Friday, December 03, 2010

Circotopía, sobre Marcelo Tinelli y Showmatch


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(Artículo publicado en la Revista Ñ del 27 de noviembre)

Showmatch, el programa de Marcelo Tinelli emitido por Canal 13, es una suerte de fortaleza inexpugnable: un dispositivo con una misión clara: entretener. Y lo hace de un modo eficaz desde hace 21 años en sus diversos formatos, canales, contenidos y procedimientos. Sus piezas, alambicadas entre sí, tienen un objetivo nítido que, en rigor, requiere de otros conceptos por fuera de los usuales. Showmatch, es pasible de ser pensado bajo dos categorías: 1) heterotopía, 2) circo. Sus elementos desglosados son centrales para entender esa lógica. Y a ellos le sumaremos un tercero que es el propio Tinelli, como nueva categoría.

1) Heterotopía.

La heterotopía es un concepto desarrollado por Michel Foucault en una conferencia brindada el 14 de marzo de 1967 para el Círculo de arquitectos de París, titulada Espacios diferentes (escrita en Túnez el mismo año, pero publicada en 1984). En principio, las heterotopías, a diferencia de la utopía, son emplazamientos reales y mixtos. Según Foucault, la utopía no es más que la sociedad misma reversada o perfeccionada –hay siempre una analogía con lo real pero sin lugar real. Es por ello que lo utópico encuentra en los imaginarios ficcionales, territorios conceptuales o geografías filosóficas, sus mejores expresiones, como la República de Platón (370 a.C), la Ciudad de Dios de San Agustín (Siglo I), la Utopía de Tomás Moro (1516) o la Ciudad del Sol de Tomasso di Campanella (1623). Todos: espacios o ficciones mentales sin lugar fáctico. Showmatch, en este aspecto, no tiene nada de esto, es el territorio anti-utópico por excelencia. Por su parte, la heterotopía es un espacio físico existente que tiene seis atributos evidentes: 1) tiene la función de corregir a los individuos (prisión) o de contener y formarlos en el marco de una crisis (colegio), 2) tiene una función social, 3) yuxtapone espacios incompatibles, 4) maneja períodos de tiempo –heterocronías- , sea acumulando tiempo (museo) o dejándolo fluir de modo pasajero (feria), 5) es accesible y aislada simultáneamente, 6) se dividen en heterotopías de ilusión (burdel) o de compensación (colonia).

Showmatch es una heterotopía. Sí. Veamos: tiene una función de crisis y social: entretener. Yuxtapone espacios incompatibles: la pista de baile, interiores, exteriores, decorados, productos pantallas, jurados, escaleras, vestuarios. Todo se muestra en Showmatch. El límite siempre se corre. Maneja un tiempo particular: heterotopía de tiempo pasajero. Todo se diluye. Es accesible y aislado: Showmatch construye la ilusión de que todos podemos entrar, pero excluye a algunos. Y su carácter aislado, implica ciertos ritos para ingresar. Showmatch, claramente, es una heterotopia de ilusión: como un burdel, un parque de diversiones o un teatro. Showmatch crea un espacio de ilusión que, paradójicamente, pone en evidencia como ilusorio al espacio real que construye. Denuncia su propio artificio: Tinelli mostrando las cámaras, saliendo hasta la calle del canal. No hay nada afuera: está todo adentro.

2) Circo.

El Imperio Romano, allá por los siglos I y II de nuestra era, tenía, esencialmente tres espacios destinados a entretener a la plebe: 1) el teatro, 2) el anfiteatro, 3) el circo. Si nos ceñimos a estas categorías, Showmatch no sería un teatro ni tampoco un anfiteatro. Por más que haya actuaciones y musicales en vivo, su propósito y su estructura es propia del circo. La lógica del circo es la representación bélica, la lógica guerrera puesta en escena. Si bien Showmatch exhibe el baile y la música en primer lugar, la relación generada por Tinelli es, claramente, polémica y guerrera –jurado vs. participantes vs. soñadores vs. coaches. Incluso el público también enfrenta a todos los otros jugadores simultáneamente. Uno podría decir que en Showmatch:“hay guerra”. Es como el principio nietzscheano constructor de su lógica. Sin los roles que cada pieza juega ese principio se desmorona (Por ej.: Graciela Alfano como diva crítica y desalmada, Aníbal Pachano como riguroso técnico coreográfico e histriónico). Y Tinelli interconecta cada energía bélica.

Uno podría ver a los participantes con los soñadores que entran a la arena (pista) como gladiadores y bestias. Y Tinelli operaría como una suerte de emperador activo, un César presente en el territorio. Curioso. Un emperador que no tiene voto, pero sí tiene voz. El jurado será en este caso quien dictamina la vida o muerte de los gladiadores que, como en el circo, pueden ser salvados, en última instancia, por el clamor de la plebe –aquí esa operación va vía los SMS: “el teléfonico”.

3) Tinelli.

Bailando por un sueño es "Bailando", a secas. Signo inequívoco de determinada importancia, de un concepto instalado. MT: de Etiqueta Negra o Tom Ford, lo mismo da. Su figura parece unificar y disolver los diferentes segmentos sociales fanatizados, tanto al público presente en Ideas del Sur, como a los 40 puntos que lo miran. Lo tinellizado o la tinellización parecen dos categorías fantásticas: emulan “masificación”, “diversificación”, “frivolización”. Cierto discurso habló de la tinellización de la política. No es menor. La categoría “Tinelli” es, mejor, un prisma para leer esta lógica que viene de la conjunción de la heterotopía y el circo. La clave para comprender Showmatch: Tinelli es una circotopía.

Mucho público que desprecia a Tinelli lo mira –en televisión uno no ve necesariamente lo que le gusta, pero lo ve igual-, y le pide neuróticamente a Showmatch algo de lo que carece en su vida: pensamiento. No es propio ni lógico pedirle a un show de TV algo de lo que carece prima facie. Ni en potencia debería ofrecer por definición. El programa de Marcelo Tinelli es un gran entretenimiento -el mejor de la TV local-; y es propio de cierta reactividad prentender encontrar fundamentos en lo otro de lo que carece en su propia existencia. El circo, el espacio destinado a entretener, es algo constante en la historia de la Humanidad, no es grave que exista. Tinelli es más una consecuencia que una causa. La existencia de Showmatch es una real circotopía.

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