1. Horsley, SebastianSebastian Horsley es algo así como el rector oblicuo del dandismo contemporáneo. Un prostitute connoisseur, extravagante, hilarante, fashion victim, que emergió en los medios británicos como una especie de hijo infernal y bifronte de Oscar Wilde y Jean Génet bautizado por el Jeff Koons más kitsch en la era de la banda ancha. Fue el factótum de una performance publicitaria simulando una crucifixión y hace gala de ser un gran cultor y apologeta del sexo pago (se acostó con más de 1.000 prostitutas) que justifica con ciertas tesis que rozan un Barbey D'aurevilly sui generis pero no por ello menos interesante -en el fondo, es un gran constructor de una subjetividad irónica, un ego típicamente brummeliano. Andrógino, pansexualizado y forzado (una suerte Ziggy Stardust desmusicalizado, algo que Bowie jamas hubiese reconocido), sin embargo, parece un upgrade más que interesante de lo que sería un dandismo abstruso, en el naciente siglo XXI.
2. Poncelet, Thierry
En el otro rincón: la perturbadora obra de un pintor radicalmente ignoto -pero provocador-: Thierry Poncelet. Casi calcando cierta gestualidad de la pintura flamenca renacentista (los Van Eyck y otros Van), Poncelet registra obsesivamente a perros y gatos en actitudes típicamente aristocráticas y burguesas. El resultado es tan extraño, risible, como francamente ominoso. Percibo algo de brutalmente FAKE en lo que hace; algo así como un artificio (artificiero, diría Foucault) sutil y, paradójicamente, grotesco. Pero que me agrada. Me simpatiza. Pareciera una broma que no llega a carcajada; una mueca paródica. En el cuadro: Le dandy "dog."
2. Poncelet, ThierryEn el otro rincón: la perturbadora obra de un pintor radicalmente ignoto -pero provocador-: Thierry Poncelet. Casi calcando cierta gestualidad de la pintura flamenca renacentista (los Van Eyck y otros Van), Poncelet registra obsesivamente a perros y gatos en actitudes típicamente aristocráticas y burguesas. El resultado es tan extraño, risible, como francamente ominoso. Percibo algo de brutalmente FAKE en lo que hace; algo así como un artificio (artificiero, diría Foucault) sutil y, paradójicamente, grotesco. Pero que me agrada. Me simpatiza. Pareciera una broma que no llega a carcajada; una mueca paródica. En el cuadro: Le dandy "dog."


















