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Osvaldo Lamborghini, Tadeys
1. De El Dogma socialista de Esteban Echeverría (1846).
2. Salvaje unitario.
Liberalismo y unitarismo, orgía y salvajismo. Una política liberal en el Río de la Plata va de suyo con un hedonismo orgiástico. Civilización y barbarie: verga y puñal. ¿Y el cuerpo? Para ejercer la libertad hay que ser moralmente autónomos. ¿Un dandismo singular? Romper con el pater: España, Caudillo, Catolicismo. ¿Cómo se vive el placer? Veamos: 1) el sadomasoquismo de Echeverría, 2) el libertinismo de Sarmiento, 3) la perversión refinada de Cambaceres y Mansilla, 4) lo prostibular lumpen de Arlt y Sebreli, 5) la transgresión de Lamborghini, 6) la escatología homosexual de Perlongher y Copi.
Desde la ruptura de la norma a la transgresión por el impedimento moral: el "mal" nos constituye. El ethos rioplatense: el barro, el limo, el río "color león" de Borges. Barroco, barroso. Uso plebeyo de la teoría, de la filosofía y del psicoanálisis. El dandi sudamericano es baudelaireano: adora la vedette y la travesti: la contrarrevolución a la conquista (Lezama, Sarduy).
3. Groncho.
*Dice R. Strafacce sobre Hanna Muck -la última mujer de Lamborghini: "el trabajo que Lamborghini hacía con témperas, marcadores, y otros útiles escolares sobre las fotografías de las revistas para adultos de las que ella, feminsita de toda la vida, se había visto obligada a proveerlo con regularidad semanal, superando los pudores que le generaba el hecho de que los vendedores la vieran como consumidora habitual de pornografía". [No, no es misoginia -me acusan-. Es pulsión, y adoración a la belleza femenina, en todo caso. Feministas se llevan bien con libertinos, se gustan, se atraen, es irremediable].
"Sombra terrible del groncho, voy a evocarte". Una filosofía del sur -de Lanús- requiere lo siguiente: anti-realismo, psicodelia -o el fantástico borgeano de Adrogué-, el lumpenaje de las zonas límbicas -de la Remedios de Escalada de Arlt a la Constitución de Sebreli-, y lo andrógino del dandismo trash de los Babasónicos. Popular pero no populista, así definimos la filosofía del sur. Más Florida que Boedo: un borgismo del barro y el verdín, donde el groncho es el gaucho, el bárbaro. El salvaje unitario -yo- asiste a esa reconversión del groncho con valía. De la porno/política a la trans/política: de la sodomía al fetichismo. El cogedor cogido: del matadero a la plaza del niño proletario. El gronchaje de Lanús (nos) lleva al liberalismo y el unitarismo de Echeverría y Sarmiento: liberalismo es -también- barbarie. Hoy: psicodelia groncha.
