Friday, December 30, 2011

2011, el año en que elegí

(Los Angeles, junio)



"Se amo y escultor de tí mismo". Nietzsche



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2009 y 2010 fueron años de balances disímiles -casi impropios-: en el primero el vector fue la felicidad -amor y libro-, en el otro fue el quiebre: crisis/oportunidad. Fin de etapa o ciclo o dependencia o adolescencia. Cambio radical, de raíz. 2011, en cualquiera de los casos, ha sido un gran año pero por motivos o razones diferentes y diferenciales. Una palabra lo reduce y lo engrandece: elección. Año estructurado por la capacidad de elegir. Elegir, implica, naturalmente, decir que sí pero, a la vez, no. No hay sí sin un no que lo construya de modo subrepticio. Elegir requiere rechazar propuestas: y yo rechazé tanto -o más- como las que elegí. Eso me constituyó, me construyó, me esculpió, me fortaleció en mi decisión. Cambié de norte, o lo fijé: "para allá vamos", cueste lo que cueste. Eso fue 2011.

Sís y Nos. Elegir implica rechazar: hay que recordarlo una y otra vez.

Cifras. Fueron 14 cursos, 8 catas de ideas, 35 artículos periodísticos, 194 posts, 10 charlas públicas, y un concurso de ensayo filosófico del cual me siento orgulloso, y que dará a la luz un libro el próximo año a fin de renovar el panorama local: una pequeña piedra, o una perla de una sucesión cuyas ideas siguen. Y todo recién comienza para esta generation, my. Y los "pibes" de veintis, en quienes tengo mucha confianza.

Reinvención. Madonna en su momento -¿quizá principio de los 00's?- emplazó su reinvention Tour. Quién mejor que (la musa/muso: hombre/mujer) Ciccone, el ángel musculado, disparó su camaleón como animal central. Cambiar de piel, mutar, mudar, dejar lo pasado. Eso hice este año que se pierde. Mejor: "empecé a ser el que era". Desarrollar la voluntad de potencia anclada en provisiones de terceros. Me siento libre, yo. Ajeno a etiquetas.

Los Ángeles. A veces son frases de otros -"pasa"- las que te lo dicen: "sos un emprendedor", sagaz observación de un amigo holandés en Hollywood. "Uno viene a L.A a reinventarse", un newyorker. Sí, en junio, fui a poner la piedra de la reinvención. Este post a modo de diario de esa experiencia evidencia muy bien -aunque el "bien" siempre es provisional- ese cambio de cuadrante permanente: como un rizoma deleuziano. California es deleuziana, me too.

Rumbo y transición. El rumbo se fija a medida que corre la ruta y se afina la sintonía con placer. Aprender a desmarcarse es, a veces, más astuto y sabio, que "marcarse". Hay personas con fecha de vencimiento si no mutan a la par de uno, quedan en la vera y está muy bien. La sabiduría es desprenderse de ellas, o volver a elegirlas si vibran en la misma sintonía. Amistades nuevas y mejores. Ni mi cabeza ni mi cuerpo -es lo mismo- is the same que hace 5 años, ni siquiera que hace 2. Lo que es mucho.

2012. Me gusta y la pensé mucho esta palabra en el tramo final: madurez. Pero la pienso desde otro lugar. Madurar no es -por lo menos no es lo único- normalizarse: "formá una familia y tené hijos", por ej. Madurar es asumir el deseo y la contradicción, es vencer resistencias, es desplegar la potencia interna, es dar cuenta que es mejor ser auténtico que original -sólo así sos original, y sos respetado por ello. Madurar es tomar conciencia, otra vez, que elegir es decir no, hacerse cargo de los "nos". Ser responsable, autónomo. Yo elegí una forma de trabajo -el emprendimiento- que, en rigor, lo veo ahora, era una forma de vida. Un modo de vivir en libertad -con sus costos, de los que me hice cargo. Pero la felicidad de hacer lo que uno ama y vivir de ello, y sufir por ello, es indeterminable y eso es lo que hace que este año que se va haya sido magnífico. Elegí mi forma de vida, tal vez la que siempre busqué: ¿mis sueños de niño, de teen? -en ese caso, no los traicioné, en paz estoy. Como bien señala Michel Onfray: "la libertad libertaria inquieta, atemoriza, genera soledad, extrañeza a los demás, produce angustia y miedo al fracaso. Pero la ganancia, es incontable: es la libertad de elegir -no de consumir, de comprar o vender- la propia existencia. Claro que la libertad liberal es más simple -y cobarde-, y retribuye de manera directa -con dinero, puestos, cargos- frente a la libertad libertaria que lleva tiempo, autodisciplina, consistencia y perserverancia: voluntad y construcción de sí".

Madurez, again. No es una mala, pero fina, cadena de perlas engamadas y no le tengo "miedo" a esa palabra -a fin de cuentas cumpliré 36 años y voy hacia eso: "siempre me sentí un viejo de 90", como los beatniks, como Kurt Cobain, como el linaje de anarcos y dandis -old fashioned, give me one-; así me lo dijo butterfly en San Francisco: "old soul". Son términos que determinan esta visión. El deseo produce lo real y si no lo produce no es deseo real, es sólo un fantasma, es platonismo puro, es mentira: es imposición. Para ver que deseamos sólo miremos lo que nos rodea, no la carencia -es al revés: está ahi, en frente de nuestros ojos. La "carta robada" de Poe: está "perdida" en la mesa de trabajo, clavada en las narices de Dupin. A veces lo que buscamos está exactamente en el mismo lugar, sólo que la distancia -es lógico- te hace ver las cosas que tenés al lado con mayor amplitud y TODO se abre. Serendipity.

Viví tu vida y no juzgues a nadie. On the Road [...]

¡Un gran 2012!

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