un lenguaje "bajo"- de la teoría.

Venice, lo mejor. Venice es todo lo que amo de U.S.; Beverly Hills todo lo que odio. Venice Beach es libertad libertaria; Beverly Hills es libertad liberal, mercantil, ostentación. Venice "vende" estilos de vida, elecciones. Es el anti-ghetto: ni rico ni pobre ni negro ni latino ni chino ni gay ni nada. En Venice hay: skaters, rollers, bikers, fumones, ex-hippies, beatniks viejos, borrachos, bodybuilders, mujeres hermosas -con y sin siliconas- hombres de gym, raggas, dandies limados, healthys, tatuados, piercings, perros, hombres, aves, animales, arena, agua y sol. Venice representa lo que amo de U.S: la libertad individual. Nunca vi tanta como aquí. Venice es una vibe: inmediatamente sonreí. Es lo que California se supone debería ser: lo es. Junto a Los Feliz, mi zona favorita. Si Venice es L.A., amo L.A. Si Beverly es L.A., odio L.A. Lo que más valoro -la libertad individual- es libertad libertaria: elegir como vivir. Si se reduce a elegir que comprar es una expresión pobre, emputecida, y mentirosa. El Ocean Front Walk es como un desfile de lifestyles: ¿cómo vive este, esta, y aquella? Encima: la mejor librería de L.A. Gran comida y un gran vino -como este zynfandel rosé que estoy tomando.

Hoy vi mi primera star. Joan Rivers. Una viaje operada que sale en TV en E! haciendo una cosa que se llama fashion police. // Los beatniks se reventaban en New York y se recuperaban en California: Big Sur, Carmel, Monterey (con una erre) y Venice. ¿Cuales son nuestros beatniks? La generación del 60 y 70: los Lamborghini, Libertella, Puig, Néstor Sánchez. Ellos fueron. Luego, los posteriores, nada que ver. Ni los Piglia, los Saer, incluso Aira. // Venice es a L.A. lo que North Beach a Frisco, lo que el East Village a New York, lo que Palermo Viejo a Buenos Aires //

La cultura pop: nuestra ontología. Condición de posibilidad: el principio constructor. Escribir desde, pensar desde, hacer filosofía desde. Método pop. Entre los 30 y 40. El filósofo action figure. La filosofía necesita de un mejor jefe de RRPP. Objetivo: hacer popular la filosofía en Argentina. Philo goes Pop.

Chardonnay, Simi, Sonoma, 2009. Nariz: vainilla, pasto recién cortado. Vista: amarillo, ambarino, reflejos oro. Boca: ácida. // La gente de L.A. es nice: sonríen y son amigables. Más que en la east coast que es más jerárquica, raíz. La west coast es sin centro: lo malo de L.A. es, en rigor, lo bueno: la libertad sin jerarquías. Pero acá se aprende que la libertad individual sin libertad económica es una quimera. Tenés que autogestionar tu emprendimiento y vivir de ello. Es la condición de posibilidad. El Estado no te da la mano. Es autoconstitución. Te fortalece. El Estado genera débiles, carentes. Estado = Dios = Papá = Rey. El liberalismo y el anarquismo se tocan. Es fácil entender la fascinación de Foucault y Deleuze cuando estás acá.

Kerouac y Lamborghini. Similares. Post. Dandies. ¿Cuál es la filosofía de los beatniks? Tres patas: 1) Europa: Nietzsche y el freudomarxismo (Marcuse), lo instintivo y pulsional, 2) US: Emerson, Whitman y Thoreau, el trascendentalismo libertario, 3) Asia: el budismo zen.

La gente no conoce a Foucault pero sí a Lady Gaga. La gente no conoce a Epicuro y a Nietzsche, pero sí a Madonna, Terminator, Lost, Sex & The City o House. Por eso vamos a pensar de lo conocido a lo desconocido -la filosofía. De lo conocido -popular- a lo desconocido -teoría.

Burbank y Lanús. Tim Burton, gótico, expresionismo, gran guignol. American gothic, estilo. LDF, es Lanús: neobarroco, contar lo propio rioplatense: deseo/placer, pulsión/instinto.

La confianza en sí no es lo mismo que el narcisismo. Emerson y Nietzsche vs. Rand. La confianza en sí mismo es un ejercicio que consiste en creer en las facultades propias y el dar cuenta del talento personal sin complejos. El egoísmo es un ejercicio autocomplaciente sin tener necesariamente que ver con la realidad o con las facultades concretas. El primero -la confianza- es pragmático: fija objetivos claros, concretos y medibles en función de datos empíricos. El segundo -el narcisismo- es una quimera: idealismo absurdo. ¿Qué es la filosofía para mí? Es un arte de vivir que está en todos lados se expresa en el ágora de su tiempo y sirve para encontrar un sentido. Todos actuamos en función de una filosofía que nos subyace y desconocemos. Filósofo es aquel que tiene un discurso que funda su modo de vida en un arte.

Ranking de barrios. 1. Venice Beach, 2. Downtown, 3. Los Feliz + Silverlake + Echo Park, 4. Midtown, 5. Hollywood, 6. West Hollywood, 7. Chinatown + El Pueblo, 8. Santa Monica, 9. Beverly Hills. ¿Por? Valoro la libertad individual, el estilo, la mejor librería, el clima, la playa, el no caretaje. Venice es "un laboratorio de libertad individual", dijo Sorman, y es cierto. Beverly, última, por su ostentación ridícula, además no se puede caminar. Venice = anti homogénea, anti-fascista. Beverly = homogénea, fascista. A mayor homogeneidad, mayor fascismo; a menor homogeneidad, menor fascismo. Por eso Nietzsche es el filósofo menos fascista del mundo, junto a Foucault: la genealogía muestra que ningún origen es puro ni homogéneo, sino caótico y tensión de fuerzas en pugna: guerra.

¿Qué me llevo de L.A.? Un par de certezas: 1) mi identidad nacional, 2) mi identidad profesional. Soy argentino -porteño-, soy filósofo y escritor, y soy pop. La distancia te posiciona como lo que sos. La certeza de un ser gestor de mis propios actos. Mi proyecto -EF- más sólido que nunca. Otra certeza: no hay paraísos en ningún lugar. L.A. me gusta: el balance es muy bueno -quizá mejor de lo que me decían. Muchos barrios me interesan y sin auto se puede recorrer sin problemas -en Bus, Metro o a pie. Compararla con N.Y. es absurdo: son dos mundos. Pero Los Angeles tiene cierto aire contracultural, como San Francisco. Algo que busco siempre. Eso se percibe en Venice como en North Beach: suerte de refugios materiales pero también simbólicos. Buenos Aires es casa. Respiro B.A. Pero hace bien salir para respirar mejor. Otra certeza: ser entrepreneur, autogestor libertario. Soy libre, en todo sentido. A medida que pasa el tiempo me siento más sólido en mi formación. Sé exactamente lo que quiero. Y, sobre todo, lo que no quiero. El próximo año veremos donde me lleva el viento. Creo que dejaré U.S. por un tiempo. Tampoco iré a Europa, salvo que me inviten. Podría ir a Chicago, o regresar a la costa este: Boston y Filadelfia.

Mi filosofía. Ética: hedonista. Política: libertaria. Erótica: libertina. Estética: neobarroca. Económica: entrepreneur. El individuo no se subsume a nada: ninguna abstracción ni homogeneidad ni economicismo ni concepto. Un principio antifascista por completo. Una filosofía plebeya - popular. Hedonismo plebeyo. Ocio. Deseo. Placer. Instinto. Vida. Optimismo lúcido. Filosofía del deseo.


Los Angeles, California, julio, 2011.

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