Sunday, November 28, 2010

Libros de 2010 para LDF LOUNGE

(tapa de US, de Just Kids, en Astor Place, NY).


***

Como todos los años aquí mi post de los mejores libros que leí. Quizá un poco anticipadamente, pero en líneas generales ya conozco los lanzamientos de nota de Diciembre de casi todas las editoriales y nada me puede variar el listado, así que aquí va.

Antes que nada, el criterio de selección. Estos 10 títulos están seleccionados de todo lo que leí en este año editado desde enero a diciembre de 2010, sea en su lengua original como en su traducción al español. No entran en consideración reimpresiones. Son todos textos originales, tanto en su idioma original o en su traducción española. No hay división entre no ficción y ficción, aunque es evidente que mis lecturas, por razones obvias, transitan la filosofía, el ensayo y el pensamiento en general. Si bien leí algunas buenas novelas en este año, creo que la cosecha 2010 de libros de pensamiento es excepcional, con textos canónicos de clásicos como Foucault, o pensadores como Onfray, Esposito, Preciado, Fernández Porta, o bien, un libro de memorias absolutamente fuera de serie como Just Kids de Patti Smith -tuve la suerte de comprar a pocos días de su lanzamiento en New York un ejemplar firmado por la pluma de la propia Smith. En resumen: un año con un volumen de pensamiento importante. Espero que 2011, aunque sea, empate esta superproducción.

Como adicional, en aquellos casos donde escribí artículos para diversos medios, posts o entrevisté a los autores sumé el link para los que quieran ampliar el análisis.

Bien, aquí están, estos son, los mejores según mi óptica:

  1. El coraje de la verdad. Curso del College de France 1984, Michel Foucault, FCE, Buenos Aires. Testamento filosófico de Michel Foucault, el último clásico de la filosofía, canonizado este año, El coraje de la verdad pone a Foucault en su lugar, desmarcado, una vez más, de todo y de todos, da a contracorriente un curso sobre Sócrates -luego, paradójicamente, morirá a los 3 meses-, y deviene un filósofo antiguo, un estoico, un cínico. Parresía y cuidado de sí como disparadores de una vida filosófica -un tema que estoy seguro será central en la segunda década del siglo XXI. Merece el 1° lugar y más. Ya, a 25 años de su muerte, sabemos que los cursos del College son tan o más importantes que sus libros editados en vida. Esto es la historia de la filosofía viva. Aquí un artículo sobre el Foucault de Veyne (2009), pero que permite entender quién fue realmente el filósofo, y su encarnación socrática. Me parece interesante también sumar una entrevista que le hice a Agnes Heller donde marca el carácter clásico de Foucault en el siglo XX, junto a Heidegger y Wittgenstein.

  2. Just Kids, Patti Smith, Harper Collins, New York. El primer libro importante que leí este año. Lo compré en New York y lo devoré en New York, en el barrio de Smith y Mapplethorpe -East Village-. No es un libro de memorias ni una autobiografía, ni siquiera un texto recordatorio sobre Robert Mapplethorpe. Es una suerte de oda a la vida artística. Al convencimiento de dos niños -Patti y Robert- que sabían exactamente hacia donde iban y cómo lograrlo. Pulsión estética y emotividad. O el amor como expresión de la voluntad de ser quienes debe ser. Además: la New York scene de los 70's, donde todo era posible. Aquí un post/artículo sobre Mapplethorpe.

  3. Pornotopía. Arquitectura y sexualidad en Playboy durante la Guerra Fría, Beatriz Preciado, Anagrama, Barcelona. Un texto brillante por donde se lo vea: el dispositivo Playboy - y la figura de Hefner- para generar una nueva masculinidad, una nueva heterosexualidad, la que hoy es corriente. El dandismo héterosexual, y la masculinidad libertina y urbana, hoy, la metrosexualidad. Implacable. Aquí mi entrevista con la autora.

  4. Gay. La identidad homosexual de Platón a Marlene Dietrich, Paolo Zanotti, FCE, México DF. Primo lejano de Pornotopía, el caso de Zanotti no es ajeno. Aquí se reconstruye una identidad y una tradición -la homosexual- pero valdría para cualquier otra tradición. Por fuera de la jeringoza de los queer studies y todo ello, Zanotti hace un libro clásico y claro. Amable pero riguroso. La identidad desde la estética, la cultura y la literatura. De algún modo, este modelo es luego reconvertido -hetereosexualizado- por Preciado, y por los playboys. Solteros y libertinos del siglo XX. Aquí mi entrevista con el autor.

  5. Le Crépuscule d'un Idole. L'affabulation freudienne, Michel Onfray, Grasset, París. No es tanto una demolición. No. Onfray dice algo lúcido: Freud fue un filósofo -no un científico- y su filosofía se llamó psicoanálisis. Punto. El resto es bluff. Polémicas con Miller mediante, un gran libro de Onfray, lejos de sus diatribas, este libro se enmarca en la mejor híperproducción del filósofo. El linaje de La escultura de sí o Teoría del cuerpo enamorado. Aquí mi análisis sobre toda la obra de Onfray.

  6. Pensiero vivente. Origine e attualitá de la filosofia italiana, Roberto Esposito, Einaudi, Torino. Esposito -a mi juicio un filósofo más interesante que su compatriota Giorgio Agamben- realiza algo inédito: una genealogía de la filosofía italiana, de Maquiavelo y Vico hasta el propio Agamben para comprender el porqué del auge de la filosofía italiana durante la última década -00-10-. De los alemanes, a los franceses de los 60 y 70, y los angloamericanos de los 80 y 90, ahora es el turno de los tanos. Hay razones -la vida, la vida- y tenemos que volver al Renacimiento para comprender porqué la filosofía, más que nunca, sale de la endogamia analítica y piensa la vida, la ética, la política.

  7. Au Revoir. Comida, vino y el fin de Francia, Michael Steinberger, Tendencias, Barcelona. De Careme a Alain Ducasse la gastronomía francesa tuvo su ciclo. Ya pasó. Ahora, está Ferrán Adriá y la molecularidad de Barcelona, pero también los restós en New York y Londres de mejor jerarquía que en París. Porqué Francia es el 2° país que más McDonalds tiene luego de USA, o cada vez menos gente toma vino siendo el 2° productor mundial, o la alta cocina no encuentra sus figuras. El debate enogastronómico, es, como sabemos, cultural y político. Steinberger no deja títere con cabeza. Un émulo de Grimod.

  8. Karada. El cuerpo en la cultura japonesa, Michitaro Tada, Adriana Hidalgo, Buenos Aires. Tada es un dandy japonés. Un texto que podría haber escrito Baudelaire en Tokio. Mis respetos a un enorme filósofo oriental, que piensa y escribe como Mizoguichi filma. Aquí mi análisis de la obra.

  9. ER0$. La superproducción de los afectos, Eloy Fernández Porta, Anagrama, Barcelona. Eloy es un gran pensador, aquí desarticula el discurso afectivo, y los diferentes dispositivos que -contabilidad mediante- hacen del afecto un cuestion de "followers" o "amigos". Facebook, Twitter y la reconversión del mercado afectivo. Aquí mi entrevista al autor.

  10. En busca de respeto. Vendiendo crack en Harlem, Philippe Bourgois, Siglo XXI, Buenos Aires. Un libro de sociología brillante. Publicado hace 11 años en francés e inglés y recién traducido este año. De la comunidad portorriqueña en el Spanish Harlem de New York al hip hop y las identidades posconiales. Maravilloso análisis, y entretenido, algo inusual en ladrillos de las ciencias sociales. Aquí mi entrevista al autor.
***

Saturday, November 27, 2010

El Séneca de Veyne

(Muerte de Séneca, por Rubens)


***

Estudio el Séneca de Paul Veyne -texto extraordinario en su rigor y lucidez. Me interesa marcar algunas ideas en torno al estoicismo y la filosofía antigua en general.

1. Sectas filosóficas

La filosofía, efectivamente, era asunto de sectas o de escuelas en la antigüedad. Los filósofos eran vistos como una suerte de clero laico que generaba respeto a la vez que recelo y desconfianza por parte del poder central e imperial -en Roma. Esa sensación ambivalente es permanente. Entiendo que incluso hoy día un filósofo genera eso: respeto y peligro. Claramente, la filosofía era dos cosas: 1) un sistema de ideas generales -metafísica, lógica, física, 2) un arte de vivir, sobre todo. La filosofía era cuestión de escuelas: este concepto hoy vuelve con fuerza. La escuela que no es, claramente, universidad ni tampoco la vulgarización del café philo -en boga en París en los 90s-. Ni universidad, ni café philo. Escuela.

2. Ética pura

En el caso del estoicismo era esencialmente la filosofía reducida a la ética pura. La doctrina estoica sea en su escuela griega -año 300 a.C, luego de la muerte de Alejandro Magno- como en su renacimiento en la Roma Imperial -con Marco Aurelio, Epícteto y el propio Séneca- era dos cosas: 1) un método de autotransformación, 2) un camino hacia la felicidad individual.

3. Neo-estoicismo de Foucault

El resurgimiento del estoicismo a partir de los años 80 se da a través de la lectura de Michel Foucault en sus cursos finales del College de France y en sus últimos libros. Este neo-estoicismo contemporáneo de la mano de Foucault, y también a partir de Hadot, el propio Veyne y luego con De Botton adquiere fuerza. Algo que a fines de los 90 sucederá con el neo-epicureísmo de la mano de Onfray. Las razones del neo-estoicismo -y también del neo-epicureísmo-, de alguna manera, implican el reposicionamiento del Yo como único apoyo frente al peligro del mundo exterior. Ni Dios, ni naturaleza, ni tradición, ni imperativo categórico: sólo el Yo. Ese repliegue hacia el Yo implica una suerte de inmunización y una protección frente al mundo fragmentado -otrora el Imperio Alejandrino, en tensión y guerras; hoy, el mundo global.

4. Filosofía como cuidado de sí

El estoicismo de Séneca no era una descripción del mundo, sino una prescripción médica que, de algún modo, retrotrae al concepto de epimeleia heautou -ocuparse de uno mismo. La buena vida para el estoico será la vida de aquel que se ocupa de sí -o la vida examinada socrática. No es la vida del deseo -que sí será para Nietzsche o Freud. La política estoica se reduce a una moral de la autodisciplina. Las 6 escuelas filosóficas de la antigüedad: platónicos, aristotélicos, estoicos, epicúreos, cínicos, escépticos -y podemos sumar los cristianos de los dos primeros siglos, antes de oficializarse como la religión del Imperio Romano- constituyen una reacción terapéutica frente al mundo ensanchado, frente al mosaico de reinos enemistados, de ciudades independientes y fragmentadas. De esa instancia emerge la filosofía fármaco.

5. Morir en un Spa


Lo interesante es que Séneca se suicidó bebiendo la cicuta -como Sócrates- pero al no morir se internó en un baño caliente, en un sauna. El vapor lo sofocó. Podríamos decir que fue el primer filósofo en morir en un Spa.

6. Héroe filosófico

Al igual que estoicismo, el cinismo veía en la vida la manifestación de la verdad. La vida filosófica desaparece por dos motivos -que Foucault señala en el su último curso-: 1) la confiscación de la verdadera vida por parte de la Iglesia en el medioevo: del filósofo al santo, 2) la institucionalización del decir veraz por parte de la Universidad en la Ilustración: del filósofo al profesor de filosofía. Sin embargo, con el Renacimiento vuelve, a través de Montaigne y Spinoza, el concepto de arte de vivir y luego sigue con figuras como Nietzsche y el propio Foucault. La idea de héroe filosófico como contrafigura del profesor de filosofía, o del santo. La vida estoica y cínica van en el misma dirección. No pueden tener más actualidad.

***

Entrevista para NOTICIAS


***

Me entrevistaron para la revista Noticias. Quiero agradecer a Vicky Guazzone di Passalacqua por la nota. Realmente, la pasé muy bien.

Aquí la pueden leer.

***

Tuesday, November 23, 2010

Sommelier de Ideas, el 9 de Diciembre en el CCEBA


***

ACTIVIDADES / SOMMELIER DE IDEAS
CHARLA/CONFER.
SOMMELIER DE IDEAS
EL 09/12/2010 A LAS 19:00 HS.
CCEBA SEDE PARANÁ 1159


UNA EXPERIENCIA FILOSÓFICA Y SENSORIAL
Coordina: LUIS DIEGO FERNÁNDEZ
CATAR IDEAS, DEGUSTAR CONCEPTOS


"In vino veritas [en el vino está la verdad]: parece que también en esto me hallo una vez más en desacuerdo con todo el mundo acerca del concepto de "verdad"-en mí el espíritu flota sobre el agua".
Nietzsche, Ecce Homo


Sommelier de Ideas es una experiencia sensorial: un ejercicio filosófico. La filosofía, aunque parecemos haberlo olvidado, es una forma de vida -o no es nada. No hay nada más práctico que la filosofía. Para los pensadores griegos y romanos, filósofo era aquel ser extravagante y disonante -como Sócrates-, aquel individuo peligroso e impío cuya palabra podía cambiar las acciones de las personas, dirigir conciencias o convertir radicalmente su modo de vida. Un ser que tiene una puesta en escena: el ágora, la mesa, la comida, el vino. Filosofía y vino nacen en el mismo espacio: el simposio. Basta leer el diálogo de Platón para evidenciarlo: una mesa grande, un conjunto de hombres en torno a ella, vino y comida. Luego, lo único que hace a la filosofía viva: el diálogo. No hay filosofía sin diálogo, sin amistad.

El cruce de las ideas con los gustos y sabores son indisociables desde el siglo VI a.C. Y el vino y la gastronomía están presentes en la historia de la filosofía desde siempre: pensemos en las olivas de Platón, el queso de Epicuro, el cangrejo de Sartre, la cocina piamontesa de Nietzsche, las pasas de Wittgenstein, las ensaladas de los estoicos, las salchichas de Schopenhauer, el té de Kant, los cigarros de Marx o la gran bodega de Engels. Y es que el vino y la filosofía trabajan con la misma coordenada: el tiempo. La enología es un arte del tiempo, y la filosofía le pone categorías a ese resultado.

Dice Michel Onfray: "Me gusta hablar de un músico, de un pintor, de un escritor o de un poeta con palabras que no parecen corresponderles: el color de una música, la melodía de la pintura, la policromía de un poema, la arquitectura de una novela. En ese juego de correspondencias, me gusta también abordar un vino a la menera poética, lejos de las disertaciones científicas. Y para hablar de un vino renuncio a la retro-olfacción, los ésteres volátiles y las curvas de acidez, y prefiero preguntarme qué sería ese vino si fuera un pintor o un músico, un arquitecto o un escritor. Y el sublime Petrus 1982 que había abierto para nosotros llevó la voz cantante en ese juego. Después de varias confrontaciones, explicaciones y justificaciones, llegamos a la conclusión de que era Beethoven, y en particular el primer movimiento de su última sonata, la número 32 opus 111. Fuego y vigor, contención y melodía, energía y eficacia, desprecio por la seducción, pero enorme encanto, estilo y dignidad, carácter y temperamento sin máscara, contrastes y gusto por el oxímoron, el contenido de esa botella era una obra de arte, un ejemplo de los posibles grados que existen entre lo bello y lo sublime, categoría romántica definida por una emoción que nos paraliza y nos deja mudos".

Ese ejercicio mental y gustativo es lo que hace el sommelier de ideas: un syrah, un malbec, un merlot, un cabernet, un sauvignon blanc, un chardonnay, un pinot noir, todos varietales que pueden ser descritos al modo de Onfray. Cada vino es un filósofo. Esa correspondencia, desde luego, lejos está de una "verdad" universal. El juicio de gusto, como sabemos, es una singularidad. Aquí, es un disparador para pensar el cuerpo, y pasarla bien.

Aquí pueden ver el detalle del evento.

***

Monday, November 22, 2010

Genio


***

Hoy se lanza en US, el 5° album de Kanye West que se llama My Dark Twisted Fantasy. Entiendo que Kanye es un genio. Quizá el único genio de la música pop del siglo XXI, junto con Lady GaGa. Ambos, tal vez, estén remodulando los modelos de Michael Jackson y Madonna en este siglo. Kanye nunca hizo hip hop estrictamente. Sus 3 primeros discos son más de extracción rapper. Sin embargo, ya aparecen colaboraciones con Coldplay o Daft Punk que marcan puntas diferentes al resto. Quizá su estética mejor sea definirla como música negra urbana.

Kanye reune la inteligencia y el fashionismo. Es el rapper más fino, usualmente gana todos los años los premios a las celebrities más cool, y mejor vestidas.

El anterior CD de Kanye -808 & Heartbreak- ya implicó un cambió grande: no fue de hip hop. Fue un disco enteramente grabado en Autotune -modificación de su voz- melancólico: el disparador fue la muerte de su madre. Aquí un brillante artículo en New York Magazine.

Aquí el 1° single de su nuevo CD, que se llama POWER, y recrea de manera extraordinaria una pintura neoclásica en movimiento.



***

Ocio y filosofar

(Hopper)


***

Josef Pieper no es un filósofo de mis predilectos -más bien lo contrario- Pieper fue un filósofo de extracción aristotélica/tomista bastante ortodoxo, sin embargo, tiene un libro que me parece extraordinario que se llama El ocio y la vida intelectual. Un texto que opera como un excelente disparador de determinadas ideas respecto del vínculo entre el ocio y la filosofía. El ocio que es la antítesis de la pereza. El ocio que es la condición de posibilidad de la filosofía. Aquí cito un breve párrafo donde Pieper señala dos nociones en relación al filosofar, y el filósofo en su lugar en la realidad.

Ocio

El ocio es uno de los fundamentos de la cultura occidental
. Ocio se dice en latín schola; en castellano, escuela. Escuela no quiere decir escuela, sino ocio.

Comento:

Sin embargo, no coincido cuando, posteriormente, Pieper señala que la filosofía es "inutilizable" y pura teoría. Allí revela su raigambre tomista -la idea de la pura especulación escolástica. La filosofía es, claramente, "utilizable", si es que esta palabra vale. La filosofía es un cierto saber para vivir. Por lo tanto, la filosofía, el filosofar, en el marco del ocio -otium-, que es lo contrario del neg-otium (negocio), piensa la vida. La filosofía es un arte de vivir, una terapéutica. La filosofía tiene que proporcionar herramientas para vivir mejor.

Filosofar

Filosofar significa alejarse, no de las cosas cotidianas, sino de sus interpretaciones corrientes de las valoraciones de estas cosas que rigen ordinariamente. Y esto no es virtud de una decisión de distinguirse, sino porque repentinamente se manifiesta un nuevo semblante de las cosas. Exactamente, es esta realidad. Es justamente a esto a lo que está coordinado el acontecimiento íntimo en el que se ha situado desde siempre el comienzo del filosofar: el asombro. En este comenzar por el asombro se patentiza el esencial carácter antiburgués de la filosofía, ya que el asombro es algo antiburgués. La sensibilidad burguesa embotada lo encuentra todo evidente, comprensible por sí mismo. Pero, ¿qué es en verdad obvio, evidente? Captar en lo cotidiano y habitual lo verdaderamente desacostumbrado e insólito, mirandum, es el comienzo del filosofar.

***

Saturday, November 20, 2010

What if...

(F. da clases. Berkeley, California)


***


El estudio del último curso del College de France de Michel Foucault apasiona por varios motivos. En principio, porqué dispara pautas sobre el camino intelectual que habría seguido el filósofo de no haber muerto en junio de 1984, relativamente joven aún. Su última lección nos deja pistas muy concretas sobre lo que habría sido su programa filosófico a futuro. Aquí, me interesa marcar tres pasajes sustanciales sobre tres conceptos que Foucault estudió en el curso: 1) la vida de artista, 2) la vida filosófica, 3) los artes de vivir.

1. Vida de artista

Cito:

Asistimos a la aparición -a fines del siglo XVIII y XIX- de algo que es completamente singular en la cultura europea: la vida de artista. La idea de que, como tal, el artista sólo debe tener una vida singular, que no puede reducirse del todo a las dimensiones y las normas ordinarias, ya era una idea adquirida. Bastaría con leer, por ejemplo, Las vidas de los más excelentes arquitectos y pintores de Vasari o la autobiografía de Benvenuto Cellini. En esos libros se advierte la suma claridad, la suma facilidad, con que se admite la idea que el artista, en cuanto artista, no puede tener una vida similar a las de los demás. Su vida no es conmensurable con la de otros. Este tema de la vida de artista se apoya en dos principios fundamentales. Primero: el arte es capaz de dar a la existencia una forma de ruptura con cualquier otra, una forma que es la verdadera vida. Y el segundo principio: si bien tiene la forma de la verdadera vida, la vida, a cambio, es el aval de que toda obra, que echa raíces en ella y a partir de ella, pertenece a la dinastía y el dominio del arte. Creo, pues, que la idea de la vida de artista como condición de la obra de arte, autentificación de la obra de arte, obra de arte en sí misma, es una manera de retomar, bajo otro aspecto, el principio cínico de la vida. (pp.199-200).

Comento:

Lo interesante de la detección en este concepto de vida de artista que a Foucault le resulta importante es su conexión con el legado de la tradición del cinismo filosófico en la historia. Creo que los dos principios que señala caracterizan a la existencia de artista: 1) el arte da a la existencia una forma radicalmente diferente a las vidas ordinarias, 2) la vida de artista avala la obra al autentificarse en esa vida. Por lo tanto, la relación entre vida y verdad, en este marco, no es muy diferente a la vida filosófica. Sino prácticamente igual.

2. Vida filosófica

Desde el origen de la filosofía, y en el fondo quizás hasta nuestros días y a pesar de todo, Occidente siempre admitió que esta disciplina no es disociable de una existencia filosófica, y que su práctica siempre debe ser, en mayor o menor medida, una suerte de ejercicio de vida. En ese aspecto, la filosofía se distingue de la ciencia. El filosofar no es una mera forma de discurso, sino también una modalidad de vida. La filosofía occidental suprimió progresivamente, o al menos ignoró y mantuvo a raya, el problema de la vida filosófica, a cuyo respecto, sin embargo, había planteado al comienzo que no podía disociarse de la práctica filosófica. Puede decirse sin disputa que la absorción, y hasta cierto punto confiscación del tema de la práctica de la vida por la religión, fue una de las razones de esa desaparición. Como si la filosofía se aligerara del problema de la verdadera vida. También puede suponerse que la institucionalización de las prácticas del decir veraz en la forma de una ciencia fue sin duda la otra gran razón por la cual el tema de la verdadera vida desapareció como cuestión filosófica. Quizá podría retomarse el problema de la vida filosófica desde Montaigne hasta la Aufklärung. (pp.246-247).

Comento:

Lo interesante de Foucault, en este caso -tema central del curso, el de la vida filosófica- es la disección de las razones por las cuales la noción de la vida filosófica se suprimió del canon y el entendimiento de la filosofía, del ejercicio filosófico como tal. Las razones, según Foucault -y también según Pierre Hadot- serían dos: 1) la confiscación de la vida por parte de la religión, que a partir del Medioevo, se apropia de la idea de la vida como prueba de la verdad y desactiva las diferentes formas de vidas grecorromanas en una sola: la cristiana, 2) la institucionalización de la filosofía en una normativa del decir veraz en la Universidad, donde la vida del filósofo -aquí mero profesor de filosofía, carece de interés. Por lo tanto, Iglesia y Universidad serían las "culpables" de la supresión de la vida filosófica como tema elemental. Pero Foucault lee correctamente como a partir de Montaigne -y antes, desde el Renacimiento- la idea de vida filosófica vuelve a tomar fuerza y luego continúa en Nietzsche o él mismo.

3. Artes de vivir

Trataré quizá de continuar el año que viene la exploración de estos temas. Intentaré tal vez proseguir estas historia de las artes de vivir, de la filosofía como forma de vida, del ascetismo en su relación con la verdad, justamente, luego de la filosofía antigua, en el cristianismo. (p.327).

Comento:

Este pasaje pertence a la última clase que Foucault dio en su vida, el 28 de marzo de 1984. Luego, a menos de 3 meses, moriría. Lo sustancial de este breve pasaje es la hipótesis del "what if". ¿Si Foucault viviera que habría estudiado en los años subsiguientes, a partir del ciclo 1985-1986?. Y Foucault lo dice: "intentaré proseguir estas historias de las artes del vivir, la filosofía como forma de vida". Pero Foucault daría un paso más y centraría su análisis en las prácticas ascéticas cristianas -de las ordenes monásticas-. Algo que ya también aparece detallado en la última clase con sus análisis de los textos de los padres del Desierto, Gregorio Nacianceno, Juan Crisóstomo, etc. Y no habría que olvidar el 4° tomo de la Historia de la Sexualidad que nunca verá la luz por su explícito pedido antes de morir, donde el filósofo ponía el foco en el concepto de "carne" cristiano. El volumen se titulaba La pastoral de la carne.

Esa frase Foucault dice mucho: si viviera posiblemente se encontrara pensando el tema de la filosofía como forma de vida. Quizá el continuador de esta expresión haya sido Michel Onfray, quien retoma y reivindica la idea de la práctica y la vida filosófica como algo basal de su concepción de la filosofía. Y podemos ver un texto como La escultura de sí como un paso más allá en el devenir foucaultiano, ya en el Renacimiento y la Modernidad.

No sé si Foucault habría mirado con interés la filosofía italiana que, en gran medida, se dice su heredera. En rigor, algunos pensadores italianos -Agamben, Negri, Esposito- retoman el concepto de biopoder que el "último Foucault" ya no trabaja a fondo. Los italianos más bien toman el Foucault de los 70's -Vigilar y Castigar y La Voluntad de saber-, pero no miran demasiado al Foucault de los 80's. El Foucault de El uso de los placeres, El cuidado de sí, y los tres cursos finales de College: La hermenéutica del sujeto, El gobierno de sí y de los otros y El coraje de la verdad. Ese Foucault, el último, no es estudiado por los italianos. Sí, es el Foucault que reivindica Onfray y pensadores como Pierre Hadot y Paul Veyne.

La clave pasa por ahí. ¿What if? Quienes creemos que Foucault fue el más grande filósofo del siglo XX deberíamos pensar y concebir -vivir- la filosofía como un ejercicio con nosotros mismos. Y eso implica repensar su genealogía en la antigüedad y sus sucesiones en la historia: del monaquismo al dandismo y las existencias de artista.

***

Friday, November 19, 2010

La Escuela de Filosofía por dentro



***

Amigos, a partir de noviembre nos mudamos con EF. Escuela de Filosofía. Pasamos de Palermo Hollywood a Palermo SoHo. Muy cerca. Aquí pueden ver nuestro ámbito de reunión y reflexión. Cada grupo tiene una capacidad de hasta 12 alumnos. El lunes pasado arrancamos -con una alta concurrencia de entusiastas en la filosofía- con el curso Un día con Nietzsche. Durante todo el verano de 2011 seguiremos con un curso por mes. Ya les informaremos. Los esperamos!

***

Thursday, November 18, 2010

Éufrates de Tiro


***

Cito:

Éufrates de Tiro era un filósofo enormemente respetado, de finales del primer siglo después de Cristo, que ha desparecido parcialmente del canon filosófico porque parece no haber producido ningún punto de vista original que en nuestros días estemos dispuestos a considerar como filosófico. Pero Éufrates, al menos para Epicuro, era "un filósofo que había tenido un notable éxito haciendo lo que en la teoría estoica es el deber del filósofo: lograr vivir en la práctica lo que uno ha aprendido o visto que es verdad en la teoría". La vida de Éufrates parece haber sido una vida con facilidades y con éxito público, opuesta tanto al ascetismo del cinismo como a las trampas teúrgicas de la vida de Apolonio de Tyana. Pero puede ser considerada una vida filosófica, aunque Éufrates no produjo ninguna gran innovación teórica y no decretó ninguna receta para otros, debido al esfuerzo de Éufrates por hacer que sus puntos de vista, derivados del estoicismo, fueran armoniosos con el resto de su vida.

Alexander Nehamas, El arte de vivir.

***

Saturday, November 13, 2010

Un gallo para Esculapio, o la vida filosófica

(Gros analiza el último Foucault)


***

Me interesa reflexionar sobre dos textos que estoy estudiando: a) El coraje de la verdad, el último curso de Michel Foucault en el College de France (1984), b) El arte de vivir. Reflexiones socráticas de Platón a Foucault, de Alexander Nehamas. Particularmente, porque ambos se centran en la idea de la filosofía como arte de vivir.

1.

En la clase del 22 de febrero de 1984 del Curso de College de France -el último- titulado El coraje de la verdad, Michel Foucault analiza las palabras finales de Sócrates, quién, en el Fedón, a poco de morir, le pide a Critón que sacrifique un gallo para Esculapio. La lectura de Foucault es brillante: casi toda la tradición lee esas palabras finales en clave nihilista, como si Sócrates considerara la vida una enfermedad, un peso, cuya cura se hace efectiva a traves de la inminente muerte. Por ello es que pide un gallo para Esculapio, a modo de retribución o agradecimiento porque a sido curado por la filosofía.

La lectura de Foucault -vía Dumézil- es otra: efectivamente, Foucault cree que Sócrates quiere agradecer a Esculapio porque ha sido curado, pero no de la enfermedad de la vida, sino de la enfermedad de los falsos discursos, las opiniones comunes, dominantes, gubernamentales, los prejuicios. Ha sido curado por la filosofía. Esa cura de la filosofía está estrechamente ligada al término central en el último Foucault: cuidado de sí. Ese cuidado, ocuparse de uno mismo, es el fundamento de la ética socrática, toda la ética antigua, y de toda la filosofía.

Al comienzo de la clase, Foucault hace otra de sus diagonales magistrales al relacionar el término epimeleia con su raíz melo, melei, mel, melos (preocuparse) con la palabra melodía. Según expone, su raíz es la misma, y nos lleva a expresiones como "se me canta" -igual en francés que en español. Habría, según dice en consulta con Paul Veyne, un "secreto musical" en la búsqueda del cuidado de sí. Un canto de llamada para el cuidado propio que toda filosofía busca.

La filosofía como cuidado de sí tiene como objeto la vida -no el alma-. Para Foucault hay dos grandes líneas, que también son perfiles de la forma de hacer filosofía. Dos visiones del hacer filosófico expresados en dos diálogos platónicos:

1) Alcibíades. Aquí la filosofía se desarrolla como una ontología de la realidad del alma. Una metafísica. Y busca consumar un sistema, un logos. Puro discurso.

2) Laques. Aquí la filosofía es una prueba de vida, una cierta forma de vivir. Un arte de vivir. Una ética. Y busca consumar un verdadero arte de vivir, una ascesis. Vida

Está claro que gran parte de la tradición moderna ha privilegiado la idea de la filosofía como teoría, como sistema escindido de la vida. Foucault no hace sino retomar el legado de la filosofía como arte de vivir, al final de su existencia, y poniéndola como testimonio socrático: vida filosófica. No es casual que estudiara el problema de la enfermedad y la muerte de Sócrates, cuando él mismo atravesaba sus últimos meses -moriría en junio de 1984 a causa del SIDA. El fue Sócrates. Siguió su matriz.

2.

Alexander Nehamas es un filósofo griego contemporáneo, autor de grandes textos sobre Nietzsche y Montaigne, y especialmente de un grandísimo libro que pone en foco la idea de la filosofía como arte de vivir -en sintonía con autores como Hadot o Veyne-. En este texto analiza esta concepción a partir de cuatro representantes: Sócrates, Montaigne, Nietzsche y Foucault. Voy a puntear algunos conceptos que me resultan fascinantes.

- La concepción de la filosofía como arte de vivir es una alternativa -tal como vemos en el análisis de Foucault, presente en el Laques-, y no una contrincante a la filosofía como saber técnico, sistemático e intramuros. La filosofía deviene teórica pura, pero esta claro que la filosofía de la antigüedad y el helenismo era más que teoría: era un vivir de la mejor manera.

- Esta concepción práctica y terapéutica que se interrumpe en el medioevo, sin embargo, continua en la modernidad y la contemporaneidad a través de pensadores como Montaigne, Schopenhauer, Nietzsche, Kierkegaard, Thoreau, Emerson, Wittgenstein, Foucault y Onfray.

- Sócrates es la matriz del arte de vivir. Es el yo como autor de su propia vida y personaje. El filósofo es creador y criatura de su propia invención. En el caso de Sócrates literal, ya que fue personaje de Platón.

- El arte de vivir tiene tres grandes líneas:

1) Un arte de vivir tentativo. Esta idea, presente en el Eutifrón de Platón, plantea un ideal de la mejor forma de vida aunque no lo puede probar argumentativamente. Ese ideal es Sócrates.

2) Un arte de vivir universal. Aquí Platón exhibe una forma de vida excepcional -en República y Fedón- que es la de Sócrates. Esa forma de vivir es la mejor de todas y debe inspirar a los demás. Aquí hay argumentaciones concretas y pretensión universal.

3) Un arte de vivir esteticista. Aquí tenemos un arte de vivir no universalista y que no busca ser imitado por otros. Es la idea presente en Montaigne, Nietzsche y Foucault. La idea de convertirse en alguien que tiene sus propias reglas y medios para vivir. Un individuo único e inolvidable, que se esculpe y se gobierna a sí mismo. En todo caso, ese individuo es alguien que debe inspirar a que cada uno "llegue a ser lo que es", según reza el lema del Ecce Homo. El concepto de "estética de la existencia", que Foucault desarrolla en los dos tomos finales de la Historia de la Sexualidad es una cabal forma de un arte de vivir esteticista.

Esta última tradición es la analizada por Nehamas en su texto. Por cierto, piedra de toque del neodandismo contemporáneo.

***

Thursday, November 11, 2010

Este lunes 15/11: "Un día con Nietzsche"


***

Idea:

Si Friedrich Nietzsche viviera hoy sería testigo que su filosofía es una realidad evidente. Todo lo que pensó y escribió en el siglo XIX se ha hecho tan perceptivo y concreto que aun no podemos darnos cuenta de ello. Vivimos un mundo nietzscheano. ¿Eso que quiere decir? Que habitamos una realidad donde la verdad es una perspectiva y no una idea intangible, donde nuestra mirada es siempre parcial y cambiante. Que nos encontramos inmersos en un tiempo dónde no sólo dios ha muerto, sino también el sujeto universal y todo gran relato que nos englobe y que diga que progresamos hacia un futuro mejor. ¿Eso quiere decir algo malo para nosotros? No, al contrario, quizá sea una oportunidad inmejorable para vivir nuestro deseo con libertad y responsabilidad –solo se es libre si se tiene disciplina con uno mismo.

La filosofía de Nietzsche es un pensamiento desde, para y por el cuerpo. Un pensamiento del presente que concibe al poder como condición de lo real y toda la experiencia posible. Un pensamiento anti-utópico que cree firmemente que habitamos el “mejor de los mundos posibles” y que la existencia debe ser afirmada continuamente. Un pensamiento que considera a la guerra –es decir, el conflicto, los problemas, la falta- como una propiedad de lo realidad y no un error a modificar. La filosofía de Nietzsche propone un estilo de vida que aun hoy resulta chocante para algunas personas por su vigorosa vitalidad, un pensamiento que cree que el poder más que una estrategia de dominación –aunque lo sea a veces- es una relación inmanente –y transformable- que determina la vida. Una filosofía que propone desterrar todos los valores reactivos –propios del nihilismo platónico/cristiano- y encarnar en nuestras existencias los valores activos, generadores de la realidad en una vida concreta y placentera. En resumen: una filosofía que afirma la plenitud de la vida tal como es y ama el destino –su condición trágica- con optimismo y sensualidad.

En este curso veremos toda la filosofía de Nietzsche dividida en 4 etapas que también son 4 momentos de un mismo día: 1) la noche romántica, 2) la mañana ilustrada, 3) el mediodía profético, 4) la tarde vitalista.

Programa:

Clase 1
Noche romántica
 El origen de la tragedia

Clase 2
Mañana ilustrada
 Humano, demasiado humano
 La gaya ciencia

Clase 3
Mediodía profético
 Así habló Zarathustra

Clase 4
Tarde vitalista
 Genealogía de la moral
 El Anticristo
 Ecce Homo

Bibliografía complementaria

Abraham, Tomás; El último oficio de Nietzsche.
Brandes, Georges; Nietzsche. Un ensayo sobre el radicalismo aristocrático.
Campioni, Giuliani; Nietzsche y el espíritu latino.
Chamberlain, Lesley; Nietzsche en Turín.
Colli, Giorgio; Después de Nietzsche.
Deleuze, Gilles; Nietzsche y la filosofía.
Halevy, Daniel, Vida de Nietzsche.
Heidegger, Martin; Nietzsche (I y II).
Nehamas, Alexander; Nietzsche. La vida como literatura.
Ross, Werner, Nietzsche, el águila angustiada.
Ruiz Callejón, Encarnación; Nietzsche y la filosofía práctica.
Safranski, Rüdiger; Nietzsche. Biografía de su pensamiento.
Salomé, Lou Andreas, Friedrich Nietzsche en sus obras.
Steiner, Rudolf; Nietzsche. Un luchador contra su época.

***

Tuesday, November 09, 2010

Olympia, lo nuevo de Bryan Ferry


“Kate Moss es la femme fatal de nuestra generación, tan controvertida como hermosa, y el más glamoroso icono femenino desde Marilyn Monroe".
Bryan Ferry


***




Olympia es el nuevo disco de Bryan Ferry -lanzado en Octubre- y tiene colaboraciones especiales, como las de miembros de Radiohead, Primal Scream, Scissor Sisters y Groove Armada, además de David Gilmour (Pink Floyd), Flea (Red Hot Chili Peppers), Nile Rogers y Marcus Miller.

Es el primer disco desde 1973 donde Ferry reunió a sus ex compañeros de Roxy Music: el guitarrista Phil Manzanera, el saxofonista Andy Mackay y el tecladista/genio Brian Eno. Olympia incluye ocho canciones nuevas y covers de Tim Buckley (“Song To the Siren”) y Traffic (“No Face, No Name, No Number”). Las coincidencias con el nuevo disco de Kylie Minogue no son menores: Afrodita y Olympia. La primera, diosa griega del amor y la lujuria; la segunda, tiene varias lecturas: el templo griego, la madre de Alejandro Magno o el cuadro de Manet. En ambos discos colaboran los Scissor Sisters. El corte You can dance promete un gran disco, quizá el mejor de 2010.

***

Monday, November 08, 2010

Entrevista a Paolo Zanotti, para Ñ

(Wilde, figura; el dandismo, matriz. Claves)


***

Entrevisté al intelectual italiano Paolo Zanotti para Ñ a raíz de la publicación de su libro Gay. La identidad homosexual de Platón a Marlene Dietrich (FCE). Según mi óptica, uno de los mejores ensayos que leí en este año.

Aquí pueden leerlo.

***

Sunday, November 07, 2010

Hipatia, o pensar sola

(la bella Rachel Weisz interpreta a la filósofa, aquí da clases).



***

Tengo nostalgia de la filosofía antigua: de sus modos, de sus formas, de sus contenidos. Creo que es superior en muchos aspectos a la filosofía moderna y contemporánea. Últimamente, sólo leo, releo y estudio filosofía griega, helenística y latina. Creo que está todo ahí. Largo sería de explicar. Pero la base es simple: la unión de vida y pensamiento. Un pensar para vivir. Sólo eso. Que es muchísimo. La filosofía como disciplina técnica universitaria es un contra-sentido. La filosofía es para todos los que se atrevan, los que puedan.

Por eso recomiendo Ágora, la película de Alejandro Amenábar sobre la filósofa Hipatia de Alejandría. Es una gran reconstrucción de la declinación gradual del Imperio Romano, hasta su caída y el ascenso del cristianismo. Un relato sobre como de la persecución a los cristianos se pasó a su tolerancia, y, finalmente, a la adopción como religión oficial Imperial, ya en su etapa de baja. Y también una excelente bajada de línea contra la brutalidad cristiana respecto del acervo mal llamado "pagano" que no es sino la altísima cultura griega y latina. Cultura de la cual el cristianismo también se embebió.

Hipatia es una filósofa que, en rigor, puede ser cualquier otro filósofo/a. Creo que Aménabar retrata a la perfección y con brillantez qué es ser un filósofo -en el siglo IV pero también hoy.

Veamos como filma Amenábar a Hipatia.

1) Dicta clases en su casa a la élite de Alejandría, Egipto.

2) Vive sola con su esclavo y su perro.

3) Su honorabilidad es directamente proporcional a su soledad, lo que se vuelve gradual con el ascenso del cristianismo.

4) Sus alumnos crecen y ocupan altos cargos: prefecto de Alejandría, obispo de Cirene.

5) Hipatia no cambia.

6) Hipatia piensa sola.

Dos líneas de diálogo.

Tribunal -"¿Cómo es posible que se deposite la consulta en una mujer pagana que no cree en nada ¿En qué crees?".

Hipatia- "Creo en la filosofía".

Obispo de Cirene (su ex-discípulo) -"Tu nos enseñaste que si dos son buenos en virtud de algo que los une, eso también es bueno".

Hipatia - "Tu no puedes dudar, yo debo".

Hipatia es Sócrates y es todos los filósofos. Pensar, es pensar sola/o. Siempre. El filósofo que retrata Aménabar es un individuo -el filósofo siempre es una singularidad irreductible- que no se clasifica ni está en el gobierno ni se casa ni se incorpora a una corporación. Hipatia es una suerte de feminista libertaria, pero también una mujer refinada que no oculta su feminidad -en sus ropas, su peinado- a contracorriente de un tiempo de ideales ascéticos, odiadores del cuerpo. Una mujer libre.

Recomiendo fuertemente Ágora. Creo que se debería proyectar en las escuelas para entender qué fue en la Antigüedad ser un filósofo. Y también hoy.

***

Thursday, November 04, 2010

Columna en Brando


***

Aquí mi columna en Brando de Noviembre. Espero les guste.

***

Wednesday, November 03, 2010

Apolo



“Busco la perfección de la forma. Lo hago con los retratos. Lo hago con las pijas. Lo hago con las flores.”
Robert Mapplethorpe


Flor, pija, retrato. Esa es la secuencia de Eros and Order.

Es lo contrario de lo que se cree. La obra de Robert Mapplethorpe, como la de todo contemporáneo –hijo de su tiempo- es, paradójicamente, extemporánea: un diálogo con lo pasado, con la temporalidad de otras épocas. Mapplethorpe buscaba la belleza total, apolínea; en el enclave de la estética nietzscheana la balanza no iría hacia Dionisos –el dios del exceso y el vino-, sino hacia Apolo –la razón, la medida-: lo bello mapplethorpiano –incluso en su virulencia y agresión- es mesurado. Efectivamente, Mapplethorpe procuraba, como él mismo lo sentenciaba, la perfección formal absoluta. Una perfección no facciosa: la obra de Mapplethorpe no es una producción del ghetto gay. Mapplethorpe incorporó el homoerotismo y la subcultura leather –sadomasoquista- de los años 70 y 80 de modo “natural”. Todos lo pueden apreciar. Mapplethorpe y Foucault son ejemplos analógicos, cuasi primos conceptuales y contemporáneos: su obras pivotearon en torno al cuerpo y el poder, ambos de familias católicas suburbanas, ambos fascinados por la cultura leather de San Francisco -dónde la música disco, y luego el house, era el soundtrack-, ambos muertos a causa del SIDA. Sus obras trabajan los atributos de un dispositivo católico incipiente: lo disciplinar –el placer/el dolor-, la perfección, la sistematicidad, el ritual, la ascesis, el control y la vigilancia. También podemos encontrar esta lógica en la cultura pop a través de figuras como Madonna o Lady GaGa: dos chicas católicas.

La condición gay de Mapplethorpe lejos de ser una restricción es una apertura, distante a un cercenamiento es más bien un plano totalizador: una condición de posibilidad para la percepción de su obra. En eso, vibra en la misma sintonía a otros grandes artistas homosexuales –Foucault, Proust, Genet, Wilde, Visconti o Mishima. Ahora bien, la obra de Mapplethorpe fue a contracorriente de su tiempo y por varias razones: 1) buscaba una belleza cuyo canon se encontraba más en la Grecia clásica, del siglo IV a.C, que en su tiempo, 2) utilizaba la cámara fotográfica como un pincel, es decir, una mera herramienta –evidentemente, no era un “fotógrafo”-, 3) testimonió su experiencia homosexual con la misma “naturalidad” que lo hizo con las flores, las esculturas o los retratos de las celebrities de los 80’s en New York, 4) nunca pretendió ceñirse a una facción.

En el estudio de Anne Wilkes Tucker sobre Eros and Order podemos leer lo siguiente: “La cuestión del poder es fundamental en la serie del sexo, pero también atraviesa todas las demás. “Todo es una cuestión de poder, de quién lo tiene y quién no”, afirmó el curador independiente Tim Wride en un reciente simposio sobre Mapplethorpe. “Su obra y su vida giran en torno a las relaciones de poder”. Del mismo modo, Germano Celant ha señalado que Mapplethorpe reveló estas relaciones de poder de maneras totalmente inesperadas. Fue capaz de materializar la fuerza y el poder allí donde uno esperaría fragilidad, tal como se ven en sus fotografías de flores”. Uno podría decir que las flores de Mapplethorpe –calas, orquídeas, tulipanes, crisantemos- no tienen procedencia natural, son más bien esas flores decorativas, cuasi artificiales –meras prótesis- que decoran los lobbies o los cuartos de hoteles y edificios de las clases acomodadas del Upper East Side de New York: flores urbanas que manifiestan, en su retorcimiento y complejidad, una suerte de diagrama disciplinario y vínculo de poder con el exterior –el florero, el marco, la mesa, la luz.

Dentro de los varios autorretratos que hizo Mapplethorpe, el caso del Self-Portrait de 1975 es de lo más sugestivo: su figura cortada –como solía reiterar, un procedimiento usual en su producción- el brazo extendido y la sonrisa en su hermoso rostro. Hay algo crístico en su expresión, como una parodia de crucifixión. La parodia y el juego con la autorreferencia sería algo que a Mapplethorpe le fascinaría de Andy Warhol –a quién admiraba profundamente. En el caso del retrato Louise Bourgeois –recientemente fallecida- tenemos una expresión similar –también la sonrisa- y el inmenso falo escultórico. La fotografía de Arnold Schwarzenegger (1976), cuando este había sido por quinta vez Mr.Olimpia, revela cierta concepción de corporalidad que Mapplethorpe volvió a sistematizar en la serie de retratos y la película que hizo con la primera físicoculturista norteamericana: la californiana Lisa Lyon. Schwarzenegger –y Lyon- es el modelo del cuerpo autoproducido por el gym: el bodybuilder californiano -forma de ascesis homosexual, el gym como territorio del ejercicio y producción de la subjetividad- encuentra en Arnold el mejor lugar. En los casos de los retratos de Ken Moody / Robert Sherman (1984) así como en Larry and Bobby Kissing (1979) encontramos algunas de las constantes de la obra mapplethorpiana: el hombre de color, el juego entre el fondo y la piel de color, el cuero –presente en las camperas de Larry y Bobby-. El retrato de Susan Sontag formará parte de sus últimas fotografías de intelectuales, estrellas y personalidades del circuito intelectual y artístico de New York, dentro del cual encontramos retratos de Andy Warhol, Donald Sutherland, Doris Saatchi, Grace Jones, los Talking Heads, entre otros.

En Just KidsÉramos unos niños, (trad. Lumen)- el bellísimo libro de memorias escrito por Patti Smith –primero novia, y luego entrañable amiga de Robert- ella lo describe como alguien absolutamente convencido de quién era y hacia dónde iba: “siempre supo que era un artista, y todos los sabíamos”, dice la poeta punk. Esa convicción es también el arma: Ícaro y Narciso. El sol y el agua. La muerte es irremediable cuando la búsqueda de la belleza es una misión tan radical que se termina pagando con la vida: se quema, se ahoga en su propia imagen.

Robert Mapplethopre murió el 9 de marzo de 1989, a los 42 años, por complicaciones relacionadas al SIDA. Su obra y su vida tienen, a más de veinte años de su desaparición, una belleza que conmueve, precisamente, por su radicalidad, por encontrarla en territorios extraños, por descubrir, entonces, que la propiedad de lo bello está más en la mirada que en el objeto del cual se predica –la vemos en el autorretrato de 1988, su cara ya deteriorada por la enfermedad, sus ojos hondos, como si fuera un alma vieja y noble. Robert: Apolo en New York.

***

(este artículo se iba a publicar en la edición N°14 de la revista Gata Flora. Cuya tapa sería Patti Smith a raíz del lanzamiento de Just Kids y de la exhibición de la obra de Robert Mapplethorpe en el MALBA, Eros & Order. Lamentablemente, la revista se discontinuó. Quizá salga en 2011. Pero quería compartirlo con mis amigos lectores).

***