Sunday, May 29, 2011

Pensar en las Orillas: Cirene 3 (VII)

(escritora, -y amiga)

***

Cirene.
Filosofía y hedonismo

en Buenos Aires.


A éste, de frac, le gusta hacerse el divo
Osvaldo Lamborghini

El marxismo es rico en contradicciones, pero resulta que el peronismo (argentino) se las sabe todas.
Aunque se llevará (su sorete a la tumba): la metafísica invirtiéndose para entregarse a sus abusos

Osvaldo Lamborghini


Cirene dice 1.

[...] que te corten las bolas debe ser lo peor, para peor, tampoco hay porqué alarmarse si las entradas de la calvicie no son tan pronunciadas para alertar a las gordas impresentables que rodean Plaza Serrano. Bueno, creo que voy relajar, el recuerdo leve, sí, sí, del dandi, o ese tipejo, ese chabón -palabra que no suele usar por lo cutre- me remite a cierta dosis de loungin que tenía cuando se movía por el bajo porteño con su cualidad neotanguera en un despertar noctámbulo e irrisorio. Tampoco está de más desmarcarse de estos individuos. Lo que me envía -in pectore- a algunas salidas que solíamos hacer a cenar a ciertos boliches palermitanos por la noche. Todo era carne: ojo de bife -jugoso- algunas achuras -riñoncitos, mollejas, chinchulines, morcilla y chorizos mariposa. El regaba con un tinto medio improcedente -¿me animaría a decir que era tetra brik lo que solía tomar a escondidas?-. Sí, lo era. Luego solíamos caminar por la calle Soler hacia Juan B. Justo, pero doblábamos antes, no recuerdo si era en Thames, eso creo. El se hacía llamar el filósofo hedonista porteño -pero nadie daba crédito a su impávida manera de presentarse como una suerte de mezcla de Miguel Brascó y Ernesto Schoó: su gayness era falaz, era un fake, o metrosexual, diríamos, una estética: adoraba a las mujeres con pasión, tocarlas, besarlas, y cogérselas, y era un gran amante, yo doy fe de ello-, claro, era un transgresor por naturaleza, digamos -open mind (o bi), un libertino medio asarmientado. Supe, alguien me pasó el dato, que publicó en el diario La Nación algunas notas en la sección de Sociales bajo un seudónimo con doble apellido -y yo nunca supe, realmente, su verdadero apellido-. Su nombre estoy segura que era falso. Todo lo que lo que rodeaba era una simulación andante. Pero no me preocupaba su mirada plena de miríadas repentinas y multicolores -a veces le lloraba el ojo derecho, y el pañuelo de seda que se enroscaba en el cogote era usado cual secador del lagrimal. La vida con el dandi (furioso y con clase), que recuerdo, ahora, desde este hotel de Barrio Norte, me hace reflexionar sobre su actuar tan esquivo en materia política y metafísica. Estoy al tanto que le interesaba Macedonio Fernández, y, como Borges, decía que era anarquista -cosa que le creo por su desencanto hacia el ámbito politik. Mucho más no podrá pasar si su rosca (pascual) lo reenvía hacia el útero materno nuevamente. La violencia contenida de ese dandi de Buenos Aires, de 2009, no es extemporánea, sino, más bien, tan presente que todos los que lo ignoraron supieron de esa andanada de sus torpezas y que, desde luego, era un genio. [no sé si finalmente se fue de viaje]. Su mente calibraba de forma continua una fuga permanente hacia los Estados Unidos. Lo sé, me dijo, y varias veces, que California era algo así como una utopía moresca para él. Creo que las luces de la ciudad, la silicona hollywoodense y la labilidad sexual lo llevó al oeste americano, dónde los enclaves hedónicos no tienen otra remisión que la constitución de la forma de vida libertaria.

Cirene dice 2.

[...] lo voy a hacer, digo, el tratado ese, sí, lo voy a escribir, tengo que escribirlo. Una cosa me lleva a la otra y no sé por donde comenzar. No sé si es un rosario de anécdotas lo que me atraviesa o que debo vomitar los dos martinis que tomé ayer y la resaca me pone, cual diva decadente -o en franca decadencia, para ser más simpática.- Un hipotético comienzo podría decir lo siguiente: "en el principio era la boca, órgano alimenticio y sexual por partes iguales. Pero *la boca* aquí, en el sur, es un barrio también; un territorio medio zigzagueante y olorido, pútrido, lleno de meo y mierda. Un riachuelo que se engarza en un regodeo de soretes imperiales al son de un clarín que nunca termina de dar las tres de tarde. Entonces, el sur nos pone frente, siempre, a una forma de hedonismo barroso, o, neobarroso. Es decir, empalagoso, quizá lleno de verdín y de zanjas, de ratoncitos. Nuestro hedonismo es el detonador de un dandismo elegante (y muy), pensar en Lucio V. Mansilla, en Fabián Gómez Anchorena o en Manuel Quintana, pero también en otras luminarias de diferentes tradiciones erráticas o no tan mainstream: quizá un Osvaldo Lamborghini, un Manuel Puig, pensemos en el propio Copi, y no correspondería dejar de lado a Alberto Greco. Con esto señalo la *raíz*, palabra infecta para una nietzscheana como yo, de nuestro placer orillero y embarrado: un hedonismo que también es hediondismo. Un hediondismo de zonas rojas y puteríos tristes, un hediondismo revisteril y travesti, un hediondismo de musculocas y lúmpenes de saco y corbata, un hediondismo también de Avenida Alvear -Hotel A.- y Jockey Club que no le hace asco a las vedetongas de turno: hermoso término: vede-tonga: ¿será oceánico? ¿Habrá vedettes en Tonga? ¿Vedettes maoríes? Pero nuestro hediondismo es pijudo, de Patio Bullrich y Chacalermo. Es como pisar un sorete con un zapato de Ricardo Sarkany: alta significación. Sin dejar de lado nuestra fauna vernácula que repasa su menemizante alfombra decorada y sus corbatas amarillas huevo, a la vez que muestran sus dentaduras plagadas de fundas impecables. El devenir del hediondismo local da cuenta de una significación que ya Sarmiento marcó en su Facundo: el cruce inevitable entre la civilización afrancesada de la porteñidad cosmpolitan -con Carrie Bradshaw, a lot of Sex & BA- más la barbarie barrosa y barroca: el peronizante placer del chivo dominguero junto al taco aguja de las más operadas militantes evitistas o cristinistas. Mein mein Gott. Esto es algo de todo, pero cierro, sí, sí, cierro paréntesis". A descansar.

Cirene dice 3.

[...] el vino es nuestra bebida nacional. El Mal-bec. Curioso, ¿no? El Ma-te también lo es. Luego la vaca entera va al corral para hacer nuestra gauchesca vía Buenos Aires. Si la vida es un tango, como dijo Copi, entonces todas somos bailarinas de la danza falopera. Atenti: un dato muy serio requiere que discriminemos los varones de los santos (vega) y cagadores de mierda (chirle) en los zaguanes y los patios del Palermo -que ya fue, y yo recuerdo, a pesar de ser una mina "cogible". No pienso revelar mi edad, sino todo lo contrario: nunca fui peronista, y nunca lo seré. Pero la putada de clavarse un sanguchito al sol, en cierto sentido, nos pone frente a ello. Putah. Partie.

***

Friday, May 27, 2011

Onfray, filósofo ciudadano (3° y 4°)






***

Siguiendo con la película Michel Onfray. Filósofo ciudadano, aquí los últimos dos capítulos. Muy interesantes estos fragmentos finales donde se ve su trabajo en la Universidad Popular de Caen y la Universidad Popular del Gusto, proyecto que el filósofo fundó con un grupo de cocineros y enólogos, así como la alocución sobre la muerte de su padre.

***

Wednesday, May 25, 2011

Pensar en las Orillas: Cirene 2 (VI)

(Actriz)


***

Cirene.
Filosofía y hedonismo

en Buenos Aires.


Boluda, caé, caé ya mismo porque esto es ser feliz.
A veces incluso me digo, si no sos feliz ahora, nunca lo vas a ser.
Lola Copacabana, Buena Leche

Sobrevivir mientras el tiempo pasa es el estilo que prevalece
Luis Chitarroni, Peripecias del no

***

Cirene dice 1.

[...] sí. O será más bien un no acabado / acabada. ¡Qué acabada! Es un chorizo patrio lo que se ve a la distancia, pero bueno, sí, volvemos otra vez con el caballo caído. Esta vez pienso dormir tranquila. No quiero que me despierten, a menos que sea ese dandi abandónico, cruza de Manuel Quintana con un tanguero exorbitante. Todo peinado con gomina y zapatos anticuados, pero su andar no era nada hedónico, o, cual una ridícula que todo lo piensa, me parece que debo estar confundida con ese pleonasmo inconsciente, pero no psicoanalítico. OK, niñas, basta ya. Necesito descansar luego de un día de furia para mi. Observo una seguidilla de raperos con cierto tono naive en la calle, en Barrio Norte. ¿O preferiré los adoquines de Palermo Soho? ¿Y qué tal Palermo Hollywood? Yo soy muy hollywoodense en el sur. Soy más hollywoodense que otras que tan sólo boquean su ambición pero no actúan: son caretas morales. O son caretonas, a secas. Lo mío es acción, nena. Nenas. Por eso considero que debería mudarme de este hotel en Callao y Arenales hacia Hollywood en castellano. No, Las Cañitas, no, no. Entiendo que se trata de un territorio despreciado que, yo, sí, sí, adoré. Ver esas callecitas con empedrados, o con rocío de otoño. Esas tiendas de decó, diseño, esos bares símil Brooklyn que me hacen pensar más de la cuenta lo irrisoria que soy para pretenderme filosofar entre un budín de pan. Bien, duermo y luego pienso.

Cirene dice 2.

[...] tomé un malbec vulgar. Vulgarísimo. Era como chupar un clavo, o, quizá, un lápiz. No me entretengan con eso. Prefiero, en todo caso, un pinot noir patagónico, un poco hinchapelotas, como todo pinot. El pinot, sépanlo, es hinchún. Quejoso, tanguero. Y no se dejar maridar con nada. "El pinot no se deja garchar fácil: te muestra el orto, pero te cierra el ojo (del culo)", como diría un amigo mío. Así no puede nadie, darlin. Por eso me gusta más el syrah: es exótico, sofisticado y muy "cogible". Todo el mundo "le da" al syrah. Es promiscuo. Siguiendo con la observación enófila, debería dejar de pensar y colocarme en un territorio propio: Buenos Aires, 2011. ¿Qué querés decir, querida? Digo, me voy a sentar en este sofá mirando a Callao, un 25 de mayo, y pensar lo siguiente: ¿qué es la argentinidad? O: ¿cómo hago filosofía desde Buenos Aires? Porqué Cirene es -me gusta hablar de mi en tercera persona- más bien unitaria, ¿no? Maybe. Maybe not. Sí, no es un putón patrio. No, no. Cirene es una sarmientina, borgeana, puigiana y lamborghiana. ¿Qué querés decir? No sé, just thinking. Un mate y otro mate, y miro: poca gente, un perro, es medio tanguero esto. Soy porteña pero no melanco. Aunque es medio imposible ser porteña sin ser un poquita tristona. No digo esté para atrás, sino más bien, esa tristessa. Es un no sé qué cuasi numinoso. Como la noche en Corrientes, tipo 4 AM. Es un poco decadente. Sí, algo de decadencia nos abraza, y no está mal, no no. Pero la hedonista que soy me empuja para ir siempre al territorio del placer: carne sobre carne. Somos carnívoros, nuestro hedonismo es sanguinario y pulsional. El matadero de Echeverría empieza así: sangre y una violación. Tenemos ese tinte violento que traducimos en fuerza, fiereza, blanco o negro. Nuestra erotología es como nuestra gastronomía: a fuerza de carne (por popa). Carne, leche, yerba, sangre, leche, y más leche. Todos son lechazos (en las tetas, el culo, y la boca). La vaca da todo: carne y leche. El resto lo ponemos nosotros: argies. Yo, como ¿pensadora? argentina sólo puedo hablar como porteña: nunca viajé a Jujuy ni Salta, no conozco muchas partes del país. Conozco ciudades -Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Mendoza, Bariloche, Puerto Madryn, Santa Fe, Neuquén, y pocas más. Este tórrido es como lo previo al descansar, voy a bajar a tomar algo a una confitería -me encanta esa palabra, como "macita". Bye, for now.

Cirene dice 3.

[...] la erotología de la Buenos Aires actual es (bien) compleja: porque si vas por Palermo -y justo me alisto para allí- ves que el fetichismo cunde de modo soñado. Qué se yo, paseando por la calle Gurruchaga se puede asistir a una suerte de apoteosis del calzado, y también, recuerdo, de imbécil, unas imágenes de Valeria Archimó -una vedette local- en el marco de una peluquería algo groncha. Oh, el gronchaje es maravilloso cuándo se lo articula con corrección, es como la cúspide de la belleza barriobajera que tiene la pretensión de aspirar a mayores planos de ambición que pueden no ser tan plenos como otros que escuchan sin poder decir nada más adecuado que: ¡qué copante! Pero, siguiendo con la línea de reflexión: todo se echa por tierra y por mierda -bien espesa- en esas callecitas palermeras. Conste que me gustan, y sobre todo ese mix de razas y tendencias lobotomizadas al danzar de músicas electrónicas y sones de guerra marketinera. Punto: creí ver varios Federicos Nietzsches en el horizonte de este espacio. Pero luego recapitulé y no, no, no. Sólo era alguien muy similar a Jorge Asís que pretendía solemnizar con su estilo muy divertido y posperonista. Una duda, me formulo: ¿cómo será peronizar el hedonismo de este tiempo? No parece haber mucho espacio para esta reflexión aquí. Los idiotas y las pelotudas mayores creen que el hedonismo es menemismo -o consumismo: eso refleja su estado de boludización supina. No, nenas: el hedonismo es *otra cosa*. Lo que pasa es que su discursividad las hace pensar que toda reivindicación del placer o la ausencia de dolor epicúrea es mero egotismo -y que a veces lo es- pero su rechazo (creo), emana de una ignorancia instalada en no percatarse que invariablemente vamos a comer y coger -quienes puedan. Pero las muy putas -yo también lo soy, quizá la más puta de todas- no pueden creer eso. Algunas forras dicen: "eso es frivolidad". Palabra satanizada por los años 1990. Mi dios, si fueran menos conchudas serían más pelotudas, por caso. Igual se chupan la uña esculpida, cocksuckers. Pero, bueno, bueno, bueno. Sigo, me alisté, y salgo, precisamente a Palermo. Todo lo que pensé quedará en este cuarto de hotel viejo como un recuerdo de lo que veré en acción en breve. Ahora mi vuelo es hacia Palermo.

Cirene dice 4.

[...] cansada, y no descansada, escucho algo parecido a una bocina, me relajo mientras una botella de whisky parece brillar más de la cuenta. Volver al hotel luego del paseo por Palermo es un verdadero placer que pocos pueden contar. Me quedo en bolas y con calefacción. Un par de cubitos, y la medida perfecta. No fumo más, muy en contadas veces. Me veo en pelotas y, no soy ingenua, lo sé: los pezones de mis tetas resaltan de manera grotesca. No soy vieja: me siento vieja. Cualquier pendejo me miraría con intenciones de garche, y hasta quizá se haría la paja pensando en mi. Nunca es tarde. Escucho que entran al cuarto de al lado. Allá ellos. Yo, en paz, me liquido un Johnnie Walker -como dice la Germanotta: "mis Johnnie Walker Eyes"-; cierro la persiana y mi mente se queda tan calmada que resultaría una ofensa que un concepto la atraiga de forma sorpresiva. Un té para mí. Buenas noches, Argentina.

(continuará).

***

Tuesday, May 24, 2011

50 libros que me construyeron

(foto extemporánea, verano)


***

De vez en cuando me gusta repasar mis bibliotecas, mirarlas, reclasificarlas, limpiarlas, y reordenarlas. Es como un esqueleto, como una forma de tomar conciencia qué soy, quién soy, cómo es mi cerebro, cómo es mi cuerpo, cómo es mi ética, política, estética, erótica, dietética: mi filosofía. Pensar si efectivamente sigo estando de acuerdo con esos libros o no. Cómo llegué a ser lo que soy, a actuar cómo actúo, a pensar lo que pienso, a escribir lo que escribo, a decir lo que digo. Una suerte de cuestión epifánica necesaria para cuadrar mi mente si me pierdo. Cada tanto hago estos listados con esa finalidad espiritual, podríamos decir: aquí 50 libros muy significativos de lo que leo: filosofía, literatura, y una categoría personal degenerada que llamo "dandismo", en la cual está mi libro -mi escritura, dónde me reconozco- y dónde adscriben aquellos textos que se ajustan a esa construcción de la subjetivdad que comparto: ensayos, novelas, poemas, tratados, biografías, diccionarios. Entonces: Filosofía, literatura y dandismo. En ello se ve mi visión de mundo total. Yo sólo traduzco e intento reprocesar esas ideas en mis clases, charlas, catas de ideas, artículos periodísticos, posts, etc. Aquí están.

  • Filosofía
  1. Fedón, Platón
  2. Meditaciones, Marco Aurelio
  3. Epístolas a Lucilio, Séneca
  4. Disertaciones a Arriano, Epícteto
  5. Cartas y Máximas, Epicuro
  6. ¿Qué es la filosofía antigua?, Pierre Hadot
  7. Ejercicios espirituales y filosofía antigua, Pierre Hadot
  8. Séneca, Paul Veyne
  9. Hombres representativos, Ralph Waldo Emerson
  10. Ensayos, Michel de Montaigne
  11. La gaya ciencia, Friedrich Nietzsche
  12. La genealogía de la moral, Friedrich Nietzsche
  13. Ecce Homo, Friedrich Nietzsche
  14. Ética, Baruj Spinoza
  15. Walden, Henry David Thoreau
  16. Profanaciones, Giorgio Agamben
  17. Las consolaciones de la filosofía, Alain de Botton
  18. El Antiedipo, Gilles Deleuze y Félix Guattari
  19. Conversaciones, Gilles Deleuze
  20. La voluntad de saber (Historia de la Sexualidad I), Michel Foucault
  21. El uso de los placeres (Historia de la Sexualidad II), Michel Foucault
  22. La inquietud de sí (Historia de la Sexualidad III), Michel Foucault
  23. El coraje de la verdad (curso del College de France de 1984), Michel Foucault
  24. Dichos y escritos (como Obras escogidas), Michel Foucault
  25. En busca de un nuevo arte de vivir, Wilhelm Schmid
  26. Reflexiones sobre la cuestión gay, Didier Eribon
  27. San Foucault, David Halperin
  28. El arte de vivir, Alexander Nehamas
  29. La construcción de uno mismo, Michel Onfray
  30. La potencia de existir, Michel Onfray
  31. Teoría del cuerpo enamorado, Michel Onfray
  32. Ni Marx ni Jesús, Jean Francois Revel
  33. Made in USA, Guy Sorman
  34. La intimidad como espectáculo, Paula Sibilia
  • Dandismo
  1. Del dandismo y de George Brummell, J. A. Barbey D'aurevilly
  2. El pintor de la vida moderna, Charles Baudelaire
  3. Sodoma y Gomorra, Marcel Proust
  4. El hombre rebelde, Albert Camus
  5. Pornotopía, Beatriz Preciado
  6. Filosofía del dandismo, Daniel Schiffer
  7. El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde
  8. Diccionario del Dandi, Giuseppe Scaraffia
  9. Dandismo y contragénero, Gloria Durán
  10. Cinco dandies porteños, Pilar de Lusarreta
  • Literatura
  1. Facundo, Domingo Faustino Sarmiento
  2. El idioma de los argentinos, Jorge Luis Borges
  3. Ficciones, Jorge Luis Borges
  4. Novelas y Cuentos I, Osvaldo Lamborghini
  5. Novelas y Cuentos II, Osvaldo Lamborghini
  6. La traición de Rita Hayworth, Manuel Puig
***

Cata de Ideas de Junio: unos vinos con Epicuro


***

Los epicúreos, hijos de los siglos III y II a. C., deben su nombre, como ya se ha dicho en numerosas oportunidades, a Epicuro. El hombre helénico se refugia en las comunidades pequeñas o mínimas y ya no en la Polis. Ese refugio (símbolo y efectividad de la autarquía también cínica y estoica) aparece en el Jardín de Epicuro. La autarquía, en verdad es la ataraxía epicúrea. La ataraxía emana de la euthymía –serenidad de ánimo- y la hedoné –el placer en todas sus variantes-. Aristipo y los cirenaicos sólo consideraban como placer al corporal o epidérmico –la comida, bebida, la sexualidad-; para los epicúreos el placer se definirá más por su negatividad, es decir como ausencia de dolor. La ataraxía, autarquía o autosuficiencia da cuenta de esa definición del placer como ausencia del dolor. Y elogio de la estabilidad y la serenidad.

¿Cómo he de vivir? Esa es la pregunta de Epicuro. Es la pregunta del millón. La filosofía es un cierto saber para el vivir. Un saber que nos procura de herramientas para vivir rectamente, en otras palabras, para vivir mejor. El hecho de “ganarnos” la vida no nos dispensa de “vivirla”. Pero no sabemos vivir la vida. Nadie lo sabe. Quizá Epicuro nos proporcione herramientas muy efectivas en ese sentido: la filosofía era una terapéutica muy clara y simple explicada en el llamado tetrafármakon, es decir, un cuádruple remedio contra el miedo a los dioses, la muerte, el dolor y la infelicidad; además, una maravillosa forma de dar cuenta de nuestros deseos naturales y necesarios de aquellos que no son necesarios para vivir, y que solo nos producen dolor en el cuerpo y perturbación en el alma. De esa sabia clasificación epicúrea, es que podemos pensar nuestras propias existencias a menudo confundidas por el estímulo al consumo sin saber discriminar lo que precisamos verdaderamente de lo que no. Después de todo, la felicidad para Epicuro es alcanzable y sólo requiere de unas pocas cosas.

Foucault decía de los griegos que eran austeros en nombre de una bella vida, y no en el de una ciencia psicológica autorrealizada. Precisamente, se trata de una moderación o serenidad no propiciada por una instancia represiva o condenatoria que nos impida tal o cual acción sino en el nombre de un arte de vivir: Epicuro es el mejor ejemplo de ello.

***

Monday, May 23, 2011

Ana Laura Aláez



***

Gracias a Eloy Fernández Porta descubrí a Ana Laura Aláez, una artista española -de Bilbao- cuya obra trabaja en sintonía con una estética que me interesa mucho: depurada, minimal pero, al mismo tiempo, corporal, carnal, y cuyos temas -la feminidad, el ocio, los espacios de relax, el cuerpo, el placer, el fetichismo, de alguna manera, el hedonismo contemporáneo- me resultan cercanos a mi pensamiento y mi escritura. Sus videos o fotografías de exhibiciones me recuerdan a Vanessa Beecroft, una artista italiana que me resulta extraordinaria. Aláez va en esa dirección.

***

Sunday, May 22, 2011

Pensar en las orillas: Cirene 1 (V)

(vedette)

***

Cirene.
Filosofía y hedonismo

en Buenos Aires.

Tengo la seguridad de los pezones, pero no soporto
(claro) el retiro aparente de la humedad vaginal.

Osvaldo Lamborghini

***

Cirene dice 1.

[...] tal vez sea cierto lo recalcitrante de entrar y salir del espacio cerrado, del espacio abierto -bah, lo mismo da, en este sector. Creo que es increíble, pero lo diré sin vueltas, todo esto será un largo pensamiento sin ton ni zon. Mi nombre es Cirene, soy vieja, soy grande, soy linda, y fui lo más. Es imperceptible que todo lo que me rodea sea algo filosofal. Un bacanal con vedettes de toda estirpe, pero ya no, no. Ahora soy una pensadora argentina que vive en Callao y Arenales, y que cree que la estupidez no es una categoría moral sino una excelente forma de actuar estratégicamente. No citemos, queridos, no please, no lo hagamos. El bisturí suele ser más acertado que el concepto más veloz. Los putones patrios saben darse de latigazos -como diría Moria C: "soy el Obelisco con tetas". Ya no más, yo mejor, yo doy un paso atrás y otro adelante. Mejor reflexionar o flexionar. ¿Pero de qué? De la estética y la filosofía de las pampas, las pampeanas, las Pampitas.

Cirene dice 2.

[...] mi hotel, donde estoy, es decadente, pero fue algo grande, con ambición. Nadie puede dar cuenta que la solitaria que me atraviesa tenga en sí, esa facilidad para socializar, sí, sí. Socializadora, no socialista, no, no. Bebiendo agua saborizada, a veces también un champú, pero nada finoli, todo muy pretendidamente agresivo: pretty agressive. El colmo de los mares, o de las recoletas, de los Gómez, los Anchorenas o los Lamborghinis y los Puigs -¿y los Brascós?-: es no saber pensar con tacos. ¿Estás hablando del apetizer tex mex? Sí, sí, but sorry for the delay. No, esto es el intento de una filosofía hedónica porteña. No hay contrasentidos en ello. Hay un territorio. Cirene -moi- piensa desde las orillas.

Cirene dice 3.

[...] es todo muy subrepticio, ¿o será la mersada esa que se ve en los avisos de revistas de interés general? No sé cómo alguien se puede llamar Olga. Para mi una olga es algo así como un organismo microcelular. Alguien: remember las mitocondrias, el retículo endoplasmático o el aparato de golgi. La biología me interesa pero más que eso me seduce el fetichismo -in general, obvio- de la palabra: *golgi*. Ahora bien, hay que sentarse a tomar un té y seguir pensando para escribir un tratado de alguien a quién conocí tiempo atrás, y no lo escribió: era un dandy que fue mi amante o novio o pareja o incluso "la mina" y, yo, el hombre. Pero ese dandy avant la lettre, nada serio, fue el que me esperó en un lounge del bajo porteño. Yo miré y me fuí con él. [la historia del medio no tiene sentido contarla, nada, nunca]. El tiempo pesó y pasó, y yo estoy aquí en Callao, barada. Pero el hotel no está mal, no, no, nada mal. Estoy estirada, operada, intervenida, callada, atada (en el pelo). No tuve hijos con ese dandy -que se prentendía filósofo hedonista, pero sólo era, sépanlo, un santo bebedor y fumador, un eximio profesional de la palabra no adecuada, un (mal)intencionado, un ironista que simulaba ser el encuentro de Arthur Cravan (ouch, el wildeanus), Barón Biza, el cordobés nietzscheano, y el filósofo Michel Onfray. Pero ya, sí, sí. Ya va. Bancá. Corto. A dormir, chicos.

Cirene dice 4.

[...] la recalcadaconchadetuputísimamadre. Soy la reina (the Queen) de mis puteadas, me engolo en ellas, cual princesa -¿no era reina?- de los imbéciles que viven entre Palermo y Retiro. En ese territorio me muevo con destreza y paso -hago pasos de baile- en la zona. No estaría mal -lo espero- que Marcelo Hugo me llame para Dancin with the Stars. Hay allí algo dionisíaco, diríamos, una suerte de brillo, una pérdida irremediable por las formas, pero: ¿a quién no le gusta perderse en el brillo? ¿acaso no hay algo mejor ni evidente que perderse en (el) ello? El transito (lento) no avanza -como Sebregondi retrocede- hacia el palacio o el Tatter *Solt*, donde se casan las estrellas de la decadencia argie. Federico Nietzsche decía que era un décadent: me too. Una decadente con todas las estrellas que sean necesarias, con botox y mirada melancólica. Todo se arrima hacia ello. No, que quede claro, no soy epicúrea, soy de Arístipo, mi nombre -again: *Cirene*- evoca la ciudad, hoy Libia, mein Gott!, de donde eran estos filósofos perfumados y que privilegiaban el placer en movimiento: SEAMOS CLAROS: la bebida, la comida y el sexo. Arístipo, su pater, vivía en prostíbulos y bibliotecas: un santo de la verga (erecta). El erecteón debería sería el precio del conocimiento. Chau, váyanse a la merde, me cansé.

Cirene dice 5.

[...] no me gusta nadie de acá, son todos pelotudos que esgrimen su boludeo con audacia y rectitud moral. El kirchnerismo es sopa de pobres que se prueba sus vestidos para asustar a los libres. No me encaja (el encaje), así que son muy mediocres por propugnar esa ideologema de fantasmas. Yo vivo, respiro y pienso para el frente: las demás se vengarán de mi, quizá me matarán, pero Evita no es santa de mi devoción, y menos sus acólitas indefensas que hacen un culto de la culpabilidad neocristiana manzanera. Putas. Va, bien, va, va. 1 y 2, son tácticas para pararse en el lugar adecuado. No me pidan que narre, cuando la filósofa soy yo, el resto son meras "contadoras de historias" para chupadoras de dedos de modo inédito. El inédito es el futuro de lo publicable. Lectores, me sobran; ideas: ni te cuento, queridísima. Ahora sí, voy a salir de este hotel en(calla-d-o). Voy a ver que me depara la caminata, cual Hipatia de Recoleta, por el sur de los placeres. Un día lluvioso, gris, e inevitablmente, vital. Gimme more: argentina hasta la concha, y más.

Cirene dice 6.

[...] en un momento pensé en irme a vivir a New York, pero era un tilinguería moral y filosófica. Ninguna filósofa podría vivir allí, si, claro, hubo algunas -Hannah y otras- pero yo merezco el cadalso o la nada: Olimpia es para mi un claro destino. Yo soy un destino, otra vez, sí, rompo las bolas, Federico. O madame B., soy yo. Siempre soy yo: una Narcisa que tiene que tomar el toro por las ostras, pero ver como ese chiste termina temblando hasta resbalar -la refalosa- entre el humor y amor de la porteñidad que me atraviesa, pero no tanguera, no. Ni electrónico, te diría, mi amor. No. Yo soy más bien una vitalista, una hedonista embarrada y orgullosa. Pero sí, salgo yo. Ya bajé las escaleras y me preparo para integar el binomio. Avenida Alvear, calle Guido, y más, Quitana también, pero no me extañaría tomarme el bondi hasta Wilde o Florence Varela. El sur del sur, el olor -a la quema- metálico. Sigo, veo gente, alguna debería pagar impuestos a la fealdad. Sí, el imperativo es estético: "no tengo amigos ni amigas feas". Es ofensivo hablar con alguien cuya cara parece un mantecol averiado, no. Pero llueve y un par de viejas ruedan por Callao, a la mierda. Qué zafarrancho, pobres pelotudas, me río para adentro: la forrez alcanza grados sumos. Avanza -Sebregondi me acompaña en mi interior, no exterior, ni me penetra: una pena. Dos cuadras más: un café paquetón. Comen macitas -como decía Georgie Borges. Otros se zampan un sanguchito de miga. Algún carcamán mira de reojo y se rasca el ojete. Más y más. Compro el diario y veo vidrieras sin interés. De repente, un pensamiento -Oh, martinis on the rocks-: "la belleza del sur es que tenemos barro en el brillo". La periferia nos hace grandes, y de eso tenemos nuestro exceso de placer. Hasta la victoria, Secret! See ya. Una más. Otra, mejor. Emperifollada, qué buena palabra para describir este estado de cosas: mi filosofía, un alegre replicar de bombitas perfumadas. Esto sigue, y voy a dar que hablar. Chupate este pezón avergado, mami.

(continuará).

***

Saturday, May 21, 2011

En el Jam de Escritura de Noche en Vela



***

Aquí un gran clip del amigo Haidu -creador del Jam de Escritura- dónde aparezco haciendo algunas reflexiones en torno al Jam, junto a otros escritores que participaron del evento en la Noche en Vela que organizó el Gobierno de la Ciudad este año. Excelente edición, disfruten

***

Friday, May 20, 2011

Dos chicos buenos

(Michel)

(Stefani)

***
"El mundo y la existencia son solo justificables como fenómenos estéticos"
Nietzsche


1. Michel y Stefani. Stefani y Michel.

2. Michel Onfray nace el 1 de enero de 1959 en Argentan (Francia), 52 años, padre obrero agrícola y madre sirvienta, recibe educación católica en el orfelinato de Giel, es profesor en un Liceo Técnico, su 1° libro -El vientre de los filósofos- lo publica en 1989. En 2002 funda la Universidad Popular de Caen. Dice sobre él su editor de toda la vida de Grasset -Jean Paul Enthoven-: "Ese hombre es bueno". 60 libros publicados.

3. Stefani Joanne Angelina Germanotta nace el 28 de marzo de 1986 en New York (Estados Unidos), 25 años, sus padres Joe y Cynthia, dos hijos de inmigrantes italianos de clase media, recibe educación católica en la Escuela del Sacre Coeur. A los 17 años estudia Arte en la New York University y toca el piano en bares y antros del Lower East Side -donde se muda a vivir sóla. Su 1° disco -The Fame- lo lanza en 2008. Dice sobre ella Elton John: "Tras el disfraz, ves a una simple chica de New York que quiere a sus padres". 3 discos editados.

4. Dos hijos de su tierra. Michel es un típico normando, Stefani es una típica newyorker. Ambos son muy hijos de su tierra, uno muy francés, la otra muy norteamericana. Ambos representan en gran medida las miradas e idiosincracia de sus territorios. Así como Michel me remite a Albert Camus, Stefani me reenvía a Madonna sin solución de continuidad. Y los dos, por cierto, adoran a esas figuras.

5. ¿Qué tienen en común Michel y Stefani? En 12 puntos.

  • Ambos provienen de clase media o baja. Ninguno pertenece a una familia acomodada o de clase alta ni con herencia ni privilegios.
  • Ambos tuvieron formación católica, con la cual rompieron, pero que perdura y se ve en su disciplina.
  • Ambos son populares, no populistas. Esto es, provienen del pueblo pero no ceden a la demagogia. En gran medida son elitistas pero con vocación de llegar a grandes masas.
  • Ambos son mediáticos. Hacen uso de los medios de comunicación y de internet de modo continuo y efectivo para comunicar sus ideas y su obra. Son concientes que el ágora de este siglo son los medios.
  • Ambos políticamente son libertarios. Reivindican la libertad total del individuo por sobre todo Estado. Ambos, podemos decir, hacen un uso libertario del capitalismo.
  • Ambos crearon su espacio propio de generación de ideas en sus lugares natales: Universidad Popular de Caen y Haus of Gaga en New York.
  • Ambos se hicieron cargo de sus ciudades, lugares o tradiciones: New York para una, Argentan para el otro.
  • Ambos fueron sufrientes o loosers en su infancia o adolescencia. No la pasaron bien ni fueron "populares" o exitosos con sus compañeros.
  • Ambos sexualmente no están en la norma: uno reivindica un libertinismo sexual, otra se declara bisexual o un free spirit.
  • Ambos son polémicos y frontales en sus declaraciones públicas.
  • Ambos reivindican un hedonismo o un vitalismo en sus obras.
  • Ambos son dos individuos autoesculpidos, a mi modo de ver: dos formas del dandismo contemporáneo.

6. ¿Qué admiro de ellos? Su talento en lo que hacen -saben bien lo que hacen, y sólo hacen eso. La pasión con que hacen lo que hacen. La voluntad y disciplina con que lo llevan a cabo. Su estilo propio. Su convencimiento y confianza. Su ausencia de resentimiento. Su nietzscheísmo, en definitiva: su libertad. Es el "Se amo y escultor de tí mismo", que Michel cita en La escultura de sí, o el tatuaje que Stefani tiene en el brazo izquierdo del poeta Rainer María Rilke, a quién ella define como un "filósofo de la soledad". En el fondo, son dos solitarios. Dos vidas producidas. Ellos mismos son su primera obra. Uno, un filósofo pop, la otra, una música pop.

7. Dos masters inspirators.

***

Cata con Spinoza: como potenciar mis pasiones alegres



***

Voy a transcribir algunas ideas que trabajamos en la Cata de Ideas de ayer con Spinoza. No voy a desarrollar la cuestión teórica que la pueden ver en este post en detalle, sino plantear claramente seis preguntas puntuales y prácticas y luego poner en evidencia dos ejemplos -que en alguna medida me incluyen a mí mismo. Este es un ejercicio que sugiero lo hagan en su vida cotidiana, en concreto, y verán el impacto que tiene la filosofía -considerada como un arte de vivir, así es la de Spinoza, Nietzsche, Montaigne, Epicuro, Séneca, Thoreau, Foucault, o Deleuze, y muchos más.

***

1. ¿Qué es la vida para Spinoza? La vida es una dinámica de cuerpos, una relación entre velocidades de cuerpos que implica afectar a otro y ser afectado, esto es: padecer, es decir, sentir esa relación con los otros cuerpos en nuestros vínculos.

2 ¿Qué es una pasión triste? Tenemos tres formas para definirla: A) el encuentro con un cuerpo exterior que no corresponde con el nuestro, B) la obturación de nuestra potencia, la debilidad, C) la impotencia. Las pasiones tristes son el odio, la envidia, la aversión, la burla, el temor, la vergüenza, la piedad, la ira o el cinismo. Quien padece mayoritariamente de pasiones tristes es un resentido, alguien que está afectado negativamente, esto es: un infeliz. Alguien que no actúa: un impotente.

3. ¿Qué es una pasión alegre? Tenemos tres formas para definirla: A) el encuentro con un cuerpo que corresponde con el nuestro, B) el aumento de nuestra potencia, la apertura, el fortaleza, C) la potencia. Las pasiones alegres son el amor, la admiración, la valentía, el entusiasmo, el orgullo, el amor propio, el placer, la simpatía. Quién padece mayoritariamente de pasiones alegres es alguien que enfrenta la conflictividad de la vida de modo afirmativo, alguien que está afectado postivamente, esto es: una persona que ve la felicidad como algo posible y medianamente estable. Alguien que actúa: un potente.

4. ¿Cómo potencio mis pasiones alegres? Generando encuentros con personas que estimulen y disparen esas sensaciones. Las pasiones alegres me componen. Alguien malo, por el contrario, es alguien débil en el sentido que disminuye su potencia -y la de los otros- en el mundo, es un odiante, un envidioso, un burlador, un impotente, en el fondo, un infeliz.

5. ¿Cómo disminuyo mis pasiones tristes? Evitando el contacto con personas que debilitan y disparan esas sensaciones en mi. Michel Onfray hablará de evicción o de círculos éticos, es decir, elegir muy bien con quién me vinculo. Las pasiones tristes me descomponen. El mal, para Spinoza, no existe en sí y no tiene que ver con el deber o la prudencia, sino con el concepto de Nietzsche de "acrecentamiento de fuerza". Alguien bueno es alguien fuerte en el sentido que acrecienta su potencia sobre el mundo concreto.

6. ¿Qué es un resentido? En esto se ve que Nietzsche leyó a Spinoza, y muy bien. Ambos hablan del resentimiento como una categoría central de las pasiones tristes. Un resentido en el fondo es alguien que sufre. Es alguien a quién toda felicidad lo ofende, es un esclavo de las pasiones tristes. En el fondo, es alguien que no es libre por su impotencia. La mejor manera de desactivar al impotente es evitarlo, no elegirlo, no discutir con él -ya que tratará de desanimarnos, tirarnos para abajo, uniformarnos, normalizarnos, apagar nuestra creatividad y diferencia. Al ser alguien sufriente, impotente y débil su tendencia es a borrar la diferencia que marca el actuar del no actuar y suele usar la descalificación o la burla -que no se confunda con el debate de ideas de forma seria, lo cual es muy enriquecedor y necesario. También es interesante elogiar al resentido, ya que como este nunca lo hace de algún modo se lo deja fuera de contexto y en evidencia. Pero la forma más efectiva es simple: produciendo más. Hacer y hacer. Eso pone en evidencia la diferencia aún más. La sensación de las pasiones alegres -el contacto con gente que nos genera admiración, amor, valentía, simpatía o placer- potencia esa movilidad para hacer. En mi caso puntual, aumentan mis pasiones alegres viajar por el mundo, juntarme con amigos -me gusta mucho conocer gente de otros países, enriquecerme-, una buena cena o un buen vino, pero también ir al gimnasio o escuchar música electrónica o activa.

Dos ejemplos. Supongamos dos personas que les gusta lo que hacen: un gerente de una empresa y un escritor. El gerente hace su trabajo gustosamente, dirige su equipo y a fin de mes cobra su sueldo y se va a su casa. De alguna manera, se siente conforme, alegre -simbólica y materialmente- ya que su trabajo es remunerado. Ahora pensemos un escritor que no puede vivir completamente de su trabajo como escritor. Aquí entra a tallar lo que se llama "Capital Simbólico", que es muy propio de las industrias culturales donde a veces el dinero no es algo habitual. ¿Cómo te pagan sin dinero? Publicando, invitándote a charlas, haciéndote notas de prensa, por el reconocimiento de los pares, por premios, viajando a dar conferencias, etc. Este estado de cosas origina que algunos sientan: ¿por qué a X le "pagan" y no a mi? Es decir, ¿por qué lo publican, lo invitan, lo prensan, y no a mí? Ese padecimiento suele disparar pasiones tristes -envidia, odio, burla, ira- que son inconducentes y solo producen inacción, cuándo más inteligente sería pensar: ¿qué es lo que hace X para que eso que le pasa -que le "paguen"- me pase a mí? En principio, la pregunta sería ¿cómo no sentir odio, envidia, burla, es decir, resentimiento o pasiones tristes? Así como Nietzsche dice que uno nunca es pura actividad y cero reactividad, sino la tensión y presencia de ambas, Spinoza también plantea esta relación entre lo triste y lo alegre, ambas afecciones y formas de afectar nunca son completas, pero sí prevalecen algunas en ciertas personas. Y la sano o lo mejor o lo pleno es que las pasiones alegres prevalezcan por sobre las tristes.

Cierre de la Cata. Creo que la fórmula de Spinoza es bien clara, y la hago propia: si logramos vivir de lo que deseamos no hay pasión triste que padezcamos. O por lo menos achicamos muchísimo el margen. No hay resentimiento. Pero ello nos obliga a pensar algo previo: ¿qué deseamos? ¿Qué es lo que verdaderamente queremos de nuestra vida? Y para ello Spinoza es muy sabio: el cuerpo -no la conciencia- nos marca el deseo a través de lo que nos pide y del tiempo que le dedicamos a las cosas. Cuerpo y tiempo son los indicadores de nuestro deseo. La pasión alegre emerge y se hace fuerte y plena cuando el deseo se conecta con el hacer. Uno realmente desea algo cuándo lo hace, cuando lo lleva a cabo, sin victimización ni excusas, entendiendo que esa tensión es parte lo real. Spinoza en ello es un maestro para enseñarnos su arte de vivir en alegría, serenidad y deseo.

Espero les sea de utilidad. Y que vengan a la próxima Cata de Ideas, en ese caso pensaremos con Epicuro nuestros deseos naturales y necesarios y los diferenciaremos de los deseos superfluos e innecesarios que nos hacen sufir.

Salud.

***

Thursday, May 19, 2011

Sobre Camus: Onfray + BHL + Jean Daniel



***

Interesante fragmento de un debate organizado por Le Monde en ocasión del 50° aniversario de la muerte de Albert Camus, con Michel Onfray, BHL y Jean Daniel.

***

Tuesday, May 17, 2011

Este jueves: Cata de Ideas, unos vinos con Spinoza


***

Ser spinozista: para seguir a Spinoza hay que establecer una cartografía del cuerpo. La vida es el cuerpo. La vida es la relación entre velocidades diferenciales. Seguir a Spinoza es no definir las cosas por su forma, órganos, sujeto/objeto o funciones. Es hacer mapa. Seguir el deseo. Nietzsche es spinozista. Hegel es anti-spinozista. "La grandeza del spinozismo es enseñar a los filósofos a prescindir de la filosofía", dice Deleuze. Es una bellísima frase. El más filósofo de los filósofos, el príncipe, nos enseña que la mayor sabiduría es prescindir de la filosofía para ser "más filósofos". La ética de Spinoza es una ética de la fortaleza y el deseo. Spinoza nos eseña a desactivar a los resentidos, a los apolegetas de la crítica pasiva que deprime el deseo personal y la acción. Spinoza nos enseña, de un modo incluso superior o igual a Nietzsche, a afirmar de modo tan colosal esta vida, la única que hay, que la muerte es poco. Aquí es donde el concepto de beatitud se entiende: la vida que se orienta hacia el aumento de la propia potencia, y eso no tiene límites. Hermoso pensamiento a estudiar y enseñar. La filosofía, una vez más, como arte de vivir. Lo que siempre fue y será.

Si esto no te conmueve o no te interesa, te estás perdiendo de algo que puede cambiar tu visión del mundo, y tu propia vida. Como dice Michel Onfray: pasar de una vida mutilada a una vida plena. Te espero!

Aquí el post que escribí sobre la obra de Spinoza.

***

Monday, May 16, 2011

Manifiesto Hedonista, lo último de Michel Onfray


***

Tapa de Manifiesto Hedonista, último libro de Michel Onfray (Abril, 2011). Se trata de una nueva colección llamada Manifiesto -pero no editada por Grasset, la editorial de Onfray de toda la vida-. Aquí se invita a diferentes intelectuales y artistas a que defiendan un valor. Y Onfray lo hace sobre el hedonismo. Parece una excelente introducción a su pensamiento.

***

Sunday, May 15, 2011

Pensar en las O: el indiferente dandismo de Lamborghini (IV)


***

Me interesa marcar 15 puntos en torno a la biografía de Osvaldo Lamborghini de Ricardo Strafacce (Mansalva, 2008). Un texto monumental, increíblemente bien escrito, documentado, con fotos maravillosas y, a destacar, realizado sin ningún tipo de beca, subsidio, ayuda estatal o de organismo alguno. Por lo tanto, y por su calidad, merece todo mi respeto y admiración.

Este post lo enmarco en la misma lógica que los tres anteriores en torno a lo que denomino "filosofía argentina", y específicamente, "filosofía hedonista argentina", corpus que estoy construyendo, y en el cuál creo que la literatura y el pensamiento de Lamborghini es central, o por lo menos, fundante -además de ser el escritor argentino que más fascinación me genera-. Voy a marcar 15 características, datos, anécdotas, citas y/o ideas que me resultaron atractivas luego de leer las más de 800 páginas del libro y, posteriormente, señalaré los 5 atributos del hedonismo argentino que emana del pensamiento lamborghiano.

***
  • Puig. Para OL el mejor libro de 1969 fue Boquitas pintadas de Manuel Puig (p. 213).
  • Pop. El fiord (1969), primer libro de OL, era visto como un comic -que también hizo para varias publicaciones, como guionista-, el pop art o los happenings: una "operación", así lo leían Carlos Correas y Oscar Masotta.(p .211)
  • Filosofía y Psicoanálisis. OL leía profusamente filosofía y psicoanálisis: de Freud a Lacan, de Nietzsche a Bataille y Deleuze. Además dio clases de psicoánalisis en la Escuela Freudiana de Mar del Plata y tuvo pacientes por un tiempo. (p. 214)
  • Escritor. Ser escritor -ser artista- era el destino de OL. (p. 337)
  • Sistema literario. OL quería integrarse al sistema literario pero "escribía demasiado bien" para que eso ocurriera: la posibilidad de recepción de su obra era limitada, y nunca adaptó su escritura a la lectura imperante; a pesar de ello, o bien a raíz, decía su apotegma: "primero publicar, después escribir" ( p. 339).
  • Héterosexual transgresor. Sobre su sexualidad, dijo Germán García: "Era un héterosexual que tenía cosas transgresivas: hoy día lo llamarían bisexual. Pero no lo vivía alegremente, lo sufría. Pero era héterosexual en el sentido que sus amores, sus elecciones amorosas, eran mujeres. Lo otro era clandestino". (p. 392). De hecho, sus tres grandes amores fueron Pierángela Taborelli, Paula Wajsman y Hanna Muck (en Barcelona).
  • Gauchesco. OL decía que sólo un género literario se inventó en Argentina: la gauchesca, y la rebelión está en su nacimiento como rasgo (p. 482)
  • Fetichismo de las palabras. Había una tensión permanente en OL entre la autorreferencia compulsiva y la literatura como destino único versus la coartada narrativa y la voluptuosidad de las palabras. Lamborghini sentía placer por la forma, por las palabras. (p. 485)
  • Puig (2). OL admiraba a Manuel Puig ("Rita", como le decían). Y era mutuo. Sin embargo, la sustancia narrativa que le sobraba a Puig, le faltaba a Lamborghini. Sebregondi retrocede y The Buenos Aires Affair eran asimilados de forma parecida: como extraterrestres para el panorama de la época. OL apreciaba a Puig porque éste había entrado al mercado literario sin traicionar su proyecto estético, clarísimo desde La traición de Rita Hayworth; y Puig había sido muy generoso con él difundiendo su obra (p. 497).
  • Ascesis. OL se sometía a períodos de ascesis muy fuertes -luego de momentos de exceso total de alcohol, que es lo que finalmente lo lleva a su muerte a los 45 años-: en situaciones se sometía a una disciplina, dieta y gimnasia, que luego recaía para volver a la bebida, el tabaquismo y el sedentarismo de manera fatal. Si bien probó drogas, nunca fue un elemento central ni en su vida ni en su poética. (p. 544).
  • Sexualidades inéditas. Escribe OL: el cuerpo femenino me vuelve "loca". Esa tensión, o bien liberación de sexualidades -el "loca"- está presente en toda su obra. La fascinación con lo femenino por parte de OL también es una forma de contrabandear su fuerte feminidad, sodomía, anofagia, y homoerotismo, omnipresente en sus textos, de la cual, César Aira, su albacea, decía "era completamente imaginario". (p. 602).
  • Contra el populismo literario. OL era consciente que iba contra el "populismo literario" de su época, con escritores tales como Enrique Medina o Jorge Asís. Su escritura voluptuosa, esteticista, despilfarraba un fetichistmo por la forma, por la palabra, en detrimento del populismo que la usaba de mero medio. Algo que podríamos pensar hoy, que se preconiza, ensalza y lee una suerte de populismo literario, del cual Lamborghini estaría espantado. (p. 663)
  • Aira contra todos. La carta que César Aira -aún inédito, sin novelas ni artículos editados- publica en la revista Vigencia analizando y desplumando a toda la literatura argentina de su época -salvo OL, Puig y Saer. Por ejemplo: "Respiración Artificial de Piglia es la peor novela de su generación". Alguien debería hacer este trabajo, hoy. (p. 666)
  • Porno/política. El porno que fascinaba a OL, a través de las novelitas baratas y comerciales que devoraba -y que incluso pensó escribir en algún momento- le sirvió para componer su última obra en Barcelona: El teatro proletario de cámara. Un collage de textos explícitos y políticos, compuestos alrededor de fotos de mujeres bellísimas, estilizadas". (p. 705)
  • Indiferencia de un dandy estoico. La carta de César Aira, luego de la muerte de OL, donde señala su actitud como "la sublime indiferencia de un dandy estoico, ocupado por el brillo de las formas". (p. 819). Una definición tan bella como explosiva, y carente, hoy.
***

Luego de leer la obra de Osvaldo Lamborghini y esta monumental bio de Strafacce, considero clave su obra para pensar un hedonismo vernáculo. Aquí sólo 5 ideas que intentarán ayudar a descifrar ese mapa en el que estoy comprometido de lleno.

  • Pop. El hedonismo argentino que tiene en OL un escritor clave, también está presente en Puig, Copi y tantos otros escritores que valoraron los géneros populares -el folletín, al radioteatro, el teatro de revistas, las historietas, la televisión, la música pop(ular). De alguna manera, hablamos de una sensibilidad pop para tomarse realmente en serio los géneros populares, los medios masivos, como algo digno de estudio y a ser pensado con mayor densidad, y fuera del desprecio. Hoy, deberíamos pensar -modestamente, lo hago- nuestro pop local: desde Marcelo Tinelli a las vedettes locales, desde Moria Casán a Florencia de la V.
  • "Bisexualidad". Entre comillas porque podemos leer la sexualidad en clave transgresiva, ese es un elemento presente también en el hedonismo tradicional y el dandismo desde el siglo XIX, donde allí se hablaba de androginia, o del libertinaje -de allí los libertinos del siglo XVII, que eran sexualmente experimentales-, tal vez hoy sea pansexualidad o transexualidad.
  • Antipopulismo. Esto es bien evidente: el populismo - no sólo literario o estético- consiste en despreciar la forma como elemento central. El hedonismo local, como otros, tiene en la formalidad una clave ineludible; y ello lo vemos muy fuertemente en Lamborghini, Puig, Copi -que escribió casi toda su obra en francés-, y tantos otros -el propio Aira, Luis Chitarroni.
  • Porno/política. El nexo entre la pornografía o el erotismo y la política es muy evidente. El cuerpo se pone al frente -en eso el hedonismo es antiborgiano- y se lo puede ver como una suerte de subversión del canon y de una visión de mundo: antiplatonismo. Algo de eso señalé en esta entrevista en Eterna Cadencia, donde marcaba que el hedonismo es un acto de subversión, y lo sigo creyendo.
  • Esteticismo. La voluptuosidad del cuerpo, y la carne, es también por la palabra. El placer del cuerpo es el placer de la palabra, de su forma, su sonido. De allí el esteticismo formal y el desarticular la mera trama narrativa propia del populismo literario.

Estos cinco atributos serán la punta de lanza de Cirene. Filosofía y hedonismo en Buenos Aires.

(continuará).

***

Sobre "Desnudez" de Giorgio Agamben


***

Cuerpos que importan, por Luis Diego Fernández

(Artículo publicado en el Suplemento Cultura de Perfil, 15 de mayo de 2011)

En las dos últimas décadas la figura de Giorgio Agamben (Roma, 1942) se ha tornado relevante para comprender la filosofía contemporánea. En gran parte potenciada por la publicación de la serie Homo Sacer (1995), en la cual plantea la politización de la vida biológica retomando a Michel Foucault. A grandes rasgos, podemos ver dos períodos del pensamiento agambeniano –uno primero, estético; y uno segundo, ético y político-. Sin embargo, ambos estarán articulados por el concepto de “potencia”: el poder de hacer como de no hacer (la potencia de no).

Los diez ensayos que forman Desnudez, su último libro, suelen retomar las obesiones y las trazas de su filosofía, en este caso articuladas por la problemática del cuerpo y la desnudez. Pero sobre todo del presente. Dentro del deslumbrante nivel –así como de una escritura ascética, parca pero densísima y bella en su economía de recursos- son remarcables cuatro textos: ¿Qué es lo contemporáneo?, Desnudez, El cuerpo glorioso y Un hambre de buey.

En el primero el filósofo interroga sobre lo específico de la contemporaneidad, yendo por territorios que parecerían inconectables: de la neurofisiología a la moda, de lo intempestivo de Nietzsche a la poesía de Mandelstam, de Pablo de Tarso a Foucault. La contemporaneidad es, para Agamben, una relación singular con el propio tiempo, que adhiere a éste y, a la vez, toma su distancia; más exactamente, es “esa relación con el tiempo que adhiere a éste a través de un desfase y un anacronismo”. Aquellos que coinciden de una manera excesivamente absoluta con la época, marca el filósofo, no son contemporáneos.

El artículo que da titulo al libro es una obra maestra conceptual y de estilo en torno al estatus de la desnudez, para ello el filósofo recorre desde la patrística medieval –Basilio el Grande y Juan Damasceno- a la fotografía fetichista de Helmut Newton, de Walter Benjamin a la revista Vogue, del sadomasoquismo al Maestro Eckhart. Partiendo de la obra de la artista italiana Vanessa Beecroft -una perfomance con cien mujeres desnudas en la Neue Nationalgalerie de Berlín en 2005-, Agamben comienza a tejer un desarrollo que lo lleva a la signatura teológica del Génesis, y a una suerte de “teología del vestido” en torno a la gracia. El pecado, marca el autor, será la pérdida del vestido, es decir, la gracia: la desnudez previa al pecado era recubierta por el estado de gracia. Este dispositivo teológico es lo que lleva a leer a la gracia como equivalente al vestido. A partir de allí la desnudez será vista como algo “no agraciado”, ominoso, pecaminoso, vulgar, impúdico. La clave del desnudo estará en la mirada y la disposición; tanto en las mujeres desnudas de Beecroft como en las fotos de las mannequins con zapatos de tacos altos de Helmut Newton no hay vergüenza, ni gloria: sus expresiones no indican nada de ello. El vestido de la moda es un indecidible de carne y tela: lo mismo da estén vestidas o desnudas. Este “desencanto” de la belleza de las mujeres de Beecroft o Newton anula toda expresividad del rostro para reducirse a mera exposición, pero ese puro valor exhibido, señala Agamben, tiene, paradójicamente, un encanto particular, un nuevo uso. La desfachatez (pérdida del rostro) es la condición necesaria para la desnudez sin velos ni ropas. El habitar la apariencia que señala el filósofo italiano a partir de Walter Benjamin, tiene que ver con la exhibición de la apariencia pura, lo que podemos decir: “nihilismo de la belleza”.

En El cuerpo glorioso, Agamben comienza pensando el estatuto de la identidad del cuerpo del resucitado para la tradición cristiana a fin de llegar a la exhibición del órgano separado de su función fisiológica. El uso del órgano y del cuerpo, marca Agamben, no es individual sino común, el ejemplo del filósofo es bellísimo: “en cuanto se abre al beso, la boca se vuelve realmente boca, las partes más íntimas y privadas se vuelven el lugar de un uso y un placer compartidos”. Por su parte en Un hambre de buey, Agamben piensa la cuestión de la bulimia a partir de la genealogía del término en griego: boúlimos, cuyo significado es “hambre de buey”. En la antigüedad, señala Plutarco, existían fiestas de la “expulsión de la bulimia”, es decir, expulsar una cierta forma de comer en tanto devorar o tragar como lo hacen las bestias, y abrir el espacio de alimentación a lo humano. La raíz del trastorno alimenticio de la bulimia –acompañado del vómito- implica, señala Agamben, la imposibilidad de un comportamiento festivo en nuestro tiempo. Si la bulimia requiere de una fiesta para su expulsión y su consabida celebración, hoy asistimos a esa carencia. La fiesta, lo festivo, no se define por lo que no se hace en ella, sino por lo que se hace: el cuerpo festivo es un cuerpo inoperoso, es decir, liberado de su economía y de los objetivos de los días laborales.

Una de las características de Desnudez, presente en toda la obra de Giorgio Agamben es, precisamente, su contemporaneidad. La filosofía agambeniana tiene la extraordinaria propiedad de percibir la oscuridad del presente y transformarla en luz de modo magistral.

***

Wednesday, May 11, 2011

Onfray, filósofo ciudadano (2°)



***

Siguiendo con el documental de Michel Onfray, aquí la segunda parte. Un muy divertido fragmento donde hace señalamientos sumamente interesantes sobre el hedonismo, el vino, la cocina, y la supuesta frivolidad de pensar cosas superficiales: "no hay temas filosóficos, sino tratamientos filosóficos de cualquier tema". De paso, lo vemos cocinar en vivo, y lo hace de gran manera.

***

Tuesday, May 10, 2011

Pensar en las orillas: una filosofía -no académica- argentina (III)

(1. Sebreli, filósofo urbano)

(2. Mujica, filósofo místico)

(3. Kovadloff, filósofo humanista)

(4. Feinmann, filósofo peronista)

(5. Abraham, filósofo político)

(6. Rozitchner, filósofo del entusiasmo)


***

Siguiendo con la continudad de los posts anteriores sobre filosofía argentina en general y filosofía hedonista argentina, este tercero viene a cerrar -y a abrir futuros- en torno a lo que denomino filosofía no académica argentina, o bien filosofía argentina, a secas -la filosofía académica no existe, sólo está la enseñanza y la especialización, pero no la creación del pensamiento propio. En algún sentido, mi idea es elaborar una suerte de corpus al cual remitirme, tal es así que en el primer post doy cuenta de las características generales del filosofar en argentino: la voz del español rioplantese, el lugar, clima, la tradición y atributos a partir de Sarmiento y Borges; en el segundo post, me sitúo en el marco de un posible pensamiento local a partir de un corpus generado por escritores, artistas, y por último, en este caso, voy a proceder a armar un corpus de filósofos "no académicos" argentinos, dentro del cual también me reconozco desde el posicionamiento heterodoxo y creativo.

Antes de pasar a las descripciones de los principales atributos y estilos de estos seis pensadores, me interesa dar cuenta de determinadas características que todos comparten bajo la categoría de "no académicos". Debo dejar claro que aquí no me interesa abrir juicio alguno respecto de su línea de pensamiento, sus influencias, su corpus, su ideología o su visión de mundo en general, sino engarzarlos en torno a lo común que llamo: posicionamiento. Todos ellos tienen una gran obra, un estilo propio, una trayectoria y son populares, eso es lo que valoro, independientemente de mis coincidencias, simpatías o antipatías, que poco importan en este caso.

1. ¿Qué es un filósofo no académico? Básicamente, dos cosas: 1) un pensador que está en un lugar apartado o ajeno respecto del mapa intelectual de la denominada Academia, 2) un pensador con voluntad popular, es decir, cuyo vínculo no se da principalmente con colegas en espacios para especialistas -congresos, etc.- sino con un público mayor y diverso, que son sus seguidores -asistentes a sus cursos, lectores, público en general. Podemos llamarlos heterodoxos, o bien, ensayistas libres. Pero yo los llamo como se debe: filósofos. Todos ellos son filósofos en el mismo sentido que lo eran quienes hicieron filosofía -la mayoría no académicos- en la historia, o bien ciertos referentes comunes en todos, como Nietzsche, Sartre, Camus, Foucault, Deleuze y hoy día Savater y Onfray -en mi caso. Aclaro, el hecho de que sean "no académicos" no quiere decir que no hayan dado clases en la universidad, algunos lo han hecho un tiempo y luego han roto con esta institución, otros nunca han pasado por los claustros, otros directamente han elegido los medios y el periodismo como canal para comunicar sus ideas.

2. ¿Cuáles son los instrumentos de los filósofos no académicos? Esencialmente, podemos dar cuenta de cuatro grandes esferas: 1) los cursos privados o bien su extensión en charlas, conferencias -sean así en instituciones como en empresas-, 2) el periodismo en medios gráficos y on-line, así como la presencia en medios masivos como la televisión, la radio o incluso el cine, 3) la utilización de las nuevas tecnologías: casi todos ellos tienen site y/o blog, y presencia en las redes sociales, salvo Sebreli y Feinmann, 4) la diversidad de las formas y los géneros que trabajan: la mayoría no sólo escriben ensayos filosóficos, sino también ficción, teatro, guiones de cine, poesía, periodismo, crónicas, o incluso autobiografías y misceláneas.

Los filósofos que seleccioné los creo representativos de gran parte del público que los lee, lo sigue y podrían ser absolutamente reconocibles por lectores no expertos, ellos son: Juan José Sebreli, Hugo Mujica, Santiago Kovadloff, José Pablo Feinmann, Tomás Abraham y Alejandro Rozitchner. Veremos uno por uno de acuerdo a cuatro articulaciones: 1) su propuesta filosófica 2) el corpus con el que trabajan, 3) sus autores predilectos, 4) el libro a mi juicio clave en su posicionamiento. También sumaré, como dato adicional, su línea de pensamiento político.

1. Juan José Sebreli (1930). Tag: filósofo de la ciudad y sociólogo de las costumbres (autodidacta, no tiene título universitario). Corpus: filosofía, sociología, historia, literatura, ciencias políticas, estética. Autores: Sartre (referente), Hegel, Martínez Estrada, Kojeve y Tran Duc Tao (a quienes introdujo), Lukacs (a quién tradujo). Libro clave: Buenos Aires, vida cotidiana y alienación (1964). Línea política: socialdemócrata

2. Hugo Mujica (1942). Tag: filósofo místico y neorromántico (sacerdote, poeta). Corpus: filosofía, mística, poesía, literatura. Autores: Heidegger (referente), budismo zen, Blanchot, Levinas, Zambrano, Celan, Trakl, Viel Temperley. Libro clave: La palabra inicial (1996). Línea política: no manifiesto.

3. Santiago Kovadloff (1942). Tag: filósofo del humanismo pesimista (traductor y poeta). Corpus: filosofía, poesía, literatura portuguesa, judaísmo. Autores: Heidegger, Pessoa, Drummond de Andrade, Sabato. Libro clave: Sentido y riesgo de la vida cotidiana (1998). Linea política: liberal.

4. José Pablo Feinmann (1943). Tag: filósofo del peronismo (novelista, guionista de cine y autor teatral). Corpus: filosofía, literatura, teatro, cine, historia, ciencia política. Autores: Sartre (referente), Hegel, Marx, Adorno, Jauretche. Libro clave: Filosofía y nación (1982). Línea política: peronista de izquierda, apoya al Gobierno de Cristina Fernández.

5. Tomás Abraham (1947). Tag: filósofo de la realidad política. Corpus: filosofía, psicología, literatura, historia, política, economía. Autores: Nietzsche, Foucault, Deleuze, Rorty, Gombrowicz. Libro clave: Historias de la Argentina deseada (1994). Línea política: liberal, apoya al socialismo de Hermes Binner.

6. Alejandro Rozitchner (1960). Tag: filósofo del entusiasmo y el optimismo (novelista, músico). Corpus: filosofía, autoayuda, psicología, psicoanálisis, marketing, rock. Autores: Nietzsche, Tom Peters, De Bono, Osho, Dyer, budismo zen, Winnicott. Libro clave: Ideas falsas. Moral para gente que quiere vivir (1994). Línea política: liberal, apoya al PRO de Mauricio Macri.

Algunas conclusiones.

La edad promedio en que estos seis filósofos han publicado su primer libro son los 39 años. Ninguno ha publicado su libro antes de los 30 años -el más precoz fue Sebreli precisamente con treinta. Esto demuestra que la filosofía o el ensayo filosófico siempre requiere mayor tiempo de maduración que la ficción -usualmente, los narradores o poetas suelen tener su debut literario entre los 20 y los 30. Otro dato interesante es que esta cuádruple clasficación sale con mucha facilidad si uno conoce la obra de los autores -en mi caso conozco mejor la obra de algunos que de otros-, lo cual marca que son pensadores con estilo e impronta propia, con un sello y un corpus muy claramente definido en sus disciplinas y autores predilectos.

(continuará).

***

Onfray, filósofo ciudadano (1°)



***

A medida que se vayan subtitulando iré subiendo los 4 episodios del documental Michel Onfray, filósofo ciudadano, que se exhibió en la TV francesa a comienzos de este año. Como siempre, es muy nutritivo ver la vida y el pensamiento de Onfray.

***

Monday, May 09, 2011

Centro Cultural San Martín, una reflexión


***

Agradezco a Julián Gorodischer la invitación a escribir sobre el Centro Cultural General San Martín en su 40° aniversario -y su pronta reapertura-. Y recomiendo calurosamente la lectura de los textos de Beatriz Sarlo, Rafael Cippolini, Juan J. Becerra y Marcelo Birmajer. En mi caso, la reflexión se centró en la arquitectura y el espacio a partir de un concepto de Jacques Derrida.

Aquí pueden leer el artículo.

***

Saturday, May 07, 2011

Una filosofía hedonista argentina (II)

(Lamorghini, el mito: narciso en el estanque)

(Puig, fundó el pop argentino)

(Mallmann, una poética del fuego)

(LDF, un hedonismo pop)


***
"Soy Narciso, el del estanque: estancamiento y desastre"
Osvaldo Lamborghini


Aquí transcribiré algunas ideas que desarrollé en mi segunda charla en la Feria del Libro sobre Filosofía en la Ciudad de Buenos Aires, particularmente, me centré en torno a responder las siguientes preguntas: ¿es posible pensar un hedonismo porteño? ¿Cómo sería? ¿Cuáles serían sus intelectuales, escritores y pensadores más destacados en este aspecto? Aquí van algunos apuntos de un trabajo sobre el que estoy lanzado a pleno.

1. ¿Cómo sería una filosofía hedonista porteña?

En primer lugar, implica pensar como "filósofos" a narradores, poetas, artistas o cocineros. Extraer sus conceptos, como decía Gilles Deleuze, no aplicarles de modo pasivo conceptos de la tradición europea. Ahora bien, si existe algo así como hedonismo argentino o porteño, este iría contra: 1) el idealismo esencialista que pregunta por el "ser" argentino, el nacionalismo metafísico que tiene entre sus epígonos a Martínez Estrada, Mallea o Murena, 2) el populismo realista urbano, luego el yrigoyenismo y peronismo, cuyos representantes pueden ser Marechal, Arlt y los pensadores de la línea llamada "nacional y popular". El hedonismo argentino se piensa con y contra Borges. Es local y cosmopolita, periférico y abierto al mundo. Se piensa, en este aspecto, con Borges, pero contra su poética, sencillamente porque el borgismo como filosofía y estética es idealista -pero no nacionalista- y el cuerpo no tiene casi lugar. En Borges no hay cuerpos. De allí su ligazón con el idealismo de Berkeley y Schopenhauer. Por lo tanto, el hedonismo porteño es antiborgiano. En este aspecto, allí encontramos a tres representantes muy claros: Manuel Puig, Osvaldo Lamborghini y Copi. Tres intelectuales de estéticas disímiles a Borges donde el cuerpo es comienzo y fin, ni esencialistas ni populistas -aunque algunos eran peronistas como Lamborghini-. Los tres fueron cultores del esteticismo formal hedonista. En otro orden de cosas, podemos sumar a artistas como Alberto Greco y Federico Manuel Peralta Ramos -y también a gran parte del Di Tella de los 60's-, y cocineros como Carlos Alberto "Gato" Dumas -también vinculado al Di Tella- y Francis Mallmann, que han elaborado conceptualmente su trabajo gastronómico en libros.

2. ¿Qué voz tendría el hedonismo argentino?

Al ser antiborgiano podemos decir que es barroco, o neobarroco, tal como lo es Lamborghini. Es una voz "degenerada" -sin género-, un fluir de la conciencia - o bien un diálogo continuado -como en Puig y Copi-. Dice Lamborghini en Las hijas de Hegel: "El cuerpo penetrable deber ser un cuerpo continuo. Un trozo de verdad, calienta". Un trozo de verdad. Una pija de verdad, una poronga de verdad. Ahí tenemos una clave del hedonismo argentino. La verdad calienta y se para.

3. La "filosofía hedonista" de Osvaldo Lamborghini.

Me interesa leer tres textos de Lamborghini en clave filosófica y conceptual, estos son: 1) Sebregondi retrocede (1973), Las hijas de Hegel (1982), Tadeys (1983). Los tres son textos inclasificables: su puros discurrires perfectamente en sincro con lo marcado del hedonismo local.

En Sebregondi, Lamborghini dice: "el cuerpo es un mapa". El protagonista, el marqués de Sebregondi, desembarca del norte de Italia, y vive en Barrio Norte -Callao y Arenales, dice-. Homosexual activo, cocainómano, con una mano ortopédica, flor y guante, es, quizá, la figura central de su pensamiento: un personaje conceptual, como diría Deleuze. "Paciencia, culo y terror", nunca le faltaron, señala el escritor. El linaje de Bataille, Blanchot, Deleuze y Foucault -todas lecturas hechas por Lamborghini, constatables en la biografía de Strafacce- se torna evidente. Sebregondi es un sober/ano, un south americ/ano.

En Las hijas de Hegel, el autor señala ser un wagneriano post, un expresionista abstracto, un hegeliano con conciencia desdichada; habla de un hipotético Nietzsche en el Paraguay y señala al Martín Fierro como nuestra "carta magna". Lo más interesante aparece en esta cita: "A causa de la inversión llevada a cabo por Nietzsche ni le queda a la metafísica otra que entregarse a los abusos". (p. 203). Una metafísica que, al invertirse, se entrega a los abusos del cuerpo, marca la filosofía lamborghiana. Parecería que el abuso o el exceso es la consecuencia de esa inversión idealista. Luego, dice el autor: "tenemos una vida galante con mucho sexo indescifrable". Y es clara su residencia: "Buenos Aires es mi ciudad, mi hogar". La torre de marfil es el hotel Astor.

En Tadeys, una magnífica construcción imaginaria/conceptual, Lamborghini edifica un mundo entero. Primero: ¿qué es un tadey? Un animal de carne exquisita y hábitos sexuales peculiares (sodomitas). El mito lamborghiano dice que fueron descubiertos por el monje Maker en el Medioevo. Luego, en el siglo XVIII, el aristócrata y militar Taxo Vomir publica una obra sobre la naturaleza del Tadey. Entonces, el tadey es un animal exquisito y sodomita. El tadey también es una clave: Lamborghini funda a través de Sebregondi y el tadey las dos trazas del hedonismo argentino del siglo XX -diferente del linaje oligárquico del XIX, donde aparecen figuras como Gómez Anchorena, Mansilla, Lascano Tegui o Barón Biza. Lamborghini peroniza el hedonismo.

4. ¿Cuáles serían las características del hedonismo argentino?

La frase de Lamborghini que abre este post lo marca: 1) Narciso, 2) desastre. El narcisismo es el esteticismo propio del hedonismo, y el desastre es el estancamiento, es lo orillero del sur, el arrabal del pensamiento: el barro. El hedonismo argentino es neobarroco, barroso, orillero. Es esteticismo y violencia: furia & clase, de allí el titulo que di a mi libro. El sesgo violento del exceso, pero, a la vez, el refinamiento y esteticismo del Narciso lamborghiano. Nuestra filosofía hedonista es portuaria: cosmopolita, individualista, multicultural, pero también barrosa, orillero, periférica, excesiva. El hedonismo porteño es un dandismo de piringundín y zona roja. Del bajo porteño. El hedonismo porteño sería más cirenaico que epicúreo. Para Epicuro el placer era ausencia de dolor, medida y regularidad. Para Arístipo de Cirene -el filósofo travestido y perfumado del ágora, habitué de bibliotecas y prostíbulos- el placer era corporal y en movimiento. Pulsional, y pasional. Ello lo vemos en diferentes ideas propias de aquí tales como: lo gánico de Federico Peralta Ramos, el arte vivo dito de Alberto Greco, el pop porteño de Manuel Puig -la diva hollywodense en medio de un pueblo de la pampa-, la clasificación de vinos de Miguel Brascó -finolis, chúcaros, gays, etc-, la poética de Copi, las papas quiméricas del Gato Dumas -que inventó el menú ejecutivo en Buenos Aires-, o la estética del fuego patagónico y el poncho fashion en Mallmann -aficionado a los puros y escritor de poemas naive.- Sebregondi, el narciso del estanque, es el emblema y el mito fundador de un hedonismo argentino, de allí la reminiscencia de mi Furia & Clase.

***